Observación Gastronómica 2

  • About
  • Carrito
  • Finalizar compra
  • Mi cuenta
  • Tienda

ESPERIT ROCA ( Sant Julià de Ramis. Girona)

Publicado por Philippe Regol el 18/06/2024
Publicado en: Sant Julià de Ramis. Girona. 1 comentario

Mi post de hace unos días en instagram y, a continuación, todo el menú que degustamos el jueves pasado.

Estas tres rocas ya estaban instaladas antes de la llegada de los tres hermanos…

Una colección mítica…

Algunas imágenes del  ESPERIT ROCA que acabo de visitar con mis amigos de la radio del programa Un restaurant Caníbal a Berlin (que se emitirá el día de Sant Joan)
JOAN ROCA nos acompañó en todo momento y nos explicó el porqué de este nuevo proyecto, antigua fortaleza militar que domina la plana de Girona. Un sitio espectacular.
Su propietario la transformó en un museo de joyas, luego fue la sede del restaurante Atempo con Jordi Cruz y su chef Iñaki Aldrey, y ahora restaurante en el marco reformado de la antigua cafetería ( pronto se abrirá también el hotel) y gestionado por la familia Roca. El museo recogerá la biblioteca de Manolo Vázquez Montalbán,cedida por su hijo Daniel Vázquez, y libros sobre gastronomía catalana en general, pero con vocación «ecuménica» dentro lo que ha sido siempre el «espíritu Roca». Pronto se podrá visitar.
Espectacular bóveda que albergará parte de la bodega del tres estrellas (80 mil botellas que Pitu Roca atesora y que esperaban un marco idóneo…)
El restaurante, recién abierto, se centra en recuperar algunos de los platos icónicos del Celler de Can Roca que llegamos a probar.
Un nuevo espacio gestionado por los Roca, después del Normal, Rocambolesc, Casa Cacao y su hotel, Mas Marroch (banquetes)…Apuesta por Girona y rechazo a lanzarse en asesoramientos lejanos y siempre dificilmente controlables.

JOAN ROCA al lado de su chef RAÚL SILLERO, arriba con la barba), en la casa desde hace 14 años.

Jefe de Sala CARLES AYMERICH (no hay foto).

Joan nos preparó un menú con algún plato salado y postre más (normalmente 6 platos salados +2 postres: 150€). También existe el menú con dos platos salados y seis postres (115€).

El menú estaba escrito en catalán, pero no creo que haya problemas para entender los ingredientes: aquí está en castellano en la web

EL MENÚ DE ESPERIT ROCA QUE DEGUSTAMOS:

Los aperitivos de «El Mundo», servidos en un globo terráqueo (están de moda los artilugios kitsch o vintage en algunas altas cocinas…)

En recuerdo de la gira BBVA de hace unos años. Bocados inspirados en los sabores de Japón, Perú, Corea, Turquía y Tailandia. El menú no entra en detalles sobre sus ingredientes, por la complejidad de las elaboraciones.

Para empezar, remarcar que la sala, situada en la antigua cafetería de la fortaleza-museo, tiene bonitas vistas, pero sobre todo una acústica perfecta gracias a materiales que amortiguan perfectamente el barrullo posible cuando se llena. Para mi, es la señal de confort más importante en un restaurante, aunque no se le suele prestar atención. La estética algo fría de estos materiales se mitiga con la incorporación de grandes plantas de interior y de zonas de césped, o musgo, decorativas (con figuras de pesebre como los caganers…) que “refrescan” , también visualmente el ambiente.

Es evidentemente que, al salir del restaurante uno tiene la impresión que Esperit Roca, tanto por su espacio como por su servicio  y su cocina, será una estrella michelin segura, ya desde noviembre 2024.

Mantequillas Bordier preparadas. Las mejores la de aceituna negra y anchoa y la natural

No creo que sea necesario recordar que la cocina de los Roca pertenece a una línea de cocina barroca (no buscaba el juego de palabras)  en la que la complejidad salta a la vista, mientras que existen otras cocinas en las que la complejidad es menos visible.

Incluso los platos que parecen más “esenciales” como el “Toda la Gamba” encierran elaboraciones complejas detrás de su aspecto fácilmente interpretable por el comensal. La cigala con mantequilla tostada, artemisa y aceite de vainilla o el mar y montaña de cochinillo, espardeña y pie de cerdo forman parte de esta línea más identificable y memorizable.

Mar y Montaña Vegetal

Un mar y tierra : casi una gargouillou marina.

En todo caso, esa complejidad resalta sobre todo porque se insiste en expresarla a través de los largos enunciados de los platos. Mientras otros cocineros se limitan a la vía del laconismo, aquí, como se ve en el menú de mano, se opta por enumerar todos los ingredientes ( ver el menú de más arriba con todos los ingredientes y elaboraciones de cada plato, que no he reproducido aquí para no aburrir), en un afán explicativo o didáctico.

La Comtessa de espárrago

Este plato me remitió al año 2013 cuando se presentó por primera vez en un 4 manos en el Celler con Gastón Acurio, al que me invitaron. Esta vez me pareció menos dulce y bien reequilibrado por la presencia referencial del propio espárrago. Con solo la Comtessa, hubiera podido entonces ser un postre.

Me sorprende que los platos del menú no enseñen la fecha de su creación. En el menú del Celler la suelen poner (ver mi menú del 2022 en el 3 estrellas).

Toda la Gamba

Como dije antes, es un ejemplo de cómo se puede exprimir al máximo un producto y expresar mejor todo lo que conlleva. Frente a otro plato (a mi juicio fallido) del Celler como aquella gamba que reposaba sobre un lecho de maltodextrina que texturizaba el jugo del crustáceo, este Toda la Gamba renuncia a la exposición en el plato del bicho entero, siempre visualmente agradecida al nivel instagramero, por una sublimación de su degustación, con toda su esencia en boca.

Cigala artemisia

 La cigala, producto 10, tersa y de cocción nacarada. La mantequilla tostada me parece acertada. Tal vez un poco menos el amargor de la hierba artemisia, innecesaria por su agresividad. Unos puntos de acedera o de berros (frescos, ácidos, picantes), plantas que tenemos a nuestro alcance, pero pocas veces utilizadas, requilibraría mejor el dulzor del bicho y la grasa golosa de la mantequilla. A veces, la rareza no es sinónima de bondad.

Trilogía de Rodaballo

Me quedo sobre todo con el corte de la aleta, llena de colágeno, con su pil pil de oxalís. La parte magra compensaba su pequeño exceso de cocción gracias a su delicioso pil pil. El carpaccio con tomate semi seco y kalamata: creo que en cantidades demasiadas pequeñas como para poderlo valorarlo.

Cochinillo ibérico con pie de cerdo y espardeña

El emplatado, con su cordón circular de salsa y sus hojas verdes decorativas , es totalemente años 90. Y me gusta.

Riquísimo en conjunto: piel crujiente, jugosidad interna del cochinillo. Textura gelatinosa del pie y algo gomosa de la espardeña. ¿Una gota más de salsa para unir al conjunto?

No sé de cuando data ese mar y montaña. Imagino que será de los primeros años de la casa. De cuando, la cocina de Joan Roca solo pretendía actualizar, aunque fuera con su propia personalidad, la cocina tradicional de la región, como este guiso ampurdanés.

Brioche de pularda

El brioche de pularda, en cambio, se inscribe en la línea del academicismo más clásico. Como un Pithiviers, ya que percibí más una textura de costra crujiente que de esponjosidad abriochada.  

Cromatismo Verde

De los tres postres de Jordi, el que más me gustó fue el Cromatismo Verde (y blanco…).Ideal como primer postre, refrescante con la lima, la manzana ácida, el estragón… Es decir, el menos visualmente efectista (lo digo por el famoso postre de Llueve en la Pineda , de escenografía complicada) y el menos dulzón ( lo digo por el Postre Làctic).

Llueve en la pineda

Postre Làctic

El algodón de azúcar se había bajado por mi culpa…(Esperé demasiado antes de volver a la mesa).

Bombones

No hice las fotos de las nubes.

Hubo maridaje, pero solo hice la foto a este tinto de altura 12º5. Ideal para los dos platos de carne.

ESPERIT ROCA

Web

Girona

GRAND CAFÉ ROUGE (Barcelona)

Publicado por Philippe Regol el 14/06/2024
Publicado en: BARCELONA. 2 comentarios

Hace un par de días, el gastronómo erudito Jaume Aubanell , alma mater de una asociación cultural muy activa del barrio de Sant Antoni que se llama ARQUEONET, me invitó a su cena de fin de curso en el GRAN CAFÉ ROUGE. Era una manera de agradecerme mi pequeña colaboración de hace un par de meses cuando acudí a su local para hablar un poco de la post-Nouvelle Cuisine. Me sorprendió entonces el buen nivel de aquellas charlas y la erudición tanto de los conferenciantes que me habían precedido como del nivel de conocimiento de los alumnos, todos adultos y, en su gran mayoría mujeres.

Se había elegido el Grand Café Rouge por el carácter decididamente francés de este restaurante y de la cocina de ROMAIN FORNELL , siempre adalid de la cocina de su tierra, incluso en las épocas que la cocina gala no estaba de moda. Ahora sabemos que han reaparecido con fuerza los pâtés en croûte, las holandesas y los “beurres blancs” (está palabra es, dicho de paso, masculina en francés) pero recordaré que no siempre se hacen correctamente, aunque se invoquen sus nombres (el Pâté y el beurre blanc que degusté hace poco en Caelis estuvieron perfectos).

