1ª planta

Mampara para proteger la cortina.


Pau Viella, Irene Pistoni y Elton Shahini
Dos amigos cocineros me avisaron hace unos días de la muy reciente apertura de este restaurante en Girona. Un restaurante italiano, con nombre que me sonaba, aunque haya muchos que lo lleven en ese país. No me daban más informaciones, pero me fiaba de su buen criterio. Además, un lunes no ofrece muchas posibilidades de elegir, como lo sabemos. Además, me podía apetecer comer buena cocina tradicional italiana. Así que llegue algo expectante.
En este caso, se trata de un restaurante abierto por una pareja de jóvenes cocineros, ella italiana IRENE PISTONI , él cocinero de Girona PAU VIELLA , quien trabajó en Ca L’Enric, en la Fortalesa de Sant Julià (ahora Esperit Roca) al lado de Iñaki Aldrey, y hasta en el restaurant Oxen de Suecia.
Pero Pau decidió estar en la sala durante los servicios, aunque trabaje por las mañanas en la mise-en-place al lado de su mujer, también pastelera. De la parte salada, se ocupa también el cocinero ELTON SHAHINI de Ancona.
El emplazamiento es inmejorable. Justo al lado del puente de hierro peatonal que cruza el Onyar, justo enfrente de la bikinería de los Roca. Pronto se abrirá la parte de arriba de la Osteria , con su bonita terraza. Interiorismo sencillo, pero de buen gusto. Abajo, unas siete mesas bajas y tres mesas altas, justificadas por la altura de las ventanas para que los comensales puedan disfrutar de las vistas.
No me alargo más con la introducción. Al grano.
Me encantó! Pau me hizo 4 medias raciones, algo suficiente para que pudiera apreciar la suculenta delicadeza de esta cocina. Me gustó que no se intentara aportar “creatividad” al plato, sino ejecutar lo tradicional con buen producto y esmero. Italia tiene una cocina tradicional suficientemente atractiva como para ceñirse a ella.
Excelente vitello tonnato, unas tripas con tomate ligeramente picantes, su poco de pecorino y su sutil toque de menta (comí la misma receta en el Passerini de París),deliciosos tallarines de pasta fresca cortados alla chitarra y condimentados alla putanesca , acompañados de una stracciatella que daba untuosidad a cada bocado y servía, como lácteo, a mitigar el posible exceso de picante de la salsa. Lo que no era el caso. Pero aprecié esta aportación grasa y ligeramente ácida.
Para terminar una media ración también de saltimbocca de lomo y jamón ibérico, sin que faltara la hoja de salvia.
Tiramisú sin alcohol, pero impecable, con mascarpone casero.
Hasta la copa de tinto siciliano de Occhipinti a solo 11º redondeó perfectamente esta excelente impresión que tuve de esta comida. Hacía tiempo que no lo tomaba. Si Sicilia, con su clima, es capaz de hacer un tinto fresco, ligero y complejo con este, ¿por qué cuesta tanto encontrarlos aquí?
La Osteria llevaba solo unos días abierta, pero la sala de abajo se llenó enseguida. Reconocí algunas personas de la profesión gironina . Me parece que abren los domingos y los lunes (descansan martes y miércoles). Creo que Girona necesitaba un restaurante así. Una apuesta valiente por parte de Pau e Irene, ya que es una buena inversión. Pero éxito asegurado si no rebajan el nivel.

Precios muy correctos

Vitello tonnato
Me gustan las alcaparritas que los alcaparrones. Se reparten mejor y no tiene textura granulada. Es todo lo que enconté como «crítica» (que ni lo es…). El almuerzo salió perfecto.
Trippa alla romana
Tallarines alla putanesca con stracciatella
¡Qué punto de la pasta!
Saltimbocca alla romana

Tiramisú
Bien de café y de cacao.

Foccaccia casera
Magnífica.


Invitación a la copa de vino
OSTERIA DEL PONTE
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