Un oasis en medio de la crisis.
La VII Cumbre de Madridfusión acaba de concluirse mientras se oyen rumores de finiquito definitivo para LoMejordelaGastronomía. Pero no nos preocupemos, nadie se va a quedar sin congreso. GSR recuperaría protagonismo reanimando el congreso (bajo otra marca, imagino) y Rafael García Santos podría ir a recalar en Alicante ( la Costa Blanca tira mucho…), aunque hay quien dice que tal vez se trataría de un congreso fuera de nuestras fronteras (¿Alemania?). La verdad es que aun no se sabe nada. De momento se vuelven a organizar, en abril, las históricas Jornadas de Vitoria. En el programa, se anuncian cenas con Dani García, Quique Dacosta, Carlo Cracco y Anatoly Komm.
Después del bajón de San Sebastián, se podía esperar una disminución de afluencia en Madridfusión(MF). Sin que haya sido la edición más numerosa, se puede hablar, sin embargo, de un relativo éxito. Algunos expositores sondeados parecían bastante más satisfechos en Madrid que en San Sebastián y el público llenaba los pasillos aunque no el aforo completo en la sala grande de las ponencias. En fin, según las cifras publicadas por los medios de comunicación, un total de 5000 personas desfilaron por las instalaciones.
Un público algo cabizbajo por el ambiente general que se respira en la sociedad pero que era capaz de despertarse para aplaudir,( eso sí, sin el entusiasmo y el fervor de otros años), a un Blumenthal (que sólo venía a hablar), a reírse a veces como en la ponencia sobres los platos con combinaciones gustativas discutibles
o a emocionarse ante la charla de un Pierre Gagnaire triunfador, aunque frágil y maravillado por el cálido recibimiento.
En el fondo, nos gusta ver estas muestras de modestia como las de Petter Nilsson, el sueco afincado en Paris, capaz de hacer «alta cocina»(o al menos «buena cocina») con coliflor asada, unas hierbas aromáticas y una «ganache» de morcilla. Los otros dos franceses,
Alexandre Gauthier, con su vanguardia extrema y
Pollo con calamar y rebozuelo de A.Gauthier.
Bacalao con queso fresco, apio y espuma de leche de S.Bras.
con unas simples migas de castañas con yema de huevo confitada sobre un ligero puré de pieles de patatas asadas. ¡Más pobre imposible! 
Modestia también la de Rodrigo de la Calle, flamante ganador de premio al restaurante Revelación 2009, hablando de su cocina con cítricos , en colaboración con Santiago Orts del Huerto del Cura de Elche.

Los chicos de L’Embat están presentes en todas las finales últimamente. Después de la Copa Jerez donde quedaron segundos, han quedados finalistas en MF y también están en la final del Cocinero del Año, en el próximo Forum de Girona. A ver si a la tercera , rematan…

Primera aparición ante el público de un congreso de otros cocineros valientes, los tres jóvenes del restaurante sevillano Gastromium, también finalistas del premio Revelación de MF, que se han atrevido a abrir un restaurante gastronómico en la muy tradicional ciudad de Sevilla.
Premio al Mejor cocinero 2008 en la Comunidad de Madrid para Paco Morales, un cocinero con mucho futuro…
Los finalistas del concurso de pastelería Valrhona.
José Carlos Capel,Carles Abellán(Tapas24), Dani García(La Moraga),Paco Roncero(Estado Puro),María José San Román (La Taberna del Gourmet), Quique Dacosta(Sula) y Benito Gómez(Traga Tapas) en la ponencia (colectiva) de los gastrobares.
La seta «tremula fungiforme» de Sula.
Las mini-hamburguesas de Estado Puro.
En la foto Arzak,Blumenthal,Sébastien Bras,Gagnaire,Pierre Hermé,Thomas Keller y al fondo,Gualtiero Marchesi.
Pierre Gagnaire,
Gualtiero Marchesi,
Nobu Matsuhisa,
Pierre Hermé yHeston Blumenthal . En el caso de Charlie Trotter, Thomas Keller y del ubicuo, pero en este caso ausente, Alain Ducasse, hubieran podido ser los representantes de otro homenaje, el de los cocineros más «influenciados». ¡¿Joël Robuchon no fue convocado por encontrarse «jubilado» !?….
Blumenthal,Cassi, Adriá.
Andoni, Capel,MacGee,Blumenthal.Si el debate sobre el mundo de la sala no pasó de un simple chascarrillo y de un frívolo anecdotario destinado, imagino, a distender el ambiente, el que versaba sobre la Cocina Molecular, sin llegar a despejar del todo algunas dudas, tuvo al menos el mérito de aportar informaciones sobre las eternas y lógicas relaciones entre Ciencia y Cocina (Andoni Luis Adúriz y Adriá), sobre el origen de la palabra (Harold MacGee y Davide Cassi) , sobre la imposibilidad de ponerse de acuerdo para encontrar un nombre alternativo (Adriá) y sobre la inutilidad de buscar uno (Blumenthal).
Y para definir la «gastronomía molécular«, el físico de la Unviversidad de Parma Davide Cassi propuso «Gastronomía científica«. Adriá se adhirió al término,matizando que tal vez sería mejor «Ciencia Gastronómica«. MacGee remarcó que ya la palabra «Gastronomía» implicaba el valor semántico de «ciencia«.
Pero es cierto que esta palabra ha sido usada de una manera «perversa» durante tanto tiempo, como sinónima de «alta cocina», que sería muy difícil rescatarla para el uso original que le daba la definición del gourmet/científico Brillat-Savarin.

