
Después de algunas agradables fruslerías (cecina, queso, aceituna), se entra en materia con un impecable ravioli de langostino y mejillón con salsa al azafrán (16 €) que nos conduce directamente a sabores galos reconocibles, vía Dos Cielos, restaurante que acogió a Jani durante una temporada.
Agradables las verduras de temporada con una espuma de romesco. Un detalle, a partir de un cierto tamaño es preferible pelar las habas (10 € la ración entera).
Excelente el foie-gras con caldo oriental (16 €). Una alternativa al eterno foie con fruta o elementos dulzones. Uno de los mejores foie que he comido, fue el de Senderens. Un lóbulo pochado en caldo thai aromático excepcional: fresco, especiado y picante. Jani podría ser más atrevido con la potencia del caldo. Muchos frutos secos y la rodaja de puerro debería plantearse el por qué de su presencia ahí. (¿Una juliana o brunoise de verduras integrada al caldo? ¿Un minestrone thai? Podría ser una idea.)
Excelente el bacalao con guisantes de Llavaneras, suavísimo toque de citronela y lámina de tocino Maldonado (22 €). Cocciones perfectas, punto de sal del bacalao correcto (es decir razonablemente salado). Propongo que la lámina de tocino se corte como fideos y se coloque como tupé encima del bacalao. De esta manera, se iría degustando mezclado a los otros ingredientes del plato. Uno de los comensales de mi mesa, se lo había dejado en el plato, sin darle importancia y los otros dos, nos lo comimos en un bocado, por la dificultad de cortarlo.
Estamos un poco cansados del cochinillo (he comido algunos últimamente que me ayudaron a experimentar este cansancio), pero cuando está hecho como el de Jani, hay que reconocer que se degusta muy agradablemente. Sólo cambiaría el empalagoso puré de pera a la vainilla por un buen puré de patata al limón (por ejemplo). Más desengrasante y estimulante 22 €). 
Buenos postres. Sota, caballo y rey. Copa de maracuyá, coco y lima.
Babá al ron, sorbete de naranja sanguínea y espuma de Campari (6 €). Sugiero que los tres ingredientes del plato se acerquen los unos a los otros . Si no, se corre el peligro de que se degusten por separado, cuando la gracia es que los elementos ácidos y amargos reequilibren el dulzor del babá (frecuentemente demasiado almibarado).
Excelente pan del Forn de la Trinitat.

c/ Rosselló nº 209 (entre Enrique Granados y Balmes)
93 237 89 02
Cerrado sábado mediodía y domingo
Horario coctelería 18h a 2h
www.cercledamics.com

apreciado Philippe, no es que tenga nada contra este cocinero ya que no lo conozco pero a mi punto de vista estos platos són los típicos que se repiten en una carta, estoy cansado de verlos en la mayoría de cartas de restaurantes, parece un clon, el cochinillo, los bacalaos con guisantes, plato de Carmen, los foies con caldos, los babás, las copitas con espuma, por qué no somos un poco más originales y buscamos nuevos ingredientes que nos ean las gambas, los foies, los bacalaos, los cochinillos, hay infinidad de pescados en el mercado desconocidos y partes de la ternera que aún no se han sobrevalorizado
saludos
Tienes un poco de razón. El bacalao con guisante se repite mucho. Y el cochinillo más.
Pescados raros, casquería (riñones, mollejas, hígado de ternera lechal)no se encuentra mucho.
Un riñón de ternera lechal, en su grasa, asado entero, cocción rosada, es algo increíble que no se encuentra nunca.
Y en los postres se va siempre como lo digo a «sota , caballo y rey»…