Algo más de dos meses de verano ha dado para esto…Seguro que me habré dejado algunos…voluntaria o involutariamente.
Mediamanga
Como siempre, unos bocados de mucho nivel que se acercan, a veces, al nivel de los que Fran Agudo propone en el adyacente MontBar con estrella michelín. Su bao de anguila.
Un par de visitas al año en este restaurante donde la palabra “creatividad” tiene todo su sentido. Y, lo que es más importante, los platos están muy ricos. El «tres estrellas» más escondido del mundo. ¿Si tuviera que mencionar solo plato? Su foie en sal de anchoa.
Por fin este histórico de la cocina asturiana contemporánea ha vuelto a estar mencionado en Michelin. Un sitio precioso donde se degusta una de la mejosres cocinas de Asturias. Un plato de rodaballo salvaje diferente a todos.
Con el relevo del hijo de la casa, la continuidad de este chigre asturiano está asegurada. Una cocina fresca y sabrosa al alimón entre Rafa y su madre Natalia. Entre la mejor croqueta y la mejor molleja anda el juego. Pan casero excepcional.
Franca
Una elegante taberna de nueva cocina catalana con personalidad. Su terrina de macarrones con berenjenas, como versión de pasta “allá Norma” , pero fuera justamente de las normas.
Cocina viajera sabrosa con buen producto y personalidad en el local del antiguo y mítico Pakta. Su nigiri de anguila Kabayaki perfecto.
Catalina
Un espacio maravilloso en Gavà Mar con la cocina marinera informal y sabrosa de Òscar Manresa. Memorable la cocción de su langosta con patatas y huevos.
El gran restaurante de la Cataluña Interior, en un marco luminoso espectacular, con la fruta como bandera. De momento es solo una estrella que va a más…Su higo encurtido relleno de langostino de la Rápita.
Sisé
La casa de comida contemporánea que Lleida necesitaba. Brasa y cocina. Ya van dos visitas. Su tatín de tomates con stracciatella.
Nueva cocina catalana deliciosa detrás de un envoltorio viajero. Ahora en su nuevo local, más chispeante que nunca. Su fricandó de vieira.
La cocina china como no te la esperabas. Sin arroz ni dumplings. Sencillez, originalidad y sabor. Sus “berenjenas bravas”, adictivas (tuve que volver 15 días después).
Clasicisismo algo modernizado para el hotel más glamurosa de la Costa Brava. Una cocina que se va definiendo mejor cada año. Maravillosa terraza. El Wellington de bogavante.
La cocina catalana informal de Jordi Vilà de Alkimia, llevada y adapatada a la Costa Brava. La caldereta de Sa Riera.
Hotel de France (Auch)
Un lugar que fue icónico por su antiguo cocinero André Daguin , gran especialista del pato (aquí lo cuento) . Hoy sin el brillo culinario de antaño y una terrina de foie medio oxidada.
Un polo de cocina creativa y de buen gusto que atrae a todos los gourmets de Occitania. A ver cuando los barceloneses se dan cuenta de lo que tienen a 150km de su casa. Un futuro tres estrellas. Su carpaccio de mejillones.
Voramar (Port Bou)
Un restaurante con estrella, pero en el que eché a faltar producto, territorio y simple artesanía culinaria al servicio del sabor.
Un enclave de cocina catalana actualizada en un enorme hotel en la playa de Sant Adrià del Besos, de la mano de Oriol Lager, uno de los fundadores, hace 30 años, de la bistronomía catalana. Su romescada de rape.
Sun Taka
Una izakaya con ricas propuestas personales de Taka. Un japo “de guardia”, casi siempre abierto y disponibles los fines de semana. Allí degusté la única sopa fría de todo el verano…Sus albóndigas con tallarines de sepia.
Una nueva cocina catalana actual, pero que mira de reojo al Llibre de Sent Soví. En el centro de Palamós. Su deliciosa versión del cóctel de gambas.
Alta cocina de inspiración mexicana con dominio perfecto de las técnicas bullinianas, al servicio de la elegancia y del sabor. Su versión de la ensalada César.
Un restaurante que seduce por sus deliciosos clásicos como el arroz, sus macarrones muy personales o su capipota, pero que siempre ofrece ricas novedades del día. También de servicio público ya que abre los domingos todo el día y, así, lo pude visitar tres veces desde junio.
Cocina de inspiración mexicana bien ejecutada y adaptada al gusto de aquí. Hay que probar sus simples pero riquísimas lentejas con gambas.
La Sosenga
Pequeña casa de comida con productos ecos y de proximidad, en forma de un rico menú degustación sin duda el más barato de Barcelona. Aquí también el Sent Soví sirve de inspiración. El menú cambia cada mes. Cerrado por obras este mes de septiembre.
La casa de comida que necesitaba Badalona. Respeto por el producto, por la tradición puesta al día, las cocciones justas y los sabores impecables. Además, excelente atención al servicio del vino. Su “rossejat” de fideos con calamar, mejillones y puntos de sobrasada me pareció un 10.
El heredero del Restaurante Fermi Puig. Ahora con Josep María Masó, pero siempre con Alfred Romagosa en la sala. Cocina catalana excelente, apenas retocada. Sus fideos a la cazuela.
El hermano pequeño del vecino y exitoso BERBENA. Un neo bistró con buena carta de vinos, con cocina de producto y ricos platillos. Sus corazones de pato.
La buena sorpresa del verano para acabar estos dos meses de visitas. Ahora sirven menús más adaptados a la clientela, tanto en precios y como en disfrute. Su lubina a la espalda con pil pil de chiles ahumados y arroz glutinoso se quedará en mi memoria.

Quin estiu!
Hay que apoyar la buena restauración 🙂