Magnífico emplazamiento

Servicio expeditivo, eficiente y muy amable: el camarero Alberto presentando el pescado del día a todas las mesas.
Matías y Pablo
Hacía ya un par de veces que el joven chef de este restaurante me mandaba mensajes para que visitará VERDAGUER MAR en la playa de Vilassar de Mar, a 30kms de Barcelona. Su mensaje llegó justo en el momento en el que pensaba salir un poco de la ciudad y tomar un poco el aire. El tiempo acompañaba y me decidí al momento. Hay muchos restaurantes que no puedo visitar y espero que se entienda. Y, a veces, la cosa se puede decidir en el momento, sin haberlo planeado.
Y este restaurante de playa era lo ideal para un domingo soleado. Lo regenta, PABLO ROBERT CORDOMÍ, un ex de Nando Jubany, que fue jefe de cocina de su Rte Carlitos en Formentera y que pasó por Dani García en Marbella y Nerua. Con solo 28 años, es ya propietario de un pequeño restaurante en Vilassar pero cogió hace unos meses la concesión de este agradable rte del Club Nautic de la ciudad. Como brazo derecho directo, se llevó al argentino MATÍAS RUIZ de FAVERI , que llegó aquí a los 22 años y que habla ya un catalán perfecto. Se conocieron justamente en el Carlitos de Formentera, después de que Matías haya trabajado años en los restaurantes de Romain Fornell en Barcelona.
Entre los dos hacen un tándem perfecto que intenta combinar una cierta finura culinaria y la gran batalla que impone el sitio (ese domingo pasado debían comer allí unas 150 personas, entre comedor, terraza y privado). Ya conozco este tipo de restaurantes por haber trabajado en uno de ellos: es muy difícil mantener un buen nivel con estas afluencias domingueras. Y encima tenían un banquete de 30 en el primer piso.
Pedí unas unos cuatro platos: buñuelos de bacalao, croqueta de rostit, media de mejillones, media de espárragos y arroz para uno. Pablo y Matías decidieron hacerme probar más platitos. Tantos, que no me pude acabar el arroz y me lo prepararon para llevarlo a casa. A veces los cocineros tienen miedo a que el grano se pase, pues ese arroz recalentado a la noche, estaba mejor que con su pequeño exceso de “dente” recién hecho.
Buñuelo de bacalao
Cremoso y sabroso. No le hacían falta las escamas de sal.
Croqueta de rustido
Bastante sabrosa pero le faltaba un poco de bechamel, creo.

Anchoa y burrata
Me hice un montadito con el pan de coca con tomate.
Mejillones con fino y pimienta negra
Pedí pan para mojar en el caldo resultante que estaba buenísimo.
Guisantes del Maresme con jamón
Los últimos de la temporada. El productor se encuentra a unos cientos de metros del restaurante. Estaban perfectos, nada granados, como pasa, a veces, en final de temporada.

Espárragos de Navarra
Aquí falló el producto. Muy fibrosos. Se aprecia en la foto.
Rebozuelos frescos con cansalada
Muy ricos! Buena cocción: la seta aun entera pero lo suficientemente cocinada como para coger sabor en el salteado.
El arroz del Senyoret
Ganaría con un sofrito de sepia más “limpio”, con la sepia no tan guisada, para no ensuciar su aspecto. Estaba bastante rico, pero parecía que estaba como empastado. Es el caldo lo que tiene que aportar el sabor de fondo. El resto tiene que ser simples tropezones. Las gambitas, eso sí, estaban apenas tibias.
Crema catalana
Sigo soñando con una fina y cristalina lámina de obulato apenas caramelizado, como lo explico en otros posts. Pero creo que, a la inmensa mayoría de la gente, les gustan estas capas de azúcar.
Brownie con mascarpone al café

Un rosado del Empordà , ideal para este tipo de comida que huele ya a verano.

VERDAGUER MAR
@verdaguernautic en Instagram
Vilassar de Mar
(Maresme)

























