ALTA COCINA SOBRE BLANCO
No necesito saber si la gastronomía es Arte como lo pretende algún cocinero danés cuyo egocentrismo desmesurado ha llevado a levitar al solicitar que el gobierno de su país le reconozca como «Artista». Es, como lo dice hoy Jorge Guitián en la su clarividente artículo de La Vanguardia, del que espero que se debata en los próximos días, un tema superado. O como lo publicaba hace unos días Javier Maurino en su blog ObjectiveFoodie (Cuando la cocina quiere ser Arte«). También hablé del tema en este blog hace años (2012) con argumentos más rudimentarios que mis colegas. Solo quiero que se le reconozca su importancia a la Cocina por sí misma, por sus propios recursos y su propio lenguaje. Y la alta cocina de Enigma me gusta por lo que es, Cocina con mayúscula y no una representación teatral con bodegones, artilugios kitschs o literatura grandilocuente. Servida en un simple plato blanco. Hoy publicaré su último menú con solo unas observaciones en algunos platos. Lo que tenía que decir sobre esta cocina, ya lo he escrito en la decena de posts publicados desde el 2017 y sería repetitivo.
CÍTRICOS :
Pastilla helada de sake y yuzu
Tartaleta de naranja valenciana
Biscocho de pistacho verde iraní y mandarina
UMAMI:
Airwaffle de parmesano
Esta vez no veremos quesos de proximidad en este menú, y lo lamento. La fuerza de atracción umamística de un parmesano, o de un Comté, pueden más, a veces, que todos los esfuerzos de nuestros «formatgers» por buscar la excelencia.
Terrina de anguila ahumada
Aspic.
La cosa se mueve al nivel oficial. Ya mucha gente se está dando cuenta que tenemos que proteger la ANGUILA y que se hace limitando al máximo, o prohibiendo todo el tiempo que sea necesario, la recogida de ANGULAS. Como lo dice Andoni Luis Adúriz: no se entiende que los se reclaman de la «cocina de producto» sean los mismos que se lo quieren cargar. Esta terrina de anguila en gelé le da mil vueltas a cualquier cazolita de angulas que sabe a ajo y guindilla.
SAL :
Foie gras bajo sal de anchoa . En la mesa curándose 8 mn. Tic toc, tic toc…
Quisquilla «sin trabajo»
Sin trabajo para quien se la come: para su preparación se le «opera» extrayéndole quirúrgicamente el interior de la cabeza.Como se le hizo, hace varios años ya en esta casa, a la gamba. Patitas fritas.
Foie gras curado a la sal de anchoa
Sigue echando de menos un toque crujiente. Me comía de pequeño la conserva de foie-gras que hacía mi abuela de Benabarre en su Gascuña de adopción (una producción pequeña de unos 15 0 20 patos para «consumo propio»). Se servía sobre pan de pueblo, con buena acidez y tostado al rescoldo. Y mantengo en mi imaginario esa relación entre foie, sal, acidez y costra de pan.
En todo caso, este plato es un ejemplo de minimalismo. Un sutil y delicioso «mar y montaña». Veremos otros mar y monatñas, anunciados y más evidentes, en un apartado del menú, (o no…), tan sutil como este.
Caqui con caviar de Kalix, crema ahumada y aceite de pipa de calabaza
El persimon y el caqui blando de siempre.
Gelatina de berenjena, sobrasada y erizo de mar
Más aun que la interesante combinación gustativa «sobrasada-erizo», me intriga esta «gelatina de berenjenas»…(Pero también la que sirve Chunli, frita y especiada con sichuan, en su pequeño Ginnan).
LA TRUFA BLANCA :
Trufa blanca y caviar Scherenkii
Caviar «al aroma» de trufa blanca
Aquí convendría recordar esta expresión de los años 80 en la que las cartas escribían este «a la aroma de» para cualquier cosa.Pero aquí está muy apropiada.
Definiría este bocado como un sutil «mar y tierra» entre la tuber magnatum y caviar, después de 24h de «cohabitación» en una cajita.
«Soufflé» de mozzarella
Vale la pena destrozar un producto como este solo si es hacer algo sublime…
Aquí solo se huele la trufa blanca…
Air pancake de trufa blanca
Pero aquí se come la trufa blanca aunque solo se aprecia en el retrogusto.
TEXTURAS:

Pasta de boniato con pesto de pistacho y kombu
Textura de «udon».