Le Gran Café Rouge fue uno de mis restaurantes favoritos durante la pandemia, por la pequeña y soleada terraza que se había habilitado, pero también por su cocina de alta brasserie que echaba de menos en la ciudad. Un poco apartado del centro , ocupa los bajos de la torre Antares, justo enfrente de la entrada del Forum, en Diagonal Mar. Un barrio situado a 300 m del barrio estigmatizado de la Mina, pero al mismo tiempo completamente volcado en el futuro, a 200m del Hilton que ocupa Aürt.

Hubo varios cambios de cocineros y de maitre, decayó bastante, pero desde hace un año y medio, el nuevo chef MELVILLE COLLAVINI se ha dedicado a recuperar el nivel gastro de los inicios y tal vez , incluso, a mejorarlo,si me fio de ese menú casi temático que nos preparó, bajo las instrucciones de Romain y las indicaciones de Jaume Aubanell. Una manera de ilustrar ese curso anual que virtió, cómo no, sobre gastronomía francesa.

Jaume había venido previamente para probar ese menú, lo que le permitió escribir un par de páginas en las que se explican el origen de cada plato y de sus salsas que le acompañaban : el crujiente de pasta brik y cigala de Robuchon (que yo mismo cociné hace dos o tres décadas, después de haberlo aprendido en la escuela Hofmann…), la holandesa, la bouillabaisse, la Café de París y una terrina de mi-cuit de foie-gras impecable que degusté, por fin en perfectas condiciones (me la encontré completamente oxidada hace poco en un hotel de la costa). En mi opinión, cuando está rica, como era el caso esta vez, es mejor degustarla SOLA, con pan abriochado o normal pero sin la típica mermelada de fruta (aquí era de higos). La confitura es como la miel para la sobrasada, que se pensó (como me lo dijo una vez el maestro charcutero Xesc Reina), para tapar los defectos de aquel embutido que se podía ranciar a lo largo de los meses siguientes a su elaboración. Las confituras podrían tener ese mismo efecto sobre los mi-cuits, tapar los defectos de oxidación (el azúcar es todo poderoso), pero también ocultar las cualidades de las elaboraciones. Y este sería el peaje gustativo de la aportación azucarada. Pero con el azúcar, todo el mundo está contento…

Ese caldo de bouillabesa canónigo hubiera pasado un poco desapercibido en el fondo de la cazuela de los mejillones de bouchon (un ejemplo de sabrosa jugosidad) si no hubiera improvisado en el plato ese invento «mío» de un canapé empapado de jugo, con los moluscos por encima).

Juliana de verduras justo al dente debajo de la lubina (creo que era pescado tamaño “ración”, beurre blanc, aquí noté (una impresión más que una certeza) que se había ligado un poco (aquella noche había 3 mesas grandes en el restaurante y se entiende perfectamente ya que es una salsa muy delicada y que se corta fácilmente) y una melosa tarta Bourdaloue, hecha como todo el resto, evidentemente, en el propio restaurante ya que Melville me dijo que tenía formación pastelera.

Solo me sobró el ligero aroma a aceite de trufa en una crema de chalotas al Josper que acompañaba un delicioso tartar de vieira y brunoise crocante de chirivía.

Creo que debería volver al Gran Café Rouge…

Ostras Sorlut , chalotas en vinagre

Solo faltaba una mantequilla «normal» y pan de centeno . Se sirvió una mantequilla de romero en aperitivo, de sabor algo tosco. Pero sigo manteniendo que la de algas de Bordier iría perfecto para este tipo de entrante.

Cigalitos Robuchon salsa kimchi, mini gofres de steak tartar, blinis de sardina con caramelo de aceituna negra

Muy sabroso el steak y justa de cocción la cigalita a pesar de ser una fritura. Blini bien esponjoso.

Foie-gras mi cuit con confitura de higos y brioche tostado

Langostinos semi crudos con aguacate

Mejillones de bouchot con caldo de bouillabaisse

Cocción y sabor de 10.

Tártar trufado de vieira con crema de chalotas al Josper

Rollitos de espárragos y beicon con holandesa y pimientón de Espelette

Solo se echó de menos más holandesa, como se pidió más beurre blanc para la lubina y más puré Robuchon para la carne…

Lubina a la brasa con juliana de verduras de temporada y beurre blanc de huevas de arenque

Puigpedrós, Morbier, Comté…

Solomillo con Café de París y puré Robuchon

Tarta Bourdaloue con chantilly

Un clásico de la pastelería francesa: pasta sablée, frangipane, peras en almíbar y vainilla. La creó el pastelero Fasquelle en la segunda mitad del siglo XIX, desde su pastelería de la Rue Bourdaloue.

El maitre Stéfane Elmadi con el chef (cerrando lo ojos).

Le Grand Café Rouge

Web

MARGARIT (Barcelona)

Publicado por Philippe Regol el 13/06/2024
Publicado en: BARCELONA. 4 comentarios

Lo primero: no confundir la taberna Can Margarit con esta nueva apertura en Poble Sec que se llama simplemente “MARGARIT”, recuperando el nombre de lo que fue una antigua bodega del barrio.

Se ha conservado, tal vez haciendo de necesidad virtud, la textura tosca de las paredes, y la barra donde se pueden degustar los platos y detrás de la cual se cocina. Mesas con sillas muy confortables, vajilla sencilla pero con su gracia vintage, terracita agradable, mucha luz, pero una acústica un poco deficiente (suele ser habitual) cuando se llena el local. ¡Y se llena! Hay curiosidad por probar la cocina mestiza de STEFANOS BALIS, un griego que lleva ya una década en Barcelona y que decidió dejar su oficio de electricista para estudiar cocina en la escuela Hoffman para luego pasar por Pakta, Rilke (que llevó Rafa Peña) y el Hotel Serras (con Marc Gascons) : ¡solo buenas influencias!

En este proyecto va acompañado con el cocinero valenciano JORDI FENOLL (no sé si como socio) que da el toque levantino a esta propuesta de fusión mediterránea que sigue un poco la línea que se marcó en los inicios de Dos Pebrots, donde él mismo trabajó. Otra vez nos encontramos con un equipo de cocina reducido, con solo ellos dos y una chica de pinche y friegaplatos. Me gustan estas propuestas humildes y personales en las que se intenta controlar la cosa. El personal de sala, femenino, sabe demostrar simpatía con el cliente.

De todo esto, no podía salir nada malo. Se propone una carta corta, con alguna sugerencia del día, a base de platos donde aparece la impronta griega, pero pasados, creo, por el filtro de una taberna actual. Nos podríamos encontrar perfectamente en un neo bistrot de un barrio parisino de la parte Este, con su plato de tarama (preparación muy apreciada allí, pero un poco desconocida por aquí): un delicioso pâté a base de huevas de bacalao que Stefanos sirve con dados crocante de remolacha apenas hervida.
Pero uno de los platos estrellas sería la pita de berenjena, pimiento y queso griego graviera de Creta. Dicen que se parece al gruyère del que se inspiraron en su forma de elaboración. Efectivamente el relleno tiene un umami muy pronunciado y una masa quebrada muy crujiente: excelente. Había otra pita “salada” en la carta, más “creativa”, con albaricoques y miel, pero creo que vale la pena escoger la más clásica.

Otro plato que me gustó mucho fue la skordalia con gambitas, un potente y sabroso jugo de galera, y salpicado por bolitas de masa Orly. Un crujiente que veo bastante últimamente y que me parece una excelente aportación a los platos. Esta “skoldaria”, seguramente algo refinada, es una preparación tradicional a base de miga de pan, patata, aceite, ajo y vinagre. El típico plato de subsistencia que me recordó el “ajoaceite” de mi abuela aragonesa, tal vez más cerca de un alioli con patata que esta “skordalia”. Uno de los mejores platos de la carta.

Como prueba y fuera de carta, Jordi nos trajo un plato de cortesía: corvina en carpaccio, aliñado de dos maneras: a la griega con un toque ahumado y de cenizas, macerada en hoja de higuera, y la otra mitad del plato, más a la valenciana, con pimentón y piñones. Ambas muy ricas.

Correctos el orzo con pollo y las seftalya de cordero con pan de pita y paprika. Falta de garra en el segundo, unas salchichas de cordero que necesitaban que se sustityera la dulce paprika por un poco de harissa…   

Dados de melón con Marie Brizard y menta

Pan del Forn Serra, queso fresco casero y unas olivas kalamata excepcionales

Tarama, remolacha, algarroba

Corvina con pimentón y corvina ahumada, con hoja de higuera

Pita rellena de queso graviera, berenjena y pimiento rojo

Skoldaria, suquet de galera, gambas y Orly

Orzo,coliflor tostada, sottile

Seftalya, pan de pita, paprika

Tulumba en almibar, crema de azafrán y pistacho

Creo que ese baño de almibar le recordaba a Jordi algún pastel tradicional de Elche. Menos azúcar y un toque de alcohol sería, tal vez, traicionar ambos orígenes (giego/valenciano), pero ganaría en suculencia. Reconociendo que sería pensando en un babá…

Leche caramelizada, nata y crumble de cacao

Me sobró la sal, al menos en esta cantidad. Creo que se está abusando del pan-choco-aceite-sal y del concepto «caramel salé». En cambio me encantó la textura livianísima del flan, con solo unos trocitos de crumble (que lleva ya su ligero toque salado) y la nata, ya teníamos el equilibrio gustativo y textural perfecto.

MARGARIT

C/ de Margarit 58

Web de reservas

Poble Sec, Barcelona

CEIBE-BATEA-BESTA (Barcelona)

Publicado por Philippe Regol el 11/06/2024
Publicado en: BARCELONA. 1 comentario

Encuentro entre Mares

No siempre he defendido los 4 manos, sobre todo cuando juntan estilos de cocinas muy dispares. Llegan a ser menús desequilibrados, en los que una cocina domina la otra. Una diglosia gastronómica que puede representar un simpático encuentro entre cocineros, pero a expensas de la coherencia.

