Acabo de mirar en el blog y éste será mi cuarto post sobre BRAVO desde que Carles Abellán se ha instalado en el glamuroso Hotel W (Hotel Vela) de la playa de Barcelona.
Al ver el tiempo que hacía ayer en esta ciudad apetecía acercarse al mar y darse una vuelta por el paseo que va del antiguo rompeolas hasta la Barceloneta. También había ganas de tomar un buen vermut y, ya de paso, de comer una cocina sencilla y golosa, muy de fin de semana. El lugar indicado era evidentemente el Bravo. Mucha gente había tenido sin duda la misma idea ya que el local estaba a tope . (Dicho de paso, me gustó ver por ahí a Leopoldo Pomés , el autor del libro sobre el pan con tomate y creador de la famosa “burbuja Freixenet”…).
Evidentemente no se había escogido el mejor día. Espera de la mesa , espera para comer y espera entre plato y plato. Pero tampoco había prisa…
Carta apetitosa . Casi todo me atraía. Tuve que frenarme y elegir un poco de pica pica (fórmula que no está estipulada pero que accedieron a servirme) para acompañar el vermut y un par de platos en ración. Pedí un Izaguirre pero no tenían y la atenta camarera me ofrecía, para mi desesperación, un Martini. Viendo mi indignación en seguida me propuso un Dos Déus. Creo que se debería hacer al inverso, y proponer el Martini en última opción… (mirad la cuenta . “Martini rosso” sale como predeterminado)
Croqueta de jamón, sabrosa y fluida. Correctos los buñuelos de bacalao (también se me propuso el Menú de la Ruta del Bacalao, pero no me gustan los menús monotemáticos…) con su toque de miel que me sobraba. Y una tapa de una excelente ensaladilla con un poco de bogavante. Me pareció que las verduras eran naturales.
A continuación guisantes del Maresme con butifarra negra y sepietas. Buena materia prima pero a veces dudo de que a los guisantes haya que añadirles un acompañamiento con tanto protagonismo como unas sepietas , éstas a penas entibiadas.
Riquísima la “pilota” trufada con pollo de payés a la catalana, es decir con ciruelas pasas, orejones y piñones. El toque ligeramente dulce que dejan en la salsa es agradable pero para mí estaba fuera de lugar comer estas frutas como guarnición. Es cuando la cosa se desequilibra y te da la impresión de comer el postre antes de hora. Creo que, en una actualización moderna de este tipo de cocina, este matiz dulce, inherente ya lo sé, a la cocina catalana (entre otras), debería introducirse como ingrediente minoritario en la guarnición aromática (en la bresa) y desaparecer de la guarnición de servicio (estas enormes y empalagosas frutas pasas).
Pero hay que reconocer que tanto la pilota como la salsa estaban deliciosas.
Para rematar, un excelente flan a la vainilla natural, de una textura perfecta, acompañado de un helado de leche (o de nata). Sólo me sobraba la nata ( casi a punto de mantequillarse). Creo que deberíamos recuperar la untuosidad de una verdadera Chantilly.
En fin una comida muy agradable con el único problema de la cuenta. Casi 100€ sin vino y sin pedir ninguno de los pescados y mariscos ( lo más caro de la carta…). Por 20 € más, comes un menú degustación en Dstage o Alkimia.
Pero precio muy razonable, eso sí, para los guiris que pululan por la zona. Todo el personal no paraba, por cierto, de dirigirse a mí en inglés…
BRAVO
Hotel W
Plaça de la Rosa dels Vents nº 1
Entresuelo
93 295 26 36
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