Ángel León y Eneko Atxa. Ángel está ultimando la comercialización de su «bovril marino» a base de plancton(le falta aun la autorización sanitaria) y Eneko presentó su última ponencia «tecnologista» (extracción de aromas por ultrasonidos) ya que en su intervención en el próximo Forum de Girona pretende exponer su nueva filosofía culinaria basada en la Ecococina.
Puede ser que en un futuro próximo el modelo de vanguardia «tecnologista» vaya dejando sitio a una cocina basada en el descubrimiento de nuevos productos del mundo o en algunos casos en el redescubrimiento de los nuestros…
Hablando de producto, el país que más se preocupa por este tema,Italia, estaba representado por

el napolitano Genaro Esposito, flamante 2 estrellas con su restaurante Torre del Saracino,
por el heladero perfumista de Noto en Sicilia, Corrado Assenza (Caffé Sicilia), pero también con las propuestas más radicales de Carlo Cracco y Massimo Bottura, preocupado este último por la poca presencia italiana. Este año ni Marco Bolasco, ni Enzo Vizzari han acudido a la cita madrileña.
-Las ortiguillas con sesitos de conejo. Adriá.
-La ostra con destilado de tierra.Roca.
-Los espárragos verdes. Alija.
-El arroz de algas. Dacosta.
-Los mejillones con chocolate. Cracco (ver foto en Cracco . diciembre 2008 en este blog)
-La lubina «Edad de piedra»( cocina en una capa de chocolate). Thierry Marx.
-El capón al unilateral (medio crudo).Pepe Solla.
En algunos de estos platos, la provocación era más visual que gustativa como en el caso del Tarro de lombrices de David Yarnoz (ver El Molino de Urdaiz en este blog) o el Arroz cremoso (en forma de boñiga) de Iñigo Lavado.

Los ponentes Josean Alija, Massimo Bottura, Ferran Adriá, Iñigo Lavado, David Yarnoz, Carlo Cracco, Andoni Luis Aduriz ,Nacho Manzano,Quique Dacosta y Pepe Solla reciben la merecida(?) calabaza…
Se mentaron unos platos que me parecían gustativamente muy interesantes, como el capuchino de cebolla de Massimo Bottura, la sardina con foie de Nacho Manzano, (aunque combine grasa con grasa), o el chipirón con caldo de parmesano de Alija. En este último caso, se invocaba la incompatibilidad del lácteo con el pescado para justificar su presencia en esta sección. Pero a un queso curado como el parmesano, poco le queda de «lácteo», creo…
Pero lo más curioso de esta ponencia es que los cocineros parecían encantados con este protagonismo aunque fuera por motivos supuestamente negativos.
Encantado también estaba el público, algo cansado por los habituales premios a los mejores platos y deseosos de algo más «morboso» como lo son los premios «Limón» de periodismo.
al peruano Gastón Acurio.Como lo dijo José Carlos Capel en el magnífico reportaje de TVE Informe Semanal(sábado 24 enero 2009), el futuro se encamina hacia la «alta cocina informal» y hacia la ecococina.