En el menú de hoy, hubo momentos en los que dudaba de la autoría de cada plato entre CEIBE,BATEA o BESTA, de tanta comunión entre estos tres cocineros. Uno de los mejores menús a 4 (o 6 manos…) que he podido hacer.

MANU NÚÑEZ del Batea y CARLES RAMON del Besta ( restaurante que he ido frecuentando y recomendando mucho durante la pandemia, y después) , socios en estos proyectos que unen la gastronomía de Galicia con el producto del Mediterráneo, y viceversa, tuvieron la bonita idea de invitar al restaurante CEIBE , estrella michelin 2022 en Ourense a este pequeño “Encuentro entre Mares” que prometen repetir de vez en cuando.

Si hay una tierra que ha sabido demostrar en estos últimos años que era mucho más que producto es Galicia. Eso gracias a una nueva generación de cocineros que supo recoger el legado de sus antecesores como lo fueron Casa Marcelo, Casa Solla, Culler de Pau, Pepe Vieira…, reinterpretar sus paisajes y plasmarlos en una cocina actual, humilde, sensata y sabrosa. Me faltan muchos por conocer. Y Ceibe era uno de ellos. Solo los había visto en algún Forum Gastronòmic. Hoy he podido probar la cocina de XOSÉ MAGALHAES y LYDIA DEL OLMO en Batea y me encantó. Ellos mismo no saben definir su cocina, ni se atreven a nombrarla como “alta cocina”. Sabia decisión. Ni falta que hace.

En este menú, tanto Manu, el anfitrión, como Carles, su socio en Besta, decidieron dejar el protagonismo al invitado, pero se coló en aperitivo un delicioso falafel de codium con gambitas del Mediterráneo que nos dio la bienvenida (Batea). También eran para recordar la navaja con emulsión de aceituna gordal y piparra, el salmonete a la llama con alcaparras y mahonesa de grasa de chuleta y el helado de coco con lima y raifort (Besta). Mientras el bonito curado y ahumado con calabacines encurtidos fue cocinado por los dos, al alimón.

Y el resto, ¡ y qué resto! fue de los orensanos.

Si a veces echamos de menos percibir el paisaje o la historia gastronómica de una tierra en el plato, aquí Xosé y Lydia, nos lo recuerdan en cada bocado.

Fue un homenaje completo a Galicia, desde la patata hasta la oreja, pasando por el gallo de Mos y el pan de Cea.

En la merluza de Celeiro, recordé el espíritu del maestro Tejedor. Aquí se sirvió con su pil pil “ajado” y avinagrado que condimentaba maravillosamente las lascas nacaradas del pescado. En cuanto a la oreja frita con su salsa brava, me pareció también memorable. Un homenaje al cerdo de la Galicia interior, como en el panchino de cocido gallego, pequeño guiño a la técnica de los de Disfrutar que empieza a encontrarse mucho desde hace algún tiempo. Me gusta que lo llamen aun “panchino”, como reconociendo su autoría, hasta que caiga en el dominio común y se vaya usando sin pudor y con normalidad: es el sino de todos los que crean nuevas vías. Pero otros lo llaman takoyaki. Y reconozco ignorar sus diferencias, si no es la textura mucho más aireada del panchino.

 Solo faltaba la vieira como último totem gastronómico de esa tierra, y se presentó prácticamente cruda, en un beurre blanc y guiso de sus interiores (de los interiores comestibles, claro) y con Masago Arare , perlitas de arroz frito, un crujiente que le iba perfecto. Si en algún sitio hay que reivindicar la mantequilla es en Galicia (también Asturias y Cantábria), aun tímida en su producción y utilización culinaria. Estoy a la espera de que se hagan derivaciones gallegas de esta “manteiga branca” o de las holandesas…y de que se le ponga nombres, como se hacía con la bearnesa,la choron, la maltesa, la Foyot etc…  

Cuestión maridaje, me limité a degustar la cerveza 1906 Reserva especial de Estrella Galicia (patrocinadores del evento), un par de blancos y ese vino dulce Gomariz, ligero y pétillant . Los tintos de 14 o 15º de la Ribera Sacra , será para otro día. Justamente me gustan los tintos gallegos de Rías Baixas (o algunos de la Ribera), ligeros, frescos, elegantes y poco alcohólicos. Fueron servidos (pero no decididos) por Olivier, sumiller que acaba de volver a Besta, después de una estancia fuera.

Falafel de alga-Gamba roja

(Batea)

Patata a la gallega

(Ceibe)

Queimada

No me convenció esta queimada dulzona en ese momento del menú.

Longueirón-Piparra-Anchoa-Aceituna

(Besta)

Homenaje al gallo de Mos

(Ceibe)

Cresta frita con tartar de gamba

Rillette de sus carnes

Terrina

Homenaje al cocido

(Ceibe)

El caldo estaba un poco subido de sal.

Vieira de Cambados-Beurre blanc

(Ceibe)

Bonito curado/ahumado-Calabacín

(Batea/Besta)

Espárrago de Ulla-Yema de huevo curada-Tempura

(Ceibe)

Solo diría que faltaba un poco de ese delicioso «aliño» cremoso y crujiente.

Salmonete a la llama-Alcaparras-Mahonesa de grasa de chuleta

(Besta)

Merluza de Celeiro-Pil pil avinagrado

(Ceibe)

Xosé me comenta que deja reposar unos días la merluza, luego la deja un par de horas en agua de mar, unos segundos al vapor, tiempo según lo que requiera el producto. Emulsión del colágeno de sus cabezas y espinas, ajo, vinagre gallego ounzante. La magia de la sencillez reflexionada. ¡Un 10!

Oreja de cerdo frita-Salsa brava

(Ceibe)

Helado de coco-Lima-Raifort

(Besta)

Queso de Marianne-Membrillo

(Ceibe)

Petis-fours muy especiales realizados por el pastelero y todo el equipo de Besta:

Corte de helado de algas, macarón de hígados de salmonete, pâte de fruit de erizos y tocinillo de huevas de trucha

Tal vez, los 4 de golpe era mucha fuerza salina en boca, justo antes del café, pero uno o dos, podrían ser muy interesantes. Va en la línea de lo que hace David Gil en Aponiente.

DISFRUTAR nº 1 mundial, y otras consideraciones (Barcelona. Cataluña)

Publicado por Philippe Regol el 07/06/2024
Publicado en: Uncategorized. 10 comentarios

Mi instagram de hace 1 mes, a penas retocado:

El próximo 5 de junio en Las Vegas se decidirá cuál es el Mejor Restaurante del Mundo según los votantes de 50 Best.
En el caso de que DISFRUTAR  se alce con la victoria, sería la 3a vez q un restaurante catalán se sitúe arriba del podium después de El Bulli  y el Celler de Can Roca.
Sería un premio muy merecido a una década de esfuerzos,de sacrificios, de creatividad desbordante por parte ORIOL CASTRO, EDUARD XATRUCH y MATEO CASAÑAS de que decidieron abrir este humilde restaurante con sus propios esfuerzos y seguir el siempre arriesgado camino del espíritu bulliniano, basado en la constante innovación.
Después de las ⭐️⭐️⭐️ sería el broche de oro a su trayectoria.Se lo merecen de sobra.
Después de ese posible triunfo, desearía que se entendiese y demostrase que el futuro de la alta gastronomía no radica en la especturalización de la cocina ni en los grandes efectos especiales grandilucuentes que vemos por algún restaurante nórdico, competencia directa, en este carrera mundial de esta importante, pero humilde casa barcelonesa.
Nunca se podrá competir con tantos despliegues, ni creo que sea necesario ni conveniente.
¡Qué hablen los platos! Tampoco los discursos aburridos ni los artilugios de mesa podrán nunca suplir las emociones de la simple y serena degustación.


El coral de amaranto (sin la necesidad de ningún espejo…),la roca helada de moluscos, la etérea, pero sabrosísima coca de escalivada con anchoa sin harina,el impresionante panchino de caviar con crema agria (auténtico plat-signature de Disfrutar) y toda la retahila de platos de estos últimos años realemente basados en producto, técnica y sabor marcan lo que debe ser el camino de este restaurante.
Pido cada vez más a la alta cocina introspección y territorio, menos gesticulación en la mesa,más sencillez en las formas de degustarse.La complejidad,siempre necesaria, no tiene por que apabullar o intimidar al comensal.Un bocado como la coca de escalivada o la simple pero excelsa coca de llardons del final hacen más para convencer al comensal que mucho despliegue secuencial, aparatitos o brilli brilli.
O, al menos, es lo q me gustaría pensar a pesar de la contaminación general por parte de cierta fine dining de la grandilocuencia o de la cursilería en todo el mundo. Sabemos que hay un público de foodies internacionales para la frivolidad, el espectáculo y la extravagancia. No les demos cancha.
Mucha suerte en Las Vegas!

MIS OBSERVACIONES SOBRE POSIBLES NUEVAS TENDENCIAS DE LA LISTA

Se han cumplido los deseos de muchos. En Las Vegas, la ciudad de los monumentos fake, justamente la del brilli brilli, del juego, de los consultings gastronómicamente inanes (varios “Robuchon”, Guy Savoy, Gordon Ramsay, David Chang etc…), se ha premiado toda una trayectoria de trabajo y de empresariado alejado de cualquier ayuda económica externa. Un restaurante relativamente humilde, en sus instalaciones de la calle Villaroel de Barcelona.

