Cocina artesana, imaginativa y deliciosa en pleno Raval
Arraval forma parte del edificio del Hotel Casa Teva (4 estrellas) pero es indepediente del Hotel.
Magnífico salón del restaurante. Será ideal para acoger grupitos
A veces, una comida es más que una comida. Por lo que se come, por el lugar, por el viaje, por la compañía, por tu estado de ánimo. Por mil cosas.
Aquí el viaje ha sido corto. Apenas unos minutos. Pero la emoción de poderme enterarme de esta apertura y esta primera comida me recordó lo que me ocurrió hace ya más de 13 años con la apertura del vecino Suculent.
Cuando me enteré en Instagram que ALEX LÓPEZ , durante años brazo derecho de Jordi Vilà en Alkimia y , desde este verano chef de cocina en Alkostat del Mar, acababa de abrir en pleno Raval no pude contener mi satisfacción.
El Raval de Cal Isidre, de Casa Leopoldo (ahora no sé como se come en esta casa), de Dos Palillos, Dos Pebrots, Suculent (situado a solo dos minutos de este nuevo restaurante), va ampliando su oferta gastronómica.
El barro resiste a la dicotomía infernal de la gentrificación y de la imagen de delincuencia (sin duda muy inflada por las redes) .
Suculent ha demostrado que se puede plantar cara y atraer barceloneses y extranjeros a su local. Cuando la cocina se lo merece, la gente acude.
Frente a un eixample saturado, los barrios pueden ser un refugio para cierto tipo de restaurantes en los que el «lujo» está en el plato y en la ilusión de hacer las cosas bien hechas.
ARRAVAL lleva menos de un mes abierto. Es el proyecto de tres jóvenes cocineros, MARCOS VALYI y JORDI CARBONELL con ÀLEX como figura más visible, pero que volverán a trabajar este verano en el Alkostat del Mar de Begur, cerrado estos meses de invierno. Álex irá alternando su presencia en ambos sitios. Es una buena manera de mantener equipos.
Álex me recuerda (me había olvidado) que, hace más de 10 años, me escribió un mail para que le recomendase un sitio para trabajar en Barcelona (estaba entonces en un restaurante de Canarias). En aquella época solía recomendar Gresca, Alkimia (aun de la calle Indústria), Capritx… Poco tiempo después, Álex ya trabajaba al lado de Jordi Vilà.
Alkimia representa un escuela de formación importante para muchos cocineros catalanes, y no solo . De las más importantes. De hecho, algunas de estas escuelas (como la de Coure), tales muñecas rusas, salen de otras como lo fue la de Jean Luc Figueras en los años 90.
En fin, Álex ya a empezado a emprender su propio camino, mientras mantiene su relación con Vilà y su restaurante de la Costa Brava. Y me gusta esta prudencia.
Pero este ARRAVAL , tal como está planteado, tiene que funcionar. Si Suculent prefiere la fórmula de los menús degustación, aquí se apuesta por la carta de platillos, repartidos en apartados curiosos como el “De la Boquería , en medio de la mesa, ensaladas y vegetales”. Entre la alta cocina y la ensaladilla rusa, existe siempre una 3a vía que la de una casa de comida con imaginación.
Lo que más me ha gustado de la propuesta, en mi visita del otro día, (acompañado por Marc Casanovas, autor de No Soy Uno de los Vuestros y del libro sobre Ramón Cabau), es esta visión de la cocina catalana, abierta a otras influencias. Como, por cierto, lo ha sido siempre.
Bravo por ese caldo de escudella servido con un trozo de pâté en croûte cocinado a partir de los restos de la “carn d’olla”. Tiene la forma alargada del Oreiller de la Belle Aurore, el famoso plato de Brillat-Savarin.
En otros platos, se acerca a otro “paisaje”: el del barrio mestizo por excelencia, con esa samosa de cordero a la catalana, o ese capipota con garam masala y gratinado con Comté, un ejemplo de bonita “fusión” (es inevitable recuperar esta palabra tan denostada).
El fantástico bikini de sopa de cebolla me recuerda la golosa torrija de sopa de cebolla también que Jordi servía, creo recordar, en su bistró Vivanda. Aquí se ha concentrado aun más el sabor por la caramelización del pan. Pero será en el plato de calabacín, patata y butifarra de perol, donde aparecerá el nombre del maestro.