Neichel en su restaurante . Enero 2oo9.



Choucroute que puede acompañar la magnífica becada del Ripollés en dos cocciones, con su canapé de foie trufado o la pasta “spaetzle” y el ruibarbo con un Tournedos de ciervo.
la espléndida Terrina de foie-gras ampurdanés, sin duda la mejor de Cataluña, que se sirve con un pequeño carpaccio de pato ahumado, kumquat, chutney y ensalada de nueces. Una tendencia al barroquismo exagerado en las construcciones que se vuelve a encontrar en
la Ensalada de gambas de Port de la Selva con cítricos, judías de Santa Pau y granada. 



Pero muchos clientes acuden para maravillarse ante la histórica caravana de postres desbordante de tartas, cremas, bavarois, sorbetes y helados, todos de estricta elaboración propia. Un emocionante viaje en el tiempo de la alta cocina del siglo pasado.




la casa camboyana auténtica reconstruida pedazo a pedazo en medio del restaurante,
el riachuelo que la rodea con las mesas hundidas en el suelo para poder cenar a la altura del agua,
cascadas en la pared,
rocas de sal,
bajo relieves,
mesas fabricadas con troncos de árboles milenarios (previamente muertos precisa Ly…) estatuas,
mangos y
cítricos como «manos de buda», en fin todo un espectáculo que hace de este nuevo espacio algo seguramente único en España.
está la cocina, enteramente a la vista. Sin trampa ni cartón. Porque habrá que considerar también que, en el nuevo Indochina, todo no es interiorismo y la cocina de Ly Leap tiene su importancia. No es solamente un decorado para la vista, un simple restaurante de Fooding, hoy tan de moda en las capitales europeas, más enfocados hacia «experiencias» extra culinarias y donde lo de menos es lo que se come.
Hasta culminar con el minimalismo «nipón» del cubo perfecto del flan de coco.
















Una simple base de polenta con col, brócoli bien crocante, tocino de Colonnata y un poco de aliño de vinagreta. Buen comienzo. Sólo con este aperitivo, se denota que la cocina que se va a comer es una cosa seria, que va al grano. 









Verduras deshidratadas y aperitivos 
Aquella noche fue un plato de calamarcitos prácticamente crudos con escarola y un aceite con una espesa textura donde se enfangaban los mini cefalópodos y las frágiles hojas de ensalada. Un plato difícil que seguramente será corregido.
El mejillón envuelto en chocolate con algas y pera que me había parecido hace un par de años al límite de lo gustativamente aceptable, me resultó en una segunda lectura/degustación casi defendible. A condición de no intentarlo hacerlo pasar por postre. 
La ensalada de caqui, café y nueces,
la vieira con su coral y corteza de parmesano cocida (Bottura la usa también en su prensado de foie gras y judías) y
la ostra con lechuga y regaliz. A Cracco le gustan muchos las «ensaladas» aunque no lleven evidentemente el «aliño» habitual de las ensaladas : nada de sal y nada de acidez…








encima de la tienda de ropa epónima, y situado a unos escasos metros de la ópera milanesa.
Es un sitio elegante, un espacio totalmente renovado en el primer piso del edificio que, a pesar de tener los techos relativamente bajos (parece un entresuelo) da una impresión de amplitud poco común. Los sillones son confortables pero parecen más propias de un bar chill out o de lounge que de los de un restaurante.
Buenísimos los espaguetis con «frutti di mare», «al dente ma non troppo».
Ligerísimos los raviolis de calabaza (un clásico de la cocina lombarda).
El hígado de ternera lechal se sirve rosado, impecable sobre un pastel de cebolla y con un jugo muy fluido pero potente. Otro excelente plato.
Caquí, ron y anis ( una combinación aromática complicada), el granizado con pedruscos de hielo,
un milhojas de té con mascarpone, correcto pero escaso y
un tiramisú deconstruído, reconsruído, en una palabra destruido, cuando este pastel simplemente bien hecho, a la manera tradicional, es uno de los mejores postres que exista.