También se ha premiado la creatividad, en forma de continuación del paradigma tecno conceptual bulliniano, en el cual trabajaron estos tres cocineros durante tantos años, al lado de Ferran y Albert Adrià, y que supieron desarrollar y ampliar en su Disfrutar, desde ya una decena de años. Los votantes de la 50 Best al final prefirieron el original a la copia y el restaurante cupular de Copenhagen retrocede notablemente, por muy bulliniano que pretendiese ser.

Es siempre muy difícil prever por dónde irán los tiros, pero me da la impresión de que nuevas tendencias se están acercando a este puesto tan deseado que es este nº 1. Hace tiempo que observo que Etxebarri y su brasa siguen progresando, y lo veo como un síntoma , más que como un reconocimiento explícito a su validación incuestionable como posible mejor restaurante del mundo en ciernes. El signo de que muchos votantes anhelan un retorno a una esencialidad al entorno al producto, a la evocación emocional del humo como retorno a unos orígenes (reales o fantaseados), al bocado bruto y fácilmente leíble. En definitiva, esta corriente denota un cierto cansamiento ante la complejidad técnica a veces algo forzada. Como si el Cirque du Soleil , y su impecable virtuosismo manierista, empezara a empalagar a algunos hasta tal punto que estos mismos ansiaran un retorno al pequeño circo ambulante de su infancia, más naïf y más cercano. (Es solo una pequeña metáfora y no estoy seguro de que se entienda).

El retroceso de Mugaritz (paradigma del lema “Comer para pensar, Pensar para comer”. ¿Quién se acuerda hoy de ese libro de Todolí y Hamilton de hace 15 años, con partes un poco indigestas?) podría entrar en este mismo movimiento de hartazgo por parte de muchos votantes. O simplemente, un abandono del juguete “Mugaritz” por parte de una lista siempre volátil e imprevisible…

Interpretaría también la irrupción de La Table de Bruno Verjus como otro síntoma, que coge tal vez otra una forma, distinta a la de tranquilizadora gastro-ruralidad del restaurante vizcaíno, pero que denota un interés incuestionable por una cocina del gesto, de la inmediatez, del producto acariciado, de la técnica mínima y escondida y de ausencia de fuegos artificiales. Una línea que ha representado Passard con su presencia, siempre importante en esta lista (más que la sofisticación de un Gagnaire, que desapareció rápidamente o de un Ducasse, sujeto a vaivenes poco entendibles por los votantes). Los mismos votantes que, ahora, han descubierto los encantos de ese antiguo bloguero autodidacta y de su cocina humilde poco manipulada: Bruno Verjus.

Etxebarri y La Table son los nº2 y nº 3 de la lista. Y manda la tradición de que están bien situados para años venideros. Si se ha dicho siempre que esta Lista marca tendencia, frente a Michelín que intenta ocupar todos los escenarios, geográficos como ideológicos, los dos años próximos serán para seguir de cerca. El hecho de que ningún restaurante se pueda mantener en el primer puesto, implica que todo se mueva mucho más rápidamente.

En todo caso, me da la impresión que Alchemist tal vez ha podido quemar demasiado rápidamente sus cartuchos y que le podrían hacer falta muchos más millones gastando en comunicación (después de los gastados también en interiorismo y menaje estrambótico) para remontar su traspié de este año. De los primeros puestos, solo DiverXO, con la perspectiva de un cambio a un nuevo emplazamiento que se anuncia espectacular, sigue conservando bastante intactas sus posibilidades.

Pero noto que la tendencia a cocinas de la esencialidad sabrosa, del trabajo discreto sobre producto, y del discurso comedido, parece avanzar. Bittor y Bruno Verjus son cocineros callados, de poco gesticular por las redes, y esto parece gustar a los votantes de vuelta de tanta “comunicación gastronómico-digital”.

En esta línea de esencialidad gustativa y estética, de revisión controlada, pero efectiva del paradigma tecno-conceptual bulliniano, está trabajando, paradójicamente, otro de sus evidentes representantes que es Albert Adrià. Digo paradójicamente hasta cierto punto ya que siempre tuvo la tentación, en el pasado, de huir de ciertos tics de la alta cocina y de sus corsets, por muy “vanguardistas” que fueran. Hasta huyó de Cala Montjoi para vender mejillones de roca, luego para crear el concepto rompedor de Tickets que pretendía en los inicios proponer fideos de conejo y croquetas de ceps,  y ahora intenta trabajar una vía ecléctica y libre, también esencialista en muchos aspectos, en su Enigma que, por cierto, hizo su entrada en fuerza este año en el nº 59, y ya sabemos, los que seguimos esta lista, que todos los ascensos fulgurantes son posibles…Tiene algo en su favor : michelin no le ha sabido aun reconocer su excelencia, y esto a la gente de la lista inglesa, le gusta. Enigma podría colocarse rápidamente en los primeros puestos.  

EL GRAN MENÚ (en Filmin)

Publicado por Philippe Regol el 01/06/2024
Publicado en: BARCELONA. Deja un comentario

Menus Plaisirs

Un documemental de Frederick Wiseman sobre

Maison Troisgros

Hace unos días, vi en la plataforma Filmin una película-documental sobre La Maison TROISGROS de Roanne. Firma la obra un veterano del documental como Frederick Wiseman. Y vale la pena que se vea en el sector de la gastronomía ya que es un modelo de trabajo. Seriedad en esta casa casi centenario y seriedad en como se refleja en la obra. Cuatro generaciones en la cumbre avalan esta “Maison” que nos aleja de cierta alta cocina de la frivolidad, tan en boga estos últimos tiempos. Aquí nada de cúpulas envolventes, sino un espacio mágico que hace entrar la naturaleza en el propio restaurante (“El Bosque sin Hojas”). Evidentemente, no siempre es posible, y les corresponde a los restaurantes urbanos llegar a esta magia por otros caminos y otros interiorismos.  En todo caso, recuerdo ese comedor acristalado de la Maison Troisgros, con sus árboles que jalonan el espacio, como una algo realmente precioso. (Mi post de hace 7 años).

Pero lo interesante, es la mirada discreta, aunque precisa, de la cámara que, durante 2h40 y sin ninguna voz en off, escruta cada gesto de cuanto ocurre en cocina. Aquí estamos lejos de las películas-ficción ambientadas en el mundo de la gastronomía en las que todos los procesos culinarios están escamoteados y se convierten en un mero pretexto argumental (con las raras excepciones que conocemos como Ratatouille o alguna que otra peli japonesa).

Esta peli es también exactamente lo contrario que el modelo Instagram. Se recupera la lentitud y la profundidad de la mirada.Y el silencio, para dejar el protagonismo a la imagen. No hay música. (qué pesadez esa música instagramera que lo tapa todo…). La rapidez solo se ve en los momentos puntuales de los “coup de feu” , magistralmente filmados, pero sin la  sobreactuación caótica, estresante y siempre agradecida por la audiencia, de las series como The Bear u otras que no son capaces de enseñar este mundo de otra manera que bajo el prisma del conflicto, del sufrimiento cocineril o de los gritos. Sí, la cocina es un oficio duro y que necesita concentración y donde ocurren constantes pequeños dramas, (y lo sé por experiencia propia), pero sin que sea el aspecto más relevante. Y en el docu , se ve alguno. En algún momento un stagiaire se ve amonestado por no haber limpiado correctamente unos sesos y el propio Michel Troisgros usará el Escoffier y el Larousse Gastro para que el cocinero busque la solución a su error. En la inmensa mayoría de los casos, la alta cocina es un universo de trasmisión y de pedagogía. Las verdaderas grandes casas, son las donde no se grita ni maltrata a nadie. Espero que la “escuela Robuchon”, tan despiadadamente estricta, vaya desapareciendo. Si no, los de la vieja escuela se irán quedando sin personal.

La alta cocina no se puede identificar con sus caras más negativas o pervertidas (que existen y existirán, espero que cada vez menos). Frivolidad, lujo gratuito, malos tratos, explotación, egolatría de los chefs, inanidad gastronómica en nombre de una creatividad mal entendida y caprichosa etc…) no pueden tapar lo otro.

También puede ser respeto por el gesto culinario artesanal, trabajo codo a codo con los productores y ganaderos (interesantísimas conversaciones con los agricultores del entorno), y crisoles de excelencia para nuevas generaciones. La alta cocina, estos restaurantes de alto nivel, también de nivel medio, pero volcados en la honestidad gastronómica, que se encuentran en los territorios, son los auténticos escaparates visibles de su artesanía agrícola. Las dos excelencias, la del producto y la de su transformación, se retroalimentan. No se puede reivindicar únicamente la cocina popular (a veces también mal hecha y deshonesta) como única expresión gastronómica posible. Sería una nivelación por abajo. Y sin innovación y afán de superación, comeríamos aun como en la Edad Media, y ni la cocina tradicional hubiera avanzado.

En algún momento de la peli, vemos como Leo, el hermano pequeño, también cocinero y que regenta una casa rural con su brasserie más informal, a unos kms del tres estrellas, monta un food truck en el centro de la ciudad para regalar a su habitantes con platitos más informales a buen precio: bocatas con el sello de garantía “Troisgros”…

La película enseña como una familia ha sabido trasmitir de generación en generación todo ese savoir-faire de la excelencia principalmente desde Jean y Pierre Troisgros, cofundadores del movimiento Nouvelle Cuisine, abuelos del joven César que ahora dirige el restaurante y cocina en el día a día, pasando por Michel quien supo mantener y hasta elevar el nivel del restaurante durante más de 30 años. Este ha sabido pasr el relevo pero, como en La Maison Bras, no se queda muy lejos. Michel Troisgros es un ejemplo de post nouvelle cuisine , enriquecida por la influencia italiana de su madre y sus reflexiones sobre la acidez, nervio gustativo de su cocina. En los platos que he visto desfilar en la peli, observé algo más de generosidad en las raciones que cuando mi visita (creo que agradecí entonces la llegada del carro de quesos…).

Ya estuve también en el antiguo restaurante del centro de Roanne en los años 90. Era el gran momento de la cocina de Pierre (ya sin su hermano). Allí probé el famoso salmón “à l’oseille” (con acedera, chalota, Noilly Prat y nata) y hasta me atreví a cocinarlo yo mismo más tarde. Este plato sigue, creo, en la carta, como plat-signature de una etapa en la vida de esta casa. La aportación fundamental fue su cocción, gracias a la sartén antiadherente (hoy denostada como está denostado el salmón de piscifactoría…): se escalopaba y se podía controlar su cocción al segundo. Un pescado que se solía degustar hasta la fecha muy hecho (recordemos el Koulibiac).

Tal vez, en el film, se pase demasiado de puntilla sobre la historia de esta casa y sobre todo lo que apartaron los Troisgros, desde las revolucionarias reformas de las instalaciones de cocina (que se hacían visitar a los clientes entonces, como hoy vemos que se sigue haciendo con la espaciosa cocina de la nueva casa), como la institucionalización del menú degustación moderno, con el uso del plato grande de 32cm para el pase, como lo cuento en mi post sobre la peli A Fuego Lento

En todo caso, la peli que se llama “Menus-Plaisirs”,( “Pequeños Placeres” con el juego de palabra menú-menudo ) es para degustar sosegadamente, tal vez en una ablet , desde la cama, y sin prisa. Aviso que solo va dirigida a frikis de este mundo de la gastronomía. Gente que es capaz de disfrutar con una conversación sobre la combinación fresa-caviar (¿entrante o postre?) y sobre la vajilla que le conviene para degustar mejor un flan…y ¡sí! Haré spoiler: un plato ligeramente hondo es casi siempre mejor para todo…

CAELIS (Barcelona)

Publicado por Philippe Regol el 28/05/2024
Publicado en: BARCELONA. 2 comentarios

20º Aniversario de Caelis

Hotel Ohla

Romain Fornell

Javier Fernándes Iglesias, chef del Caelis con todo su equipo

Hacía demasiado tiempo que no pisaba el CAELIS de ROMAIN FORNELL.

Durante estos últimos 12 años, fui visitando algunos de sus restaurantes como Emma Bistró (que se volverá a abrir pronto, me dijo Romain), el Candelight de S’Agaró (ahora está bajo la batuta de un joven chef) o Le Grand Café Rouge, que fue durante la pandemia uno de mis restaurantes favoritos, en parte por su soleada terraza y su cocina de alta brasserie (pronto volveré, ya que tengo una cena allí proximamente y parece que los altibajos del pasado están ya resueltos).

Es con este pequeño sentimiento de culpa, pero también con mucha curiosidad y ganas, que acepté esta invitación al almuerzo del 20º aniversario de este restaurante, ubicado primero en el gran salón del Ritz-Palace, y luego en este entresuelo del Hotel Ohla de la Via Laietana, hoy perfectamente reformado y ampliado.

Recuerdo que cené en aquel Diana del Hotel Ritz (hoy ocupado por el Amar de Rafa Zafra) al poco tiempo de instalarse Romain, casi recién llegado de su Lozère natal, donde había cosechado, ya de muy joven, una estrella michelín. En aquella época, le iba informando a García Santos de algunas de las novedades catalanes (no había redes sociales) , y se organizó una cena con Roser Torras, Rafa GS,  Joan Gaspart hijo y yo.(Recuerdos…). El año siguiente, Romain entraba en la Guía Lo Mejor de la Gastronomía con un 7.

El Caelis del 2024 luce mejor aspecto después de la reforma. Tal vez se hizo pensando en provocar mayores reconocimientos futuros por parte de alguna guía. No lo sé, pero es lo que suelen buscar los cocineros, sobre todo cuando se encuentran en hoteles.

Ese lunes pasado, gran parte del mundillo gastro barcelonés se había congregado allí. Incluso cocineros no muy asiduos a saraos de este tipo, como Rafa Peña, Oriol, Ivern, Xavier Pellicer o David Andrés no faltaron a la cita. Solo para conversar un rato con ellos, ya hubiera merecido la pena. Vinieron también Joan Roca y Albert Adrià, este último muy cercano a Romain con quien hizo alguno que otro “4 manos”. Pruebas de que este cocinero-empresario está muy querido por el sector.

En el Caelis estrellado, como en todos sus otros negocios, Romain marca la línea, pero el resultado depende también en gran parte de sus jefes de cocina que realizan el trabajo diario. Lo que se suele llamar el “modelo Ducasse”, aunque fue ya Bocuse quien respondía en los años 80 a la pregunta “¿En su restaurante quien cocina cuando Ud no está?” : “Los mismos que cuando estoy ahí.”

En este caso se trata de JAVIER FERNÁNDEZ IGLESIAS quien supo, con su equipo, sacarse de una manera impecable, un servicio para 50 personas.

Romain me garantizó que ese menú era representativo de la cocina que se está proponiendo allí. Me alegro de que sea así. Una línea de cocina totalmente fácil de entender, neo clásica y muy sabrosa, salpicada de algún homenaje confeso como los macarrones rellenos de bogavantes que podían recordar los de Xavier Pellicer en Can Fabes, pero que, sobre todo reivindica el sabor clásico francés. Vimos algunos de los tótems galos que, por cierto han vuelto a ser de moda en estos últimos años : el pâté en croûte, el beurre blanc, el ubicuo puré Robuchon o un ochentero y delicioso biscuit glacé (más que un soufflé, como se anunciaba.

Sin duda uno de los mejores pâtés que haya comido, con su profundo aroma a charcutería que los franceses saben dar (a veces…) a este tipo de elaboración porcina.

Se ven también muchos beurres blancs,casi siempre tan reinterpretados que no reflejan el sabor auténtico de esta preparación. Pero pocos son como ese que acompañaba una gamba de Palamós, afortunadamente sin pasar por el chino, y con su chalota aun visible. La fine-dining obliga a ciertas reglas de emplatado, en el que el producto tiene que “posar” en el plato, como una modelo tumbada delante del objetivo de un fotógrafo, pero aquí imaginé una vajilla ligeramente honda con tres de estas gambas, aunque fueran más pequeñas, o troceadas, para poder cogerlas a plena cuchara con esa magnífica y canónica mantequilla blanca (chalota+reducción de vino blanco, emulsionada con mantequilla, pimienta, sal). Ganaría en golosidad ya que ví algunos que la degustaban sin empeñarse en recoger la salsa con la cuchara.

Me gustaron mucho tanto los macarrones con bogavante, salsa del crustáceo y foie-gras, un plato para disfrutar en formato ración, sin duda, y la molleja de ternera (mal traducida en la carta en catalán por “pedrers”, que son las mollejas o estómago de las aves y que se suelen comer confitadas en la propia grasa del ave, sobre todo en el Suroeste de Francia). Mollejas de ternera, pues, con colmenillas y una salsa con el aroma a Jerez aun vivo.

Excelente rubia gallega en costra, con una fluida demi-glace, y acompañada , a parte como debe ser, de un goloso puré Robuchon, sin pasar por el tamiz (creo) y con una justa densidad que le permitía que se llamara “puré”. Vemos demasiadas cremas de patata que usurpan la palabra puré y que se sirven, además, en el mismo plato que la carne, mezclándose con el jugo. Al final, no se degusta bien ni el jugo ni el “puré”. En la mesa, tuvimos que reclamar una cazuela más. La comida fue un verdadero festival de la mantequilla, desde los panes-croissants hasta el Puré con antonomasia, pasando por el beurre blanc. Y esto solo en cuanto a su parte más visible, ya que se debía encontrar también en algunas grasas de cocción y, por supuesto, en las pâtes sucrées de los petits-fours.

Una crítica en cuanto a las mantequillas preparadas del inicio. Muy coloridas (demasiado), pero hubiera preferido una buena mantequilla bretona de Bordier (aquí se compra) , al natural o la de algas, que me encanta y que Romain debe conocer. Web. Mejor que la de Echiré.

También hubo bastante caviar, tanto en el pica pica informal (brutales las ostras de Sorlut con o sin caviar del Tibet) , como encima de la vichyssoise en cubo de hielo (plato fetiche de Romain) o en una golosísima tartaleta de yema curada: huevas con huevo. Un gran bocado.    

Merengue seco de remolacha con crème fraîche y anchoa

Pan soufflé de calamar y miso

Tartaleta de yema curada y caviar

Pâté en croûte

Vichyssoisse helada

Macarrones rellenos de bogavante con alcachofa y foie-gras

Mollejas de ternera con colmenillas y salsa al Jerez

Gamba de Palamós con beurre blanc

Patitas bien crujientes.

Buey de Galicia en costra

Puré Robuchon

Soufflé helado al Grand Marnier

Como un Biscuit glacé.

Petits-fours: Las masas de las tartaletas demasiado gruesas y les faltaba un elemento cremoso.

CAELIS

Hotel OHLA de Via Laietana

El skyline desde el rooftop del hotel ( es decir el paisaje urbano desde la terraza).

L’ANTIC FORN. (Cervera. Segarra)

Publicado por Philippe Regol el 26/05/2024
Publicado en: Cervera, LLEIDA, Segarra. Deja un comentario

Dos en cocina, dos en sala. Sergi Ortiz en medio de su reducido equipo

No sé si la cocina de SERGI ORTIZ se podrá calificar de kaiseki al 100%. Seguramente infringirá algunas o muchas de las reglas que sostiene ese estilo culinario japonés. Pero no se podrá negar que la interpreta con pasión y seriedad, con un resultado gustativo excelente.

Nadie podía prever que este cocinero, formado con el restaurante de carnes a la brasa paterno, situado en una bajada de la bonita plaza de la Paeria de Cervera, acabaría ofreciendo este tipo de cocina en plena comarca de la Segarra. Si este antiguo horno de pan podía tener algo de relación con la cocina de su padre, esta cocina japonesa, reinterpretada con productos y guiños culinario del territorio, rompió totalmente, hace una década, con el decorado rústico y medieval de esta bonita sala abovedada.

Sergi, tuvo la revelación hace más de 10 años, en un corto stage de un mes y medio en DOS PALILLOS, aunque su inclinación hacia ese estilo le perseguía desde hacía tiempo. Luego, en puro autodidacto, siguió formándose hasta ganarse el respeto, y la clientela, de la gente de la comarca que ve aquí la posibilidad de abrir sus horizontes gastronómicos sin la necesidad de viajar obligatoriamente a Barcelona.

Lo kaiseki no está tan alejado, al menos en sus principios básicos, de la prescripción slow-food. Temporalidad, proximidad, uso de producto ecológico de pequeños payeses, casan perfectamente con el ideario kaiseki. Del resto, acompañamiento de la ceremonia del té, juegos de colores, contrastes estudiados de sabores, uso estipulado y preciso de técnicas en la evolución del menú etc, sería incapaz de comprobar su cumplimiento, ni me importa. A pesar de nuestra ignorancia en la materia (hablo al menos por mi), lo que me guía, como en todos los estilos culinarios imaginables, es si se atisba honestidad en la ejecución de los platos y se perciben resultados agradables en boca.

Y este humilde menú degustación de solo 50€ (también hay un menú más corto a 25€) cumple perfectamente estos requisitos. Por este y otros motivos, ¡este sitio, clama un reconocimiento Bib Gourmand a gritos!

Sopa fría dashi de espárrago, tofu de garbanzos, mochi de jengibre con coulis de lechuga, hierbas y algas.

Reconozco que tenía ganas de relajarme y de degustar tranquilamente el almuerzo. No me quise molestar en apuntar ni molestar al camarero en preguntar por el significado de todo ese léxico culinario nipón, que estamos lejos de conocer, a pesar de haber visitado decenas de restaurante de sushis, tempuras o udones.

La dorada kabayaki  y el pato de Preixana me encantaron. Hoy, en la Cataluña interior, un pescado de lonja se puede considerar “de proximidad” y ese pato de payés servido en secuencia vale realmente la pena. Creo que me sirvieron una parte de esta pechuga con una maceración previa en shio-koji, recordando el proceso de los inicios del sushi en los que el arroz, fermentado con ese hongo, ni se comía. ¿El resultado en boca? Más umami y sin la aportación de ninguna salsa o aliño suplementario.

Hasta los postres tenían mucha gracia, como ese kakigori de fresa con tropezones de la propia fruta, una crema untuosa y trocitos de bizcocho de chocolate. Y ese delicioso buñuelo de boniato con té matcha . Un Sata Anagi de la Isla de Okinawa, tan lejano, pero tan cercano a nuestros frutos de sartén.

No soy buen cliente para el consumo de los vinos ( o en este caso, de sakes), pero el camarero, aquí también, supo encontrar un vino muy ligero que se acopló perfectamente a este tipo de comida. Salió a la sala con tres botellas explicando las características de cada una, y dispuesto a abrir cualquiera de ellas, aunque fuera para tomar solo un par de copas. Todo un detalle.

Durante este día y medio pasado por esta región, pude degustar dos tipos de cocina totalmente diferentes y sin embargo cercanos en sus postulados gastronómicos. Ambos de Slow-Food, ambos, cada uno a su manera, respetuosos con el territorio y ambos volcados en ofrecer cocinas honestas y suculentas. A un precio más que razonable.  Ambos restaurantes incitan a pensar ya en volver…Y este pensamiento-marcador al salir de un restaurante, no suele engañar.

Menú 25€ con platos a elegir .50€ todos los platos mencionados. Excelente relación calidad-precio

Dashi de espárrago

Sembei de arroz crujiente

Espárrago y karasumi

Un poco fibroso.

Tofu de garbanzos

Tsukudani e hígado de rape

Chahan de setas

Arroz frito japonés.

Mochi de jengibre

Tabayaki de dorada

Nakaochi de atún con puré de guisantes

Plato de prueba. Tal vez el guisante en puré no casaba por su textura pastosa con la carne del atún, que se rasca de sus espinas, y que se merecía un aliño más incisivo y de textura más delicada.

Pato con shio-koji

Kakigori de fresas con flores de saúco

Sata Andagi de boniato con té matcha

L’ANTIC FORN

WEB

La célebre Universidad de Cervera, regalo de Felipe V después de la supresión de las universidades históricas de Cataluña….

LO PONTS (Ponts. Noguera. LLeida)

Publicado por Philippe Regol el 24/05/2024
Publicado en: LLEIDA, PONTS Noguera. 2 comentarios

Local bien cuidado.
Agradables terrazas, tanto cubierta como al aire libre, aunque las sillas podrían ser un poco más confortables…

¿Cuántas veces he salido decepcionado de un Bib Gourmand y cuántas veces he encontrado a faltar una auténtica cocina del territorio, basada en la excelencia del producto y ejecutada con esmerada artesanía culinaria? (Por cierto, aun más en Francia que en España, ya que ese país ha renunciado a reinvindicar su cocina regional o, al menos, la ha mirado siempre por encima del hombro, desde que se optó por una visión bastante jacobina de la cocina, estrategia a la cual la Nouvelle Cuisine no fue ajena. Y desde aquellos polvos estos lodos que dificultan encontrar, a veces, en Francia, estos platos que huelen a territorio y que ayudan a identificar un paisaje.
Pero estas dificultades, también las tenemos por aquí. Por eso me alegré de haber encontrado, tal vez un poco tarde, este Bib Gourmand en esta pequeña vila de la comarca de La Noguera.
Si el sello Bib Gourmand puede decepcionar (sería el caso del Hostal Jaumet en Torà, a 20kms de Ponts del cual prefiero no hablar), tampoco es garantía de nada el de Slow Food. Eso sí, garantiza una cierta calidad del producto, su proximidad y, en el caso de las carnes, huevos, aves etc, algo para mi importante que es el bienestar animal. Solo paseando durante un par de días por esta comarca, se pueden ver, rompiendo la belleza de este paisaje de secano, sorprendetemente verde gracias a las recientes lluvias, las inombrables granjas porcinas, practicamente sin aperturas, y el incesante trajín de camiones llenos de estos animales. Es lo que tiene la masificación de la ganadería intensiva, con algunas pocas excepciones como DPagés en el vecino Solsonés o Llavora en el Empordà.

Croquetas de jamón y bacalao

Sabrosas, crujientes y cremosas.

Parca en mahonesa…

Esqueixada

Rica, aunque un poco tacaña en romesco.

Coca de escalivada y anchoas

Tal vez con unos tallos de cebollino o una fina juliana de cebolla tierna, mejor que con estos brotes. Un simple detalle.

Era de las de masas crujientes. Como en el caso de la pizza, la coca puede ser de masa más gruesa y esponjosa o más plana y crujiente. Mi ignorancia en el tema sigue importante a pesar de mi reciente participación como jurado en el V Concurso de la Coca del pueblo de Oliva (València). Imagino que se me llamó por mi insistencia en enarbolar la bandera de esta preparación como patrimonio cultural común de las antiguas tierras de la Corona de Aragón. La invasión exitosa de la pizza por el mundo, según muchos una posible una secuela de la coca lleidatana , solo se explicaría por su apropriación y proyección internacional por parte de la inmigración italiana a los EEUU y por haber tenido la habilidad en saberse adaptar a los nuevos gustos. Creo que le cuesta a la coca salirse de la típica arengada, cebolla y pimiento, siempre servida blanda o gomosa, horas y horas después de su horneado. Por este motivo, me permito insistir acerca de los cocineros de restaurantes para que se dejen de «pizzetas» y trabajen las masas de cocas, que son practicamente iguales, y que le pongan imaginación y oficio al asunto. También reivindicar el nombre de «coca» tiene su importancia.

Arroz de costilla, butifarra y setas

Fabuloso y memorable este arroz de L’Estanty de Pals a la cazuela . Lo pedí, preventivamente, con un poco más de cocción y resultó perfecto. El cocinero Ramón lo suele hacer un poco más al dente. Podría ser un error, en mi opinión. Una modernidad mal entendida. El punto justo es el que degusté.

Pollo eco de payés de Torre d’Erbull con su ravioli de sofrito y de «pruna»

(Media ración en la foto). Aquí la temible ciruela confitada que se suele servir entera en los guisos tradicionales y que puede empalagar totalmente el paladar, estaba finamente desmenuzada en el sofrito y en dosis casi homeopática. Lo que se agradece. Si la catalanidad de una preparación depende irremediablemente de la presencia de fruta confitada (ciruelas, orejones, pasas…), al menos que no sea en cantidades ingentes y de dulzor controlado. La cocina catalana se puede ( y, me atrevería a decir, a veces, se debe) revisar…Como todas las cocinas tradicionales. Menos acidez en los escabeches, menos picantes en los platos latinos u orientales, menos sal en las curaciones, menos azúcar en las preparaciones dulces-salados y en los propios dulces. El sabor interesantes no estriba en la fuerza de los sabores básicos, sino en los secundarios, a veces anulados por estos excesos de sal,acidez, azúcar o ahumados.

Torrija con helado de maríaluisa

Justamente, aquí con poco azúcar, tanto en el quemado como en el helado.

Tartaleta hojaldrada de manzana

Recién hecha y perfectamente crujiente.

No podía falta una coca dulce como «petit-four» local.

Excelente pan eco de una panadería de Tarroja de Segarra (creo). El pan dice mucho sobre la calidad de un sitio.

En cocina. Ramón, el propietario , con su mujer Montse en la sala, ayudada por una camarera y un camarero que saben atender con simpatía a pesar del ritmo de trabajo endiablado. El camarero que hace función de sumiller (no recuerdo su nombre: un 10 en simpatía y actitud resolutiva en la sala) supo encontrar este Costars del Segre en medio de una carta que carece un poco de estos ligeros trepats, sumolls o picapolls que me suelen gustar mucho.

¿ Hace falta precisar que recomiendo este sitio?

LO PONTS

Ponts (Segarra)

Web

Pueblo amurallado de Montfalcó (Segarra)

RICARD CAMARENA Carta (València)

Publicado por Philippe Regol el 16/05/2024
Publicado en: Uncategorized. 6 comentarios

Vuelve la opción de la carta

Para ver el menú degustación y fotos del servicio de sala, ver mi post de diciembre

  •  RICARD CAMARENA acaba de poner en marcha su carta, (la web no está aun actualizada), extraída de algunas preparaciones de sus menús,pero pensados para ser degustados en formato ración o media ración. Y he tenido el privilegio de probar buena parte de esta nueva carta.
  • No sabría decir si esta vuelta a la carta (sin evidentemente abandonar la opción principal de los menús degustación) corresponde a una nueva tendencia o si, simplemente, se trata de responder al deseo de una parte de la clientela que reclama poder visitar sus restaurantes gastronómicos preferidos más a menudo, sin tener la obligación, cada vez, de vivir la «experiencia» del menú.
  • A menudo, he imaginado, al salir de un menú degustación, un menú reducido a partir de los 4 platos que más me habáin gustado, pensando en degustarlos poco tiempo después. El gran restaurante gastronómico de nuestra propia ciudad o zona, se visita solo una vez al año, como mucho, gran parte por este motivo de la pereza que da toda la «ceremonia» del «menú-experiencia». Y muchos de los restaurantes más modestos han ido copiando el modelo de los «mayores», desplegando propuestas a veces excesivamente largas que no se corresponden con la necesidad de enseñar conceptos o técnicas especialmente relevantes que las podrían justificar. En efecto, el modelo del menú largo y estrecho se originó en los años 90 a partir de la creatividad desbordante de la cocina bulliniana, No se trataba solo de dar de comer, ni de enseñar a través de 4 medias raciones, aperitivos, pre-postre, postre y petits, la interesante cocina de un chef, si no de hacer un desfile de moda aplicado a la gastronomía: se presentaba la colección primavera-verano. Aquel modelo, fundamentado en un caso de propuesta gastro específica y extraordinaria, se extendió por toda la península y la mayoría de los restaurantes gastros lo adoptaron. Y se sigue haciendo y sigue vigente. Se entiende que no se hacen centenares de kms para comer un primero, un segundo, un postre. Ni se sale a cenar, incluso en su propia ciudad, para tan breve degustación. La cena siempre se ha considerado un momento en el que el tiempo no importa y donde se permite que se «estire» el servicio con infinidad de aperitivos, maridajes y dos docenas de platitos. Pero…
  • En el fondo, Ricard habrá pensado que hay momentos para todo y que la propuesta de carta (aperitivo+primero+segundo+postre+petit) podría convencer tanto al nivel de precio (120€ aprox) como de tiempo, como de posibilidad de disfrutar de un plato más allá de los dos bocados fugaces que son los platillos de los menús largos. Hasta se podrán proponer dos medio entrantes y terminar con un segundo. (Interesante el plato de bogavante que ya se propone en dos servicios). Esta nueva propuesta permetirá, por consiguiente, recuperar esta posibilidad de ofrecer un plato que se despliegue en una pequeña secuencia, alrededor de un producto que se expresa mejor de esta manera que en un bocado fugaz.
  • Hace 30 años, el menú apareció ligado a la idea de «libertad» por parte del cocinero creativo, quien reclamaba su espacio para expresarse, pero algunos comentaron que se hizo en detrimento de la libertad del comensal a la hora de elegir lo que comía. Igual ha llegado el momento de equilibrar estos dos derechos,ambos legítimos, el del comensal y el del cocinero, y de acompañar estos menús «confianza» (o «carta blanca», como se les ha podido llamar) por la opción-carta que fue pensada, no lo olvidemos, en el momento de la floración de los restaurantes públicos, al final del siglo XVIII en Francia, como un espacio de «libertad» para el nuevo comensal advenedizo al mundo de la gastronomía. El filósofo Diderot lo señalaba cuando destacaba la carta de los restaurantes, en la que se podía elegir lo que se iba a comer, como el nuevo criterio disruptivo,frente a la antigua taberna en la que se comía lo que había ese día.
  • En resumen: volvamos a reinvindicar la carta como una opción suplementaria que suma.
  • Esta propuesta responde a un deseo cada vez más expresado por parte de la clientela de la alta cocina: los menús «experiencia» no son para cada día y a veces nos apetece simplemente comer…

La algarroba para ilustrar el aperitivo siguiente:

«Bollit» valenciano con judías verdes, crema de patata y hebras de «capellanes» (bacalaílla seca)

Un aperitivo de hace un par de décadas que Ricard ha querido recuperar. Se servía en copa de Martini (era la época de las deconstrucciones bullinianas). Aquí se mantiene esa idea: tener en boca el delicioso sabor de la memoria, bajo la forma de otras texturas, pero sin la obligación de texturizar los ingredientes para que las capas se pudieran superponer sin mezclarse en aquella copa. Espero que se sirva este aperitivo para esta propuesta de carta (me lo sirvieron como bocado extra). Lo veo más apropiado, en su mensaje directamente comprensible, que el atún curado en algarroba, más en concordancia con la propuesta del menú degustación de la casa.

Mini alcachofas en semi conservas con coco,naranja,caviar y café

Crema fría de espárragos con hinojo, naranja y quisquillas

Sugerí la presencia d una yema (mollet o ligeramente curada) y tal vez esos mini picatostes que dan tanto relieve textural a muchos platos de Ricard.

Flor de calabacín rellena con una deliciosa muselina de gambas con su bisque

¡Qué bien que se recuperen los rellenos sabrosos y elegantes como esa muselina «ochentera»!

Arroz de colágeno de merluza con perejil y manzanilla en rama

Extraordinario. Frescor, acidez, sabores sutiles pero nítidos y limpios. Y esa impresión gelatina marina en los labios. De variedad «albufera», un cruce entre bomba y senia, y que combina lo mejor de ambas variedades : buena absorción, grano suelto . En la cocina de Ricard, no se suele ver carnaroli…

Bogavante en 2 servicios:

Salpicón de bogavante

Una idea excelente: las pinzas en uno de los mejores salpicones que haya probado, con las carnes maceradas en aceite de todos los sabores de la gilda y verduras como tomates,pepino etc. Allí se come (bastante!) producto, pero con un delicioso valor añadido culinario.

Bogavante con ñoquis con salsa de yema

El cuerpo del bicho está macerado 5 dias con amazake para que se opere un interesante trabajo enzimático que pretende romper la fibra del crustáceo.Le noté sobre todo su sutil, pero bastante apreciable sabor a arroz fermentado. Creo que se podrían sustituír los densos ñoquis por una pasta casera, más ligera, por ejemplo trabajada con hierbas aromáticas en transparencia, a la manera de Gualtiero Marchesi.

Miso de limón (pieles, albedos…)

Helado de cítricos negros fermentados, jarabe de pino y champiñones

Me encantó el postre a base de pieles y albedo de limones fermentados, (siempre esta idea del aprovechamiento de los «desechos», tendencia que están expresando todos los cocineros concienciados).El resultado es un miso cítrico de sabores profundos,en los que los matices confitados y amablemente amargos prevalencen sobre la acidez. Todo se complementa en el postre con la arista resinosa del pino y la tierna mordida con aroma sutilmente terroso del champiñón. Postre en apariencia disruptivo pero totalmente amable y goloso en boca.

Bizcocho de chocolate, cerezas, vinagre, eucaliptus, crujiente de barquillo («neules»)

Un postre de fruta de temporada como los que acostumbra hacer Ricard, quien trata la fruta como un producto más. Son postres de cocineros. La textura del bizcocho me recordó más a la de un panetone.

