Jordi Gotor a la derecha, Marco Leone en el centro con David Vives, su brazo derecho en pastelería
Hacía tres años que no visitaba Chez Cocó .
Esta brasserie de la Diagonal ,con su interiorismo vintage de Lázaro Rosa-Violán y su “rôtisserie” en la entrada, fue sin duda un pequeño acontecimiento gastronómico cuando abrió en primavera del 2012, bajo la dirección de Enrique Valentí. El maestro de ceremonia de entonces se fue para dedicarse a otros proyectos (el Bar Bas y la nueva apertura del restaurante Marea Alta en la cima de la torre Colón), pero Chez Cocó sigue fiel a su línea de cocina centrada en el asado de aves de calidad, mientras Casa Paloma (del mismo grupo empresarial) sigue ofreciendo sus carnes dry-aged (cárnicas Lyo).
El jefe de cocina de ambas casas, separadas por sólo 150 m es Jordi Gotor, un cocinero discreto con un buen curriculum a sus espaldas (Martín Berasategui entre otros) y que se encarga de las dos cartas desde los inicios de Casa Paloma.
Más que nunca Chez Cocó presenta una oferta sólida de cocina de brasserie en un marco muy agradable y con una estupenda terraza ajardinada que se asoma a la calle Villarroel.
Marco Leone, el pastelero, ha vuelta a esta casa después de una pequeña aventura en el Cercle de Albert Ventura, lo que da más solidez aun a la propuesta culinaria en su conjunto.(Pronto habrá novedades en la planta inferior de Casa Paloma…. Barra de pastelería y algo más.
De momento me gustó retomar el contacto con estos platos de cocina aparentemente sencilla (hay que estar preparado para unos servicios a veces multitudinarios…) pero de un nivel gastronómico envidiable. Hacía tiempo (de hecho ni lo recuerdo) que no comía unos pulpitos tan perfectos. Para levantarse de la mesa y aplaudir. Con este plato (no siempre se encuentran en la carta…) y el babá de Marco, habría motivo suficiente para acudir a esta casa.
Pero hay mucho más: empezamos por unos blinis de salmón con “crème fraîche” (8 € las 6 piezas),
tacos de melón osmotizados con Oporto y jamón (10€ la ración entera),
ijar de atún con salazón casera sobre pan sardo.
Coca de sésamo, escalibada, sardina salada y rúcula.
Y una deliciosa sopa de tomate con gambas blancas con un fantástico helado de aceituna negra ¡nada dulce! (una fórmula de Marco).(12€ la ración completa).
Lo repito : los pulpitos en su punto justo de sal y cocción. Explotando en la boca. Un 10.
Acompañados de unos trozos de espárragos, también impecables de cocción y daditos de butifarra negra y de perol.
Jordi nos recomendó el pollo del Penedès Pata Negra (43€) ideal para 2 personas, cocinado a baja temperatura y luego un golpe de broche. De solo 4 meses. Untado con especias y acompañado con
un excelente gratén de patatas (3€)
y unos cogollos con vinagreta de mostaza (3€).
Buen jugo desengrasado servido en una jarrita. Muy rico, aunque prefiera los pollos más crecidos con carnes más firmes y gelatinosas. A la espera de las pintadas que Jordi tendrá pronto en la carta…
Postres:
La ensalada de frutas con sorbete de cerezas y granizado de menta. (7€)
Milhojas de crema y piña asada con helado de coco y galleta rota de café. Un postre nuevo (8€)
Y el impresionante babá al ron para dos (17€) con helado de ron y chantilly (un poco demasiado montada para mi gusto). Buen punto de emborrachado.
Siempre me ha gusta la textura de este babá, más que el famoso de Ducasse, por ejemplo, más abizcochado.
CHEZ COCÓ

Hace tiempo que lo tengo pendiente, pero la sopa, los pulpitos y el pollo quizás hagan que lo suba unos puestos en la wish list!
Llama antes para preguntar si tienen pulpitos! Y no te olvides del babá…
¡Oido!