Iván Minguel, Jordi Camps, SERGI ARITZETA, Joan Cabezas
Un buen amigo de Solsona me acaba de llevar a EL TRUC de Agramunt. Un restaurante que ya seguía en Instagram. Sus publicaciones ya me inspiraban buen rollo: equipo joven, sin personalismos, cocina del territorio retocada, pequeño restaurante sobrio y luminoso sin folklorismo decorativo, y videos que transmiten muchas ganas de cocinar y de hacerlo bien. Durante la comida (los cocineros salen a la mesa para reforzar un poco la sala e interactuar con los clientes), SERGI ARTIZETA me comenta, como de pasada, que ha trabajado en Enigma y en Alkostat, y que es también gran admirador de Germán de Al Marge. Para mí, ya son las mejores referencias. Busco en internet y casi nada publicado sobre este restaurante. Y, sin embargo, me parece de lo más interesante. Sin duda es el restaurante que hay que visitar si se va a Agramunt, la capital catalana de los turrones y chocolates con la marca Vicens y Jolonch omnipresentes.

Creo que llevan poco más de tres años abiertos y ya tienen su clientela fidelizada. Su atractivo menú semanal de mediodía a 23€ llena el comedor y son posibles futuros clientes para volver a cenar en otra ocasión. Me parece un Bib Gourmand de libro.
A nosotros nos hicieron un pequeño “degustación” personalizado (suele costar 65€) del cual destacaría el goloso mar y montaña de morro de cerdo frito con sepia a la brasa (plato ganador de algún premio) con su vinagreta asiática (también en los pueblos les apetece jugar con sabores viajeros), una deliciosa “pilota” de cordero con allioli de anguila ahumada y salsifis, y una impecable codorniz de Las Landas con oligarum en su perfecto punto de cocción. Ya os decía hace unos días, que estas codornices, que aquí no somos capaces de criar y no sé el motivo, nos están dando muchas satisfacciones.
Muy cerca de allí, en el Solsonés, se crían pollos de mucha calidad (La Cajola, Dpgés) pero, hace unos días, David del Mantis, me comentaba que los clientes no responden cuando ven un plato con pollo en la carta, al menos, quizá, que sea un pollo del Prat o pularda del Penedés como en los restaurantes de su zona. Todo tiene que ser “coquelet”, pichón o codorniz.
Una pequeña crítica sobre la coca de mató, higo y un boquerón en vinagre que ni consigue hacer el contraste “dulce-salado” en boca. Un higo que me hubiera gustado encontrar en una buena coca dulce, o postre de otro tipo, al final de la comida. Encuentro siempre más fruta en platos salados que donde toca, que sería en los postres… Y esta vez tampoco falló la cosa : me sirvieron postres con hinojo y cebolla, en plena temporada de fruta de hueso de Lleida (mirando sus cartas, vi que tenían algún postre de ciruela que me hubiera encantado probar).


Con el tema vino, sí que se acertó de pleno. Joan tenía preparado un tinto ecológico bien refrescado de la Conca de Barberá a 11º de alcohol, una mezcla de trepat y garrut. El vino “de soif”, que necesitábamos en ese día de calor veraniego del Pla d’Urgell.
Secallona de Cal Serra
¿Por qué no acompañado de un trocito de pan de con con tomate?
Es la Cataluña del cerdo, casi nunca bien criado y hacinado en enormes granjas, verdaderas industrías de la carne gestionadas como empresas, lejos de la ganadería tradicional (DPagés en Solsona es un oasis en este mundo).
Coca de mató con higo y boquerón
Como lo explico en la introducción, conjunto soso y dulzón.
Tienen una foccaccería (La Molla) pero me gusta que propongan en su menú al menos una coca. Esta comarca es La Meca de la coca. Donde nació. No sé si tendría mucho sentido abrir una pizzería ( o esta foccaccería…).
Escalivada con bonito
Muy buena escalivada y muy buen «punto de no-cocción» en el bonito, pero con un poco más de condimentación (sal, picante,etc).
El pan de Pa d’Abans de una acidez deliciosa.
Morro de cerdo frito con sepia brasa y vinagreta asiática
Absolutamente delicioso. Recomendé cortar la sepia en tallarines gruesos para poder combinar mejor los dos productos. Aquí se coge el riesgo de que el comensal coma la sepia de un bocado.
Fideos a la cazuela con butifarra de conejo
Excelente plato con el justo punto de dente de este fideo agujereado (o macarrón fino). La butifarra del «tupí» recuerda estas carnes que se confitaba en estas vajillas de barro y se guardaban en su grasa. Desde la orza andaluza hasta la tupina gascona de mi abuela. Me gusto que se refrescara con abundante cebollino.
Carrileras de conejo con rebozuelos, puré de boniato y demi glace
Exceso de dulzor en el plato. Los «rossinyols» mismos son una seta algo dulce. Aquí solo con unos puntitos de puré sería suficiente y una salsa más «viva» en acidez y frescura.
Pilota de cordero con salsifís, cebolletas y salsa con allioli y anguila ahumada
Excelente. Plato muy goloso. Con solo salsifis, para la aportación vegetal, hubiera sido suficiente guarnición, y con la salsa algo más fluida.
Codorniz en oligarum con cebolla caramelizada, uva y ciruela
El ave perfecta de cocción y bien condimentada. Tal vez un exceso de dulzor en el acompañamiento. Iván, en la sobremesa , propuso algo de agraz (para mantener aquella idea clásica de «codorniz y uva»). Me gusta la idea de este zumo de uva verde que podría impregnar alguna verdura o alguna delicada samfaina.
Cítricos, granizado de azahar, hinojo
Un postre con muchos componentes (demasiados elementos crujientes, hinojo algo fibroso), algo deslavazado.

Cebolla rellena de praliné de turrón
Me gustó el crujiente. Buena técnica.


Muchas gracias por la invitación a las bebidas.
EL TRUC
Agramunt
Urgell
Instagram eltruc_restaurant