Tempeh de garbanzos
HUERTA:
Habitas y tapioca
Guisante lágrima del Maresme en vaina de judía
Aquí se ha conseguida dar sabor a esta delicada «crudité» que es el guisante lágrima. Me gustó mucho la acidez del jugo que provoca una armonía gustativa por contraste con el ligero dulzor del guisante. Que la vaina sea de una judía me sorprende (no es un tirabeque) pero aporta una carnosidad vegetal fundente que me gustó y acota el guisante, en un «bocadillo» que, de esta manera, no se desparrama en el plato.
Flor negra y blanca
Alcachofa Occo, kalamata.
MAR Y MONTAÑA:
Bullit de coco fresco y níscalos
Seso de conejo y «seso» de gamba
Un mar y montaña de libro con el añadido de este delicado juego sobre la palabra «seso». Delicado come la textura de estas casquerías y la fluidez de ese jugo a pesar de su intensidad extractiva de Maillard y de la fuerza aromática del romero. Esto es alta cocina catalana.
Vídeo Tuétano con caviar y lentejas
Royale de tuétano con lenteja Beluga y caviar
Hasta que probara (otras vez en Enigma), esa royale de tuétano, pensaba que era imposible mejorar la propia textura «natural» del mismo. Nada de lo que había probado me convencía, tanto en textura como en sabor (regustos a hueso, etc). Aquí es el soporte perfecto ( y que aporta regularidad sin depender de la calidad textural de los diversos tuétanos que puede llegar) para ese magnífico jugo de lentejas guisadas y esas «lentejas» de caviar que operan aquí como otro sutil trampantojo.
Lentejas beluga y caviar beluga
En algunos pases, el servicio de sala deja en la mesa la respuesta y ayuda a desvelar el «enigma» de los platos.
LA TRUFA NEGRA y LA LAMPREA :
Albert Manso entibiando ligeramente la melanosporum. Recuerdo que se hacía la misma operación , el año pasado, con la gamba viva. Aquí es para que la trufa exprese mejor sus aromas. Creo que se usa mucho esta trufa en los restaurante, laminada al momento sobre platos que no desprenden el calor suficiente para que se exprese bien. Gran parte de los platos de restaurantes se sirven a temperatura demasiado baja. Ya casi no se oye la frase :»cuidado, que quema un poco el plato».
Jugo de lamprea, trufa y pan
El único momento en el que aparece el pan.
Se degusta una esencia de lamprea, como se degustaba la liebre en algunos menús del Bulli de los años 2000.
¿Como se degustaba la caza y la lamprea en el últisimo menú del 2011 en El Bulli? Aquí se ve!
EL PATO:
Bulli y Mugaritz
Crujiente de piel de pato con ensalada de hierbas. Homenaje a Andoni. Hasta el soporte es un regalo de Mugaritz.
¿Queréis ver cómo se servía en Mugaritz hace ya 12 años? Aquí está.
Pato, beurre blanc de chucrut y topinambo
Se agradece un poco de carne con su «fibra», sobre todo cuando el pato esta tierno. ¿Puré? ¿Por qué no? pero no era necesario. Guarnición de «fine dining» demasiado previsible quizás?

Flan de foie con caramelo de pato
Lo que hace que un postre sea un postre no debería ser determinado por el tipo de ingredientes que se usen. Si no por la sensación de dulce que aporta en boca. Aquí lo que decide en la balanza estriba en las dos palabras «Flan» y «Caramelo». Se trata ya, al final del menú de un primer postre con reminiscencias saladas ya que relacionamos un foie con un entrante salado (a veces erraticamente mal acompañado por golosinas azucaradas). Pero hemos visto que en la mente de Albert, el foie como entrante, no solamente no está dulce, sino que reivindica su matrimonio con la salazón. En este postre del flan, el foie-gras desaparece con su protagonismo «cárnico» y se convierte en una grasa totalmente versatil que consigue la perfecta untuosidad de la degustación. En cuanto a la «salsa «, aquí sí es interesante llevarla hasta su caramelización. Ya no estamos ante los jugos esenciales, aromáticos y fluidos de la parte salada del menú, sino ante una esencia reducida y jarabosa de una demi-glace que adopta el aspecto y casi el sabor del «caramelo» de toda la vida.
En resumen, un delicioso postre que se ha colado en el organigrama de la parte salada y que podría situarse perfectamente como el último postre, justo antes de los llamados morphings.
FRUTAS :
Gelatina de mandarina con granizado de granada
Y esta deliciosa copa coctel podría ser el primer postre refrescante justo después de la carne .
Piquillo frambuesa
Un fantástico y elegante trampantojo. Hasta el almíbar tiene el aspecto del líquido del piquillo en conserva. Pero la textura está muy bien conseguida y solo le podría delatar el sutil aroma de frambuesa que contiene y que alguna persona de nuesra mesa identificó enseguida.

Membrillo «occo» con helado de rábano picante
MORPHINGS :
Pañuelo de kombu, sésamo blanco y limón
Cuando pienso a todas las algas kombu que se han desechado durante años y años, al menos aquí, solo usadas para hacer dashis y aportar umami a caldos…

Boniato con kumquat
Castaña con helado de café y miso
Chocolate balsámico


Los vinos de Frederic Oliva
JOÄN y SERGI, los camareros que atendieron nuestra mesa.

Y un maestro de ceremonias único que me recuerda, en el trato con los clientes (y ya amigos) y con su desenvoltura en la sala, a Juli Soler…

ENIGMA
Barcelona

































































































































































































