Leed la carta y es un ejemplo de equilibrio entre lo catalán y lo foráneo (magnífica la pizza frita que pudimos probar con erizos en lugar de calamares). También es un homenaje a Jordi quien ha impregnado tanto la formación de estos chicos donde se vislumbran sus ganas de hacer las cosas con su propia personalidad. Un ejemplo de «Nova Cuina Catalana» abierta, adaptada al entorno y actualizada.
Pero sobre todo, y esto es siempre lo más importante, cada plato rezuma sabrosura. Como la de una “casa de menjars” que quisieras siempre tener al lado de tu casa. Tiene solo la informalidad necesaria para que te permita degustar grandes platos sin sentirte cohibidos.
Una cocina de mercado entre la Boquería y el Mercat de Sant Antoni, entre la pesca de la Barceloneta (algo queda…) y la casquería del atún (una delicia el “bull de tonyina”, a partir de la tripa salada de Vilanova i la Geltrú).
Los postres tienen aun margen de mejora. Allí el cromatismo de perlitas de azúcar indú de uno de los postres tiene más gracia visual que suculencia…Y el postre de recuit de Fonteta (el famoso requesón del Empordà) queda un poco plano con su carpaccio de caqui y la granada.
En la sala Álvaro Mokobodzki acierta totalmente con los vinos. Le pedimos tintos interesantes con pocos grados y cumplió perfectamente.
Espero haberos trasmitido las ganas de visitar esta casa. Yo, ya estoy pensando en volver para probar sus macarrones a la cazuela…Es una cocina que remueve un poco la tradición, sin acabar de sacudirla del todo. Todo pretende ser diferente aunque reconocible. En ciertos aspectos me recuerda Franca.
Tengo la impresión de que aquí también podrán pasar muchas cosas…
Vajilla blanca, buenos materiales, servilleta de trapo. Sencillez «comme il faut».
Buen pan de Origo (Ronda Sant Pau).

Conca de Bárbera . 10º

Caldo de escudella con oloroso
Solo le faltaba un huevo de payés para trabarlo y así catalanizar el clásico consomé con yema y Jerez de las cartas vintage, hoy practicamente desaparecido.

Caldo de escudella con oloroso y pâté en croûte de la «carn d’olla»
Este pâté en croûte de la carne y las verduras de la olla sobrantes, podría tener entidad propia para que sea un plato en si mismo. Con solo un bouquet de escarola al lado, con encurtidos y una buena vinagreta amostazada.

Bikini de sopa de cebolla
¡Un plato para NO perderselo!
Samosas de cordero a la catalana
Riquísimas. La salsa que más me gustó fue la de yogur, pero mezcladas en el plato, quedó muy bien.
Platos compartidos:
Esqueixada, cebolla cop de puny, judía verde, jalapeño
Una manera de darle un poco la vuelta a la esqueixada clásica. Ya puestos a poner algún vegetal crocante, creo que el jalapeño era suficiente. Para comer a la cuchara.
(Solo me atreví con el flash en esta foto: la que mejor ha salido. La próxima vez, prometo mejorar…).
Pizza frita con huevo frito, erizos y puntitos de sobrasada
No sé cómo estará la pizza frita (¿ o coca frita?) con calamar, pero así, con erizos quedó estrastoférico.
Garbanzos salidos de la olla, gambas, níscalos escabechado
Todo ligado como en un pil pil. Los garbanzos totalmente cremosos de textura. Aquí el dente no procedería. No me importaría gambas más pequeñas o «gambes panxudes» (quisquillas). Más barato y se podrían poner un par más.

Penédes de 11º

Tosta de rilletes de atún

«Tripa» («bull») de atún
Lo más rico de toda la secuencia.
Carrillera de atún con patata y hierbas «del barrio»
Capipota con garam masala gratinados con Comté
Tan rico que no les reprocharé que no usen un queso curado de proximidad. Mala noticia: dicen que van a cerrar Reixagó…
Codorniz guisada con manteca de cerdo, con cebolla escabechada , patata paja
«Recuit de Fonteta», carpaccio de caqui, granada, vino de Banyuls
Semifrío de vainilla y anisados
Con unas pocas perltas de color, ya tendríamos el efecto visual y estas golosinas no estorbarían tanto la degustación. Cromatismo pero en detrimento del sabor.

Nos quisieron invitar a Marc Casanovas y a mi. Pero creemos que en el caso de un pequeño negocio que arranca como este, no se puede aceptar.
ARRAVAL
arraval.restaurant en instagram
Abierto de martes a sábado de 19h a 24h (esta semana y la otra abren también al mediodía)
Barcelona


















Qué buena pinta y qué buena noticia para el barrio. Y a precios contenidos.
La verdad es que dos de los restaurantes donde más hemos disfrutado y repetido en Barcelona están en el Raval: Dos Palillos y Suculent. Y Dos Pebrots también.
Muchas gracias!
Quién eres? 🙂
bon dia, Philippe; seguint la teva crònica, hi vam anar el dijous, i en vam gaudir molt. (em van fer esperar 20 minuts, amb taula reservada, però en començar em va passar l’emprenyada :-)) el nostre rànquing: els tres tops, bikini, pizza fregida i carbasso amb buti del perol. segona posició, samosa, esqueixada i pilota; i el pollastre, massa atapeit pel meu gust. De postre, li vam deixar a escollir i vam fer una baklava amb llardons (bona versió, per a llaminers com jo mateix). Gracies un cop més per fer-nos conèixer llocs amb molt interès; el cuiner evidentment té molta traça!
Martí Lloveras
Hola Martí! Ja hi he tornat 2 vegades més.Preparant un altre post. Un lloc viu on passan i passará coses, encara q hi hagin coses per pulir en alguns plats.
Fantàstic. Em va faltar els cigrons amb gambes. Els vaig veure una mica coixos a sala, però molta solidesa a la cuina. Vam felicitar el cuiner.
et llegeixo.
martí
Están desbordats pel exit. Remps al temps.