2 comentarios el “CULLER DE PAU sept 2022 (O’Grove. Pontevedra)

  1. Sr. si bien no fue este restaurante emocionante para mí. Comer una filosofía y cuando esta supera el plato me desconecta emocionalmente. Eso no significa que hubiera platos muy buenos y/o brillantes y que no se coma bien. Pero Galicia se desdibuja en el contexto. Galicia no fue y no es tierra con cultura de vegetales basta indagar en sus recetarios históricos para verlo y hay elementos foráneos emanados del jefe de cocina, no soy taliban, pero hay que poner las cosas en contexto y que el marketing no sea lo que compremos quienes nos sentamos a la mesa. En este punto creo que hace falta afinar el discurso de la “gallegidad” que no creo que sea necesaria pero las inconsistencias en los discursos me desconectan y me hacen cada vez más desconfiado. Finalmente el debate interesante reside en si la alta cocina transforma un producto, casquería hasta volverlo irreconocible en que se diferencia de la industria que ha vuelto irreconocible la leche, el tomate… y un largo etc.
    De que sirve poner en un postre alga, xarda, o lo que sea si no lo reconozco.. Es que la fe en el discurso hace que no coma “gato por liebre”? Recuerdo hace años en Mugaritz “la ciruela” así se la presentaba para al finalizar decirnos que era una remolacha. Por más que no la reconocí como ciruela tampoco como remolacha lo que sí reconocí era el engaño deliberado del “gato por liebre” no así en la magia del carpaccio en la cual la ilusión se apoya en el autoengaño y es allí donde el ilusionista obra el milagro.
    Miramos impavidos una desnaturalización de los productos y ojo creo firmemente que la cocina se basa en llevar el producto a nuevos horizontes pero sin desnaturalizarlo o volverlo irreconocible pues para eso ya está la industria.

    • Hace días q te contesté pero se me devolvió el comentario.
      Interesantes reflexiones.
      No me gusta tampoco la cocina fake ni ultraprocesadad.Solo quiero decir q la cocina es también transformación y «engaño» , pero en positivo para el paladar.
      A mi,Olleros me «engañó» con su piel de