
¿Dónde comer tarde un domingo? ¿Dónde comer cualquier día de la semana y a cualquier hora? Comer cocina real, no quinta gama, no cocina de centro de producción. Pero una cocina con un producto de calidad, cocinado con técnicas correctas, manipulado con cariño (a pesar del gran volumen de clientes que desfilan allí). En Cervecería Seis Cuarenta y con la marca “Eugeni de Diego”.
Este cocinero que pasó años en ElBulli y luego ayudó a abrir casi todos los restaurantes de Albert Adrià, se alejó después de la alta cocina para triunfar con sus pollos asados. ¿Se acuerdan de Apluma? Ya en la cumbre, lo vendió a dios sabe quién, y abrió la casa de comidas de Colmado Wilmot en la calle Calvet, luego se enfrentó al reto de la cocina italiana y abrió Lombo, cerca de la plaza Cardona (al mismo tiempo que publicaba su libro Cocina como la Mamma). Él piensa que la cocina popular no es la de Mac Donalds, sino la que está en el imaginario de la gente y que le remite a recuerdos, que sean catalanes, italianos o los de una buena empanada gallega. Esta última, me olvidé de probarla el otro día (masa de elaboración propioa.Se acaba pronto…) en este nuevo proyecto que tiene apenas un mes , en la Diagonal, justo enfrente de la Illa. No sé se recordará el nombre (los números no se suelen memorizar). Será la “cervecería de Eugeni de Diego” , situada en el nº 640 de la avenida, en la que hacen unos huevos rellenos estupendos (a partir de una receta de Ignasi Domenech), unos macarrones que no consiguen gratinarse por lo cremosos que son o unos chorreantes Cubanitos de lacón y cheddar (super bikinis) que triunfan ya en las redes.

Está disponible también la parte de abundante marisquería en su vitrina que no puede faltar en una cervecería ilustrada, pero Eugeni está más orgulloso de su capipota o de su impecable steak tártar que la simpática camarera que nos atiende pronuncia a la perfección (a pesar de que los clientes, de buena fe pero equivocados, la corrijan). «No! Stick! No Steck!» le suelen decir 🙄.
La cervecería de nivel es un poco lo que es la “brasserie” a los franceses. En ambos casos se invoca la cerveza (en el caso de la brasserie como lugar donde se elaboraba, de la palabra “brasser”, o “ to brew” en inglés). Nada que ver con la brasa de las braserías. Y no hay ninguna obligación en tomar cerveza, que es buena : un «coupage» entre Estrella Damm y Túria. La probé pero preferimos disfrutar de un fantástico tinto de Mallorca de Bodegas 4kilos, fresquito a 11º. (Estos vinos ligeros existen, solo hay que buscarlos, sin necesidad de ir a Loira o al Jura).
Y “Seis Cuarenta” es de un buen nivel , con sus camareros vestidos de blanco, profesionales y amables, su interiorismo un poco años 70 , totalmente reformado, sus confortables banquetas. Y, lo que señalaba en la introducción sus extensos horarios de 8h a 24h que permiten pasarse la vida en ella…Cuando llegué estaba a tope. Ya a las 5h se iba vaciando hasta quedarse vacía (ver foto). Si viviese en un lujoso piso de la Diagonal, hubiera sido el momento de bajar y de merendar sus ricas natillas con su galleta embebida o el cremoso flan (otros guiños a la memoria : las natillas de aquí pueden ser el equivalente emocional de la “crème renversée” de los franceses o de la “zuppa” con cosas de los italianos).

Juanma Tejada , el jefe de cocina que tiene que lidiar con este sitio. Eugeni y él me animan a que les «critique», en plan constructivo, los platos. Aun se consideran en rodaje.
Huevos rellenos de gambas de Ignasi Domènech
Muy ricos.
Pan con tomate (¿7,5€?)
Ensaladilla
Aireada, rica, aunque se podría potenciar su sabor (y la cantidad de la ración). Eugini reconoce que hay margen de mejora.
Sardinas escabechadas
Desespinadas. Escabeche suave.
Patatas bravas
Muy ricas aunque escapen al modelo habitual de crujiente, doradas por fuera y fundente por dentro. Aquí se parecen a las patatas risoladas de tipo «guarnición» que se empapan en una salteado de pollo o de conejo al ajillo. Me gusta que tengan esta personalidad. Las hacen con monalisa (no agria). Tal vez se podría potenciar el ajo. Eugeni me confiesa que lo confita justamente para que no se les repite a su distingido público de oficinas.
Croquetas de pollo y jamón
Un buen equilibrio entre cremosas y cárnicas. Muy correctas.
Macarrones de ibéricos
Muy sabrosos y cremosos, pero con un punto de «dente» más italiano que los de la «iaia». Efectivamente en esto, son más de la mamma.

Steak tártar con parmesano
Me gustó mucho el steak. Te traen molinillo de pimienta y tabasco a la mesa para rectificar a tu gusto. No hizo falta. El parmesano aporta un refuerzo de umami como en la «battuta» piemontesa. Aquí también ese toque italiano…
Cubanitos de lacón y cheddar
Un goloso super bikini.
Capipota
Rico, aunque demasiado encharcado de salsa. Eché de menos más mordida.
Albóndigas del Eugeni
Muy buena textura, casi como de niki dango japonesa, pero es como la de una mini pilota de escudella. Sugeri algo de acidez de vino en el guiso. Todo estaba llanamente goloso.
Macedonia de frutas
Con mucho sabor a lima (hasta parecía que tenía algo de alchol, pero no).Una macedonia agradable, casi para beber, pero un poco más de fruta le iría bien.
Natillas
Excelente. Golosas sin ser empalagosas.
Flan con chantilly
También muy untuoso y goloso.
Tienen tambiénalgunos postres de la pastelería Canal.



CERVECERÍA SEIS CUARENTA
Barcelona















