
El restaurante VRABA está situado en el primer piso del edificio que acoge la Copa América Experience, acontecimiento que tendrá lugar entre agosto y octubre 2024 en Barcelona. Está en el emplazamiento del antiguo cine Imax. Por lo que se comenta, será un evento deportivo importantísimo, y que debería traer mucha clientela turística.
Si no se hubiera tratado de ALBERT VENTURA y de JORDI VILÀ, tal vez hubiera tardado aun más en visitar este espacio. Pero lleva ya unos meses abierto, y sentía curiosidad por conocerlo, en particular por su lado culinario. Parece que la propuesta se ha ido configurando al alimón entre los dos grandes cocineros, aunque sea Ventura quien da la imagen en el proyecto.
Jordi Vilà me avisa de que no se pretende una propuesta 100% gastronómica, cosa que se entiende ya que se trata de un espacio relativamente vasto, y destinado a públicos variados. Tiene una gran terraza que da al puerto donde atracan los barcos de lujo, con el skyline del paseo de la Barceloneta en el fondo. Realmente un muy buen emplazamiento que apetecía disfrutar en una soleada y casi cálida tarde de invierno.
Aun así, opino que el nivel culinario es suficientemente alto por el volumen de comensales que se tiene que atender. La carta es extensa, demasiado extensa, y cuenta, además con algunos platos del día que se ofrecen de viva voz. Una atenta camarera se permite recomendarnos también el apartado japonés. Una arista de la propuesta que Albert Ventura ya ofrecía cuando oficiaba en el Cercle de Artistas de C/ Portaferrissa y donde se dio a conocer la cocina de Taka Kawata (hoy instalado en su propio restaurante Suntaka).
Se trata por consiguiente de una carta bastante heteróclita, susceptible de contentar todos los gustos. Muchos pescados y mariscos, arroces (ya me cuesta atreverme a pedirlos: tanto por la variedad del grano como por su punto de cocción que supone siempre algún riesgo). Algunos toques viajeros como buñuelos de bacalao y babaganoush y albóndigas con salsa de curry rojo, platos de inspiración mexicana, chuleta de vaca madurada etc. Me quedé con las crujientes y cremosas croquetas de “bikini” (jamón) y trufa que no me defraudaron.
Cuando se conoce a estos dos cocineros, ya se sabe que el producto será de calidad, como lo comprobé con los guisantes del Maresme y el tartar de carabinero, la ventresca en fricandó y el bien resuelto Filete Wellintoff, una “quimera” gastronómica que mezcla el punto rosado de una carne de vacuno, con una demi-glace con su cordón de nata agría. Todo servido sobre una base de hojaldre que se empapa del jugo. Tal vez el mejor plato de la comida.
También no podía faltar en la carta, el apartado “caviar” que siempre seduce una parte de este público que pulula alrededor de sus yates. Y los ya inevitables cócteles que te ofrecen nada más sentartarte a la mesa.
Todo este eclectismo me parece perfecto para un sitio de estas características. Solo me chirrió el emplatado demasiado fine-dining del tuétano con sus puntitos de salsa decorativos. Fue problemático el soporte del tuétano con tartar de carabinero compuesto de sal gorda que contaminaba todo el plato. El servicio de sala salsea el tuétano presionando con dos cucharas la cabeza del crustáceo y parte del jugo se pierde en las laderas del montículo de sal. Al final conseguí montar y degustar un par de bocados. Esta escenografía queda por revisar de arriba abajo. En todo caso, ni por escasa cantidad, ni por emplatado, era un plato para compartir.
En resumen, está claro que no es un restaurante para los que solemos ir de restaurante en Barcelona. Nada que ver con Alkostat o Coure. Pero, alguna visita se merece. En verano, será imposible acercarse. Si lo queréis visitar, recomiendo que lo hagáis mientras no sea la temporada de la Copa América…
Buen producto, cocina muy digna, pero precios en concordancia …

Guisantes con erizos y trufa negra
Media ración. Erizo poco lleno de huevas. Me gusta que las yemas se vean. Era incómodo de degustar.

Croquetas de bikini trufado
Calamar, pez limón, bonito, atún y salmón
Makis «Do it yourselves». Imagino que en aras de más inmediatez (¿?)…
Bogavante con brioche y holandesa
Rico, pero faltaba punch a la salsa. Y con poco de mostaza de Dijón? pimienta negra? O una salsa Rachel? Y la salsera al lado, para salsear a gusto del comensal..
Tuetano brasa con tartar de carabinero
Sugerencia del día a 32€. No entiendo entonces la racanería de cortar el hueso a la mitad…
Y por favor, una servilleta húmeda preparada cada vez que se coge comida con los dedos.

Fricandó de ventresca de atún
Picada de almendras un poco gorda, y salsa un poco espesa, pero bastante rico.
Filete Wellingtoff
Agradable base crujiente. Buen punto de cocción de la carne. Me gustó el toque refrescante y crocante de las bolitas de pimienta verde. Sabroso. (Media ración en la foto).
Babá al romero con chantilly
Rico, a pesar de que se notara poco el romero y el ron.
Fondant de chocolate con helado de café


VRABA
Moll d’Espanya








Bona nit, sr. Philippe. No s’ho creurà, però esperava la seva crònica. La nostra filla, pel fet de conèixer una noia (no recordo el nom) del personal de sala del Vraba, ens va regalar un àpat al lloc. O sigui que em van que ni pintats els seus comentaris. Com diu, caldrà anar-hi de pressa abans que no estigui envait. Gracies, ja li compartiré les meves impressions.
Bona nit,Marí! Qué bé! I qué aquest feedback q tinc aquí anb vd (o tú 🙂).Aquí el lector no deixa molts comentaris…
Bona tarda, et passo les meves senzilles impressions sobre el què hem menjat:
– les croquetes (ben bones, com deies, bon balanç entre cruixent i cremositat
– ostra en escabetx: bona, però res «especial»
– Ceviche: potser li faltava una mica de «patada»
– Secció «japonesa»: el peix l’hem trobat molt bo, la veritat. el calamar, sorprenent, pel què estic acostumat
– «chuleton» de ventresca a la brasa: ens hem deixat aconsellar per la Júlia. Jo segurament no l’hauria demanat, però si algú hi va, l’hi recomanare: fan la peça grossa (dins el què és una racció per a dues, fins i tot tres persones), i la presenten tallada, amb una presencia molt equilibrada de sal. els trossos de la punta una mica massa fets (no sé com es controla, això en una peça grossa), però els centrals, al punt de cocció ideal, super.
– el postre: sopa de coco, pinya i mango. sabors reconeguts i ben lligats.
Com deies, no sabem quan durarà, pel tema de la copa aquesta, però amb els dos senyors que hi ha al darrera, valia la pena tastar-lo.
ara, m’espero per a paris al març, on compliré un parell d’il·lusions pendents; Gagnaire i Piech.
És un plaer comentar aqui amb tu (em sembla més respectuós, per reconeixer la feina que fas, que m’agrada molt)
salutacions!!!
martí
Gràcies Martí! Un lloc més que correcte,doncs!
Gagnaire y Piège,bé! Si et queda una apat, Astrance val la pena, amb el seu menú migdia nou a 85€!!I és Barbot!