Hace ya unos meses que me invitaron a este restaurante libanés, pero la actualidad gastronómica barcelonesa es tan efervescente que posponía la visita. Además, me costaba visualizar lo que me iba a encontrar. Imaginaba una propuesta que pretendía ir más allá de la de un restaurante de cocina medio oriental al uso y que tuviera formas de cierta fine dining. De hecho, es lo que me encontré, y la michelin acaban de premiar a JOEY ATTIEH con su recomendación. Este cocinero libanés vivió en París (habla un francés perfecto), algo habitual ya que el Líbano es, sin duda el país más francófilo y francófono de la región. Se formó en Suiza, y también es socio Pachi Rodríguez , responsable de la cocina del restaurante Âme que visité el año pasado, con quien mantiene cierta relación a traves de productos similares de sus cartas. Y otro restaurante que aspira a reconocimientos michelin, en ese caso, tal vez, a la estrella…
La cocina de ALBÉ recoge los sabores de su tierra de origen, pero con producto de aquí, con constantes referencias a la proximidad (trucha del Pirineo catalán, anguila del Delta, cordero del Montseny…) como para demostrar que no se trata de un restaurante de cocina “étnica” habitual.
Pero lo curioso, es que es una cocinera de origen mexicano quien ejerce de jefe de cocina. Nancy Miguel , trabajó 3 años en el Hoja Santa de Paco Méndez. Y efectivamente se cuela algo de su cultura gastronómica en algún bocado. ¿Cómo no acordarse de la textura de un taco con el plato de cordero? ¿O en la salsa macha picante que acompaña la lengua?
En la finura del licuado de fattush (especie de piriñaca árabe) que acompaña la rica y tersa lubina salvaje curada, percibo el toque preciso y elegante de la marca “Paco Méndez”. Una pena que la escasa cantidad de esa excelente “sopa” fría y la extrema rugosidad de la vajilla impida una degustación ergonómica y totalmente placentera del plato. Realmente este tipo de vajilla de tonos algo oscuros y de “textura” tosca que gusta tanto a los cocineros no suelen ayudar. En este restaurante de iluminación desigual, una bonita vajilla de cerámica blanca, por ejemplo con sutiles ribetes dorados, servirían mejor estos bocados que, por mis fotos con flash intentaron mejorado un poco…
Se empieza con el icónico hummus, rico aunque algo denso, que se quedará en la mesa como plato para compartir durante todos los entrantes, acompañado con una pan libanés crujiente, parecido a totopos.
Muy rica la caballa con su toque encominado, servida como un taco vegetal. También el baklava (pasta filo) de gamba y el tártar de solomillo con emulsión de aceituna, reposando sobre la piel suflada de la trucha que aparecerá más adelante en el menú. Impecables los espárragos de Tudela ( no pasaría nada que fueran de Gavà), perfectos de cocción, con anguila del Delta y ajo blanco.
Me vuelvo a encontrar con la “gírgola de castanyer” que degusté el año pasado en Âme, con su crema de anacardos, pero aquí sin aquel toque crujiente de las puntas. Pero igualmente muy rico igualmente con un gel de tabuleh. Aquí también se extrae ese frescor los vegetales de la ensalada de cuscús, parecido al del fattush.
En los tres últimos platos salados, hubiera deseado algo más de mordida tanto en la trucha como en el cuello de cordero y la lengua. Creo que la pechuga de pato de bellota me hubiera gustado más.
El menú termina con un refrescante sorbet de fresa de la casa y un postre muy rico y goloso (recuerdo que también en Âme me encantó tanto su postre de pudding de dátiles que quise repetir). Un flan con una chantilly de un alcohol ligeramente anisado libanés. Aquí también hubiera repetido. Me sorprende no verlo en los menús.
A la sumiller Xènia Blanco, no le di mucho trabajo. Pero sí que probé el xarel.lo de poca graduación que me recomendó y un interesante tinto libanés con pinot noir cuyo cultivo permite cierto microclima localizado de la región.
Nancy Miguel, Joey Attieh y Xènia Blanco (faltan en la fotos dos cocineros más).
Restaurante lleno. ¿ Efecto michelin o efecto viernes noche- Eixample?)
Buena oferta a la carta de platos con verduras.
Labneh casero
Baklava de gamba roja
Bocado de mar (caballa especiada)
Tártar de solomillo al estilo «kebbeh nayye», polvo de pistacho y licuado de aceituna
«Gírgola de castanyer» con crema de anacardos y gel de tabuleh
Espárragos con ajo blanco, anguila del Delta y flor de saúco
Crudo de lubina salvaje con «agua» de fattush
Trucha del Pirineo con laban (yogur) de aguacate y sus huevas
Cuello de cordero del Montseny
Lengua de res con hummus y salsa picante de «cocido»
Sorbete de fresones con flores de saúco
Flan con chantilly de aguardiente Arak


ALBÉ
Barcelona












































































































































































































