Ayer pequeño menú de Navidad (con un par de días de retraso) en Cal L’Isidre
Montserrat Salvó, Núria y Isidre Gironès
Hay que volver de vez a cuando a esta casa que representó en los años 70 (cuando se abrió) y 80-90, uno de los dos o tres templos del producto de la ciudad.
Evidentemente el producto ya no se consigue yendo cada mañana a La Boquería como lo hacía el señor Isidre Gironés, (eso sí que era “cocina de mercado”!). Y hace tiempo se ha generalizado el uso de buenos productos y de la excelencia en general en la multitud de grandes y buenos restaurantes que tiene hoy la ciudad.
Pero también se acude a restaurantes para saborear un poco de “Historia” y esta casa es un buen ejemplo de cómo se ha sabido mantener aquel marco sencillo de bistrot burgués con esos cuadros colgados llenos de recuerdos, mientras se refrescaba el color de las paredes, ahora de un verde elegante. La línea de cocina tradicional también se ha conservado prácticamente sin retoques: la croqueta, los canelones, los sesitos a la mantequilla negra, las espardeñas , el morro de bacalao con judías de Santa Pau o el rico rabo de buey guisado con puré de patata son solos unos ejemplos. Como «modernidad» (no sé si necesaria) algún carpaccio de vieira con aceite de vainilla , y poco más…
Hace mucho tiempo que Nuri Gironès cogió el total relevo de la casa, a la que aportó es su momento sus conocimientos en pastelería adquiridos en su juventud a través de restaurantes como el Louis XV de Ducasse. Pero Isidre Gironès y Montse Salvó se siguen paseando entre las mesas saludando a una clientela fiel que volverá a sus casas, tranquilizada, pensando que todo sigue en su sitio.
Por ahí pasaron (y siguen pasando), políticos veteranos de la época pujoliana , Woody Allen, Helston Blumenthal o , como cuenta la leyenda el propio rey emérito, cuando estaba «en su mejor momento». Entre bandejas de cigalas king size y plato de callos (guiso icónico de la casa), se fraguaban contratos, se debatían cuestiones políticas de calado y se escondían secretos “affaires”. Un restaurante que era más que un restaurante.
Todo lo contrario de algunos restaurantes de ahora a los que se va para que te vean…
Hoy la competencia es feroz, pero Nuri mantiene el listón de la casa con toda la dignidad del mundo, gracias también al trabajo en la sombra de su jefe de cocina , Jordi Joan, quien desde sus 16 años, trabaja en esta casa. Pero Ca L’Isidre ha sido siempre un restaurante de restauradores no de cocinero.
Menú de pequeñas raciones , elegido por nosotros.
No pudimos disfrutar de la papillote de boletus (la temporada se había acabado), ni del «coquelet» relleno ( la presencia de manzana y otras frutas en la farsa me disuadieron).
Muy buena
croqueta de jamón ibérico
Goujère rellena de crema de queso y trufa
(también con un poco de aceite de trufa?)
Guisantes del Maresme
Estofados al natural, en su justo punto de cocción.
“Llanegas” con crema de foie-gras
Tersas y cartilaginosas.
Buen
canelón de rustit con melanosporum
Una pena que, por «culpa» de la trufa no se gratinen un poco. Una solución sería gratinarlo y solo rallar un poco de trufa con microplane sobre la bechamel.
Rodaballo Santurce con patatitas
Casi prefiero el corte de patata panadera, doraditas por los lados y tiernas por el centro, para este tipo de guarnición. A estas patatitas les faltaba algo de “rissolado”.
Pie de cerdo rellenos de foie-fras con tubérculos de invierno
(zanahorias moradas, remolachas etc…). (Un poco parecido , con su mantelina, al que se sirve en Hisop).
Estas raíces, no “acompañaban” realmente el pie. Se merecerían un plato dedicado solo a ellas. Una especie de gargouillou de tubérculos como lo hacía Paco Morales en su restaurante de Bocairent.
El pie hubiera funcionado mejor sobre una simple base de puré de patata trufado, por ejemplo.
Puré de patata que llegaría, de forma más densa, con el trozo de
rabo de toro guisado
Excelente textura firme y agradable sabor de la salsa ligeramente dulzona.
Brazo gitano de fresitas
Paris-Brest
Perfecta textura de la “Pâte à choux” pero me sorprendió que llevara nata montada y no crema praliné con mantequilla , como es preceptivo.
CA L’ISIDRE
c/ de les Flors nº 12
Solo cierra los domingos
De lunes a viernes, y noches de martes y miércoles : menú a 35€ + Iva y algún que otro suplemento…































Perdone mi ignorancia, podria aclarar más lo de “restaurante más de restaurador que de cocinero”?. Y como lo nota el cliente “no profesional” como es mi caso’?.
Gracias.
Muy fácil.Era el modelo de rtes pre Nouvelle Cuisine, pre «Cocina de autor» en el que el propietario era director de sala e impulsaba el tipo de cocina que deseaba.El cocinero era(es) un ejecutante al que se dejababa poca margen para su propia iniciativa.
En Francia eran casi todos los rtes del siglo XIX y de más de la mitad del siglo Xx.
En Barcelona : Reno,Finisterre,Via Veneto…
Esteve
Cuando no tienes ni idea del nombre del chef del restaurante ese es mas de restaurador que de cocinero
Dificil en los tiempos que corren
……..
Un abrazo y feliz año Philippe
Enrique
Yo solo recordaba a César Pastor quien se dio a conocer como ex chef de Ca l Isidre cuando montó su primer Colibrí en carrer Riera Alta.
Antes ni se conocía.
Abrazo y bon any!
Esteve
Cuando no tienes ni idea del nombre del chef del restaurante ese es mas de restaurador que de cocinero
Dificil en los tiempos que corren………..
Un abrazo y feliz año Philippe
Enrique
Muchas gracias Philippe y Anónimo. Y abusando de la confianza, leí en la guia de Garcia Santos que diferenciaba Gourmet y Gourmand, me lo podeis aclarar?. Prometo no dar más la tabarra preguntando. Gracias.
Pues no sabría sentar cátedra sobre ello.
El gourmet sería más «refinado» y culto en sus gustos.Mientras que el gourmand sería un simple goloso q no se hace muchas preguntas.
Más abajo está el glotón je je.
En el fondo podemos ser las tres cosas según el momento je je
Muchas gracias Philippe.