Petits-fours:

Choco alemendra en una étérea mousse helada, calabaza mochi y galleta helada de yogur y fresa

RICARD CAMARENA

Web

Ir a las entradas

← Entradas Antiguas
Entradas más recientes →
  • Buscar

  • Contacto

    philipperegol@gmail.com

    @PhilippeRegol

  • Entradas recientes

    • MANTIS abril 2026 (Barcelona)
    • JORDI PARRAMON (Barcelona)
    • BAR DIJOUS marzo 2026 (Barcelona)
    • AGRESTE MAR Hotel Serras (Barcelona)
    • SUCULENT marzo 2026 (Barcelona)
    • SAFO marzo 2026 (Girona)
    • FONTANÉ marzo 2026 (Girona)
    • «ALKOSTAT» de la «Nova Cuina Catalana»
    • BELVEDERE marzo 2026 (Barcelona)
    • BLAU i VERD (Barcelona)
  • Enlaces RSS

    • RSS: Entradas
    • RSS: Comentarios
  • Categorías

    • A CORUÑA (6)
    • AGEN (2)
    • Agramunt (1)
    • ALBA (1)
    • Albacete (1)
    • Alcalá del Valle (1)
    • ALCANAR (1)
    • ALEMANIA (2)
    • ALICANTE (12)
    • ALMERÍA (1)
    • ALTEA (1)
    • Amberes (1)
    • ANDALUCÍA (18)
    • ANDALUCÍA.SEVILLA (2)
      • VILANANT (1)
    • ANDORRA (2)
    • Annecy (1)
    • ARBÚCIES (6)
    • ARENYS DE MAR (2)
    • ARGENTONA (1)
    • ARLES (2)
    • ARRIONDAS (4)
    • ASTURIAS (14)
    • Atxondo (1)
    • Axpe (1)
    • Álava (1)
    • ÁVILA (1)
    • Bach Cahors (1)
    • BADALONA (6)
    • BAEZA (1)
    • BAGES (1)
    • BAILÉN (1)
    • BAIX LLOBREGAT (1)
    • Banyoles (1)
    • Banzas Galicia (2)
    • BARBATE (2)
    • BARCELONA (806)
    • Bayeux (1)
    • Begur Baix Empordà (1)
    • BELGICA (10)
    • Bellvís (4)
    • BENALMADENA (1)
    • BENICARLÓ (1)
    • BERGUEDÀ (11)
    • BILBAO (15)
    • Bizcaia (1)
    • BOCAIRENT (4)
    • Bruselas (2)
    • Burdeos (2)
      • Bouliac (1)
    • Burdeos, Lormont (1)
    • CABRILS (1)
    • Caces Oviedo (2)
      • CACES (1)
    • cadaqués (2)
    • CAGNES-SUR-MER (1)
    • CALDES DE MONTBUI (2)
    • Calella de Mar (1)
    • CALELLA DE PALAFRUGELL (1)
    • CALLDETENES (3)
    • Calonge Girona (1)
    • Cambrils (2)
    • CAMPANIA (1)
    • Cancale (1)
    • CANTABRIA (2)
    • casares (3)
    • Casas Ibáñez (1)
    • Castel di Sangro (L'Aquila) Italia (1)
    • CASTELLÓN (2)
    • CASTELLDEFELS (1)
    • Castroverde Zamora (1)
    • CATALUÑA (426)
    • CAVENAGO (1)
    • CÁDIZ (11)
    • CÓRDOBA (7)
    • Centelles. Osona (1)
    • Cervera (1)
    • Chiclana de la Frontera (1)
    • COCENTAINA (3)
    • COLLIOURE (1)
    • COLLONGES au Mont d'Or (1)
    • COLONIA (2)
    • CONGRESO (2)
    • Corçá (1)
    • CRISSIER (1)
    • CUENCA (1)
    • Cunit (1)
    • DAROCA DE RIOJA (1)
    • DENIA (2)
    • EL MASNOU (4)
    • EL PUERTO DE SANTA MARÍA (3)
    • Elche (1)
    • Errenteria (4)
      • Errenteria (2)
    • ESPAÑA (575)
    • Eugénie les Bains Francia (2)
    • Eugénies-les-bains (1)
    • EUSKADI (38)
    • EZCARAY (2)
    • FIGUERES (4)
    • FISTERRA (1)
    • FRANCIA (77)
    • FRANCIA PARIS (22)
    • FRIBURG (1)
    • galicia (23)
    • GANTE (2)
    • GAVÀ Playa (1)
    • getaria (1)
    • Gipuzcoa (2)
    • GIRONA (54)
    • Gironès (1)
    • GRAN BRETAÑA (5)
    • GRAUS (1)
    • GRUYÈRE (1)
    • GUETARIA (2)
      • getaria (1)
    • GUIJUELO (2)
    • Guipúzcoa (2)
    • Heuvelland (1)
    • HUESCA (4)
    • IGUALADA (3)
    • ILLESCAS (1)
    • INGLATERRA (2)
    • Iruña (1)
    • ITALIA (23)
    • JAEN (6)
    • Jerez (4)
    • JOSÁ DE CADÍ (1)
    • L'ESCALA (2)
    • L'HOSPITALET de LLOBREGAT (3)
    • La Bastide en Armagnac (1)
    • LA CORUÑA (5)
    • La Madelaine sous Montreuil (2)
    • LA RÁPITA (1)
    • LA RIOJA (6)
    • LA SEU D'URGELL (1)
    • La Turbie (1)
    • LA VALL DE BIANYA (2)
    • LALÍN (1)
    • Langon (1)
    • LARRABETZU (1)
    • LIBROS (2)
    • LILLE (1)
    • LINARES (1)
    • LLAFRANC (3)
    • Llagostera (6)
    • LLANÇÀ (11)
    • LLANES,Pancar (2)
    • LLEIDA (4)
    • LLIVIA (1)
    • Lluçanès (1)
    • LOGROÑO (3)
    • LOMBARDIA (2)
    • LONDRES (10)
    • Lyon (2)
    • MADRID (80)
    • Manigod (1)
    • Manlleu (1)
    • MANRESA (2)
    • MARBELLA (22)
    • MASSA LUBRENSE (1)
    • Matapozuelos (1)
    • MATARÓ (3)
    • MÁLAGA (28)
    • Megève (1)
    • MILANO (9)
    • MOIÀ (4)
    • Monte-Carlo. Mónaco (1)
    • MONTPELLIER (1)
    • Montreuil sur Mer (2)
    • MURCIA (2)
    • Narbona (1)
    • NAVARRA (6)
    • NÁPOLES (4)
    • Nîmes Francia (1)
    • NIZA (1)
    • Noirmoutier (1)
    • Normandía (4)
    • O FIEIRO GALICIA (1)
    • O'GROVE (7)
    • O´Grove Galicia (2)
    • OIARTZUN (1)
    • OLOT (9)
    • Osona (1)
    • OSTENDE (5)
    • OUCHES (1)
    • OURENSE (1)
    • OVIEDO (4)
    • Padrón Galicia (1)
    • PADUA (1)
    • PALAMÓS (2)
    • PALÀ DE TORROELLA (1)
    • PALS (1)
    • PAMPLONA (6)
    • París (1)
    • PARIS (78)
    • PEDREGUER (1)
    • PETRER (1)
    • PIEMONTE (2)
    • PLATJA D'ARO (2)
    • Poble Nou del Delta (1)
    • POLLENZO (1)
    • PONTEVEDRA (6)
      • Pontevedra (1)
    • PONTS Noguera (1)
    • PRENDES (1)
    • PUERTO BANÚS (1)
    • PUERTO DE SANTA MARÍA (11)
    • Puigcerdà (2)
    • PUYMIROL (3)
    • RENTERÍA (3)
    • Ribadesella Asturias (2)
    • RIVOLI (1)
    • ROANNE (1)
    • ROMA (1)
    • RONDA (2)
      • RONDA (1)
    • ROQUETAS DE MAR (1)
    • ROSAS (6)
    • ROSELLÓN (1)
    • S'agaró (1)
    • SAGÁS (12)
    • Saint-Bonnet-le-Froid (1)
      • Saint-Bonnet-le-Froid (1)
    • SALAMANCA (2)
    • San Feliz Asturias (1)
    • San Lorenzo del Escorial (1)
    • SAN SEBASTIÁN (24)
    • SANT CELONI (3)
    • SANT CUGAT (3)
    • Sant Feliu de Guixols (1)
    • Sant Joan Despí (1)
    • Sant Julià de Ramis. Girona (1)
    • Sant Martí Sarroca (Penedés) (1)
    • SANTA COLOMA DE GRAMANET (8)
    • Santa Cristina d'Aro (1)
    • Santa Cruz de Campezo (1)
    • santiago de compostela (11)
    • Sardón de Duero (2)
    • Segarra (1)
    • SENIGALIA (1)
    • Serrateix (1)
    • SEVILLA (6)
    • SIENA (1)
    • Sitges (1)
    • SOLDEU (2)
    • SUIZA (4)
    • TAMARITE DE LA LITERA (1)
    • TARRAGONA (4)
    • TASTE-HUILE (1)
    • Tavertet (Barcelona) (1)
    • TERRASSA (15)
    • TOLEDO (4)
    • TORINO (1)
    • Torre de l'Oristà (1)
    • torrent (2)
    • TOULOUSE (4)
    • Tours (1)
    • TOX (1)
    • Turón Asturias (1)
    • Uncategorized (815)
    • urdániz (1)
    • VALENCE (1)
    • VALENCIA (49)
    • Vall d'Aran (1)
    • Vall de Bianya (1)
    • VALLADOLID (5)
    • VALLROMANES (1)
    • VIC (2)
    • VICENZA (1)
    • VICO EQUENSE (2)
    • Viena (2)
    • viladecans (1)
    • Vilafranca del Penedés (1)
    • Vilanova de Sau (Osona) (1)
    • Vilanova i la Geltrú (1)
    • Vilassar de Mar (2)
    • Villaverde de Pontones (1)
    • VITORIA (2)
    • VIZCAYA (2)
    • XÁTIVA (4)
    • Xàvia/Jávea (1)
  • Archivos

Ofrecido por Woo

Esto es un ejemplo de un aviso en todo el sitio. Puedes cambiar o eliminar este texto en "Store Notice", en el Personalizador. Descartar

Observación Gastronómica 2
Funciona gracias a WordPress Tema: Parament.
 

Cargando comentarios...