Después de 6 meses, he vuelto a AL MARGE de Badalona. Un restaurante, o taberna gastronómica, que está tan alejado del mundo de la patata brava como lo está de la fine dining ampulosa. Ocupa esa parte central de la gastronomía de nivel alto, a veces difícil de etiquetar, en la que simplemente se va a comer bien, y en este caso muy bien. No repetiré lo que dije aquí hace unos meses: en esta casa no hay voluntad de sorprender, ni de complacer al cliente de otra manera que con la comida. Ningún alarde, ningún concepto (bueno quizá he descubierto uno con el pâté…), todo conocido, pero todo a un nivel de perfección artesana impecable. GERMÁN FRANCO y MARTA ROMBUTS son los grandes tapados de la gastronomía del Barcelonés. Badalona está como desaparecida entre el Eixample de la capital y el “territorio”, con sus restaurantes que merecen una pequeña excursión. Y sin embargo está a 5mn del final de la línea Lila de Metro. A 40mn del Paseo de Gracia.
En principio, no debería volver a escribir tan pronto sobre este restaurante, pero al ver, en solo 12 días, dos eventos de guías gastronómicas y sus resultados con sus soles y sus listas , (que nunca reflejan lo que uno piensa o desea), quise volver a destacar esta comida de ayer , insistir en que me ha entusiasmado y que AL MARGE, es simplemente una magnífica taberna gastronómica, de la “escuela Alkostat”, aunque con vida propia.Sin ni siquiera un miserable «sol»…En fin.
La etiqueta que se merece, no la conozco. Imagino que será cocina tan catalana y tan abierta como la de Alkostat.
Después de un huevo con brandada de bacalao algo soso, se arranca un menú que calificaría de antológico.
La salsa ravigote que aliña maravillosamente bien su ensalada de col, lleva ese punto de anchoa, que le da, con el raifort rallado, ese punch necesario. Es la demostración de cómo se sazona una ensalada y puede convertir en un manjar a una simple col apenas hervida: crocante y amable al morder.
La terrina de la casa de pato, cerdo y foie-gras es del nivel de la de La Ferme du Pré en Paris. Fijaros que , en los dos casos no hay “croûte” : no siempre esa sale bien, o cruda o reblandecida, o demasiado gruesa. Muy a menudo, he dicho que el pâté y su croûte se tendría que “conocer” en el momento del emplatado. Hoy se tiene que “externalizar” esa croûte que servía antaño para conservar las viandas. Es lo que ha hecho Germán deslizando su rica y crujiente coca de cereales debajo de la tira de su pâté. Este plato sería cómo hacer un Pâté en croûte con sentido. Sublime.
Tatin de calçots con crema de Reixagó. Esta semana pasada , he comido unos calçots crudos y fibrosos en un nuevo y simpático sitio nuevo del Eixample. Ayer aquí, estaban fundentes y deliciosos. Masa crujiente en los bordes, la sal del queso que le aportaba el contrapunto al dulzor de la liliácea, y cuatro hojas aliñadas para una ligera acidez. Perfecto.
Raya con capipota. Un mar y montaña maravilloso. La raya aporta otra textura, delegando todas sus (pocas) pretensiones gustativas al monumental capipota suavemente escabechado que se encarga también de esa textura gelatinosa. Un ejemplo de plato de una deliciosa armonía.
Aun recordaba la fideuà de mejillones de roca de mi última visita. Seguramente una de las mejores que haya comido (también recuerdo una de L’Olleta de Altea…). Pero Germán ya no la tiene en la carta y se atreve a sustituirla por un arroz, aun conociendo mis manías motivadas al respeto ( de cocción, variedades inapropiadas, toppings, etc). Hasta en un tema tan delicado como este, Germán acierta. Variedad «dinamita» de Molino Roca. Punto perfecto, caldo no demasiado potente, tropezones de lubina jugosos, capa ni gruesa ni fina (a pesar de la impresión que trasmite la foto en una parte de la paella). Y una mahonesa de «all i pebre» que merecería ser servida en un pequeño bol al lado. Pedí más.
Quedaba por llegar la codorniz (solo pude saber que la traía de Francia la distribuidora de larga trayectoria en Cataluña Longprégourmet (con quien trabajé en mi otra vida como cocinero…). Producto 10 de entrada. Maceración de unos días en un garum casero con ajo triturado. ¡Sí ajo! Cuidado con esta especie invasora que son los foodies influencers pijos que critican el ajo , como lo hacía hace un par de décadas una “spice girl” tan repipi como malhumorada. Al final se tendrá que cocinar para los indocumentados o los guiris (ya se cocina sin picante, sin ajo, sin alcohol en los postres…para no molestar a nadie). Evidentemente aquí el ajo entra en la guarnición aromática. Luego, lo que se aprecia después de una cocción ejemplar de la pechuga, de una melosidad en boca que salta a la vista, es un aroma de golosa charcutería y de justa maduración. Buen jugo, ni muy claro ni muy reducido y una guarnición de la mejor alta cocina imaginable en un milhojas de topinambo. Espectacular.
Tal vez no hubiera sido necesario el último plato del pie de cerdo Pierre Kofmann, un clásico de la carta de Alkostat que recuperó, con mucho acierto, Jordi Vilà hace 15 años. Esta vez le eché de menos, ese aroma de oloroso) con que Jordi (o Germán entonces en su equipo) perfumaba la salsa en el último momento.
Cremoso sorbete (¿o semi sorbete?) de naranja. Y riquísimo babá (¡por fin un verdadero babá!) al ron con nata semi montada sin azúcar y dos trozos de piña. En un par de restaurantes de Madrid, no tuve esta suerte. Ya estaba preparado para escuchar que, en Al Marge, lo compraban hecho a cualquier buen obrador, cosa que hubiera entendido visto la minúscula cocina de Al Marge y el reducido equipo de Germán y su excelente brazo derecho Marc Delgado, pero Marta me oyó y me contestó que era de elaboración propia. ¡La guinda del pastel! Me rindo…
Marta y Germán a la derecha con Marc Delgado, ya en ropa de calle para salir (pero quise hacerles la habitual foto), ya que no se les ve en muchos eventos gastronómicos…
Huevo con brandada
Rico, pero un poco soso. A partir de ahí el menú será practicamente un sin falta.
Ensalada de col con ravigote, anchoa y raifort
Terrina de pato y foie-gras
Ese toque de jugo cortado, ese encurtido y esa coca de cereales…
Tatin de calçots
Aparté las hojas para que se viera.
Raya y capipota
Qué mar y montaña!
Arroz de pesca del día, calamar y lubina de barca
Codorniz Royal de Vendée con acelga y milhojas de topinambo
El otro día, en el Zostera de París (que esta esperando la estrella para el mes que viene), mirad la guarnción que tenía el cordero…Hay cocineros que piensan en las personas que comen y otros en sus fantasías . Es aun más verdad para el famoso cocinero de Vaisseau.
Pie de cerdo Pierre Koffmann con toffee de zanahoria, mantequilla noisette y piel de naranja
Sorbete cremoso de naranja
Babá al ron


Muy buenos vinos (no elegí yo) ya que suelo inclinarme por vinos más de la tierra o tintos gallegos.
El precio medio en esta casa suele ser , con menos vinos y algún plato menos, de unos 80€
AL MARGE
Badalona
Interesante! Abren viernes, sábado, domingo y lunes.
Y tres días de descando para el personal.











































































































































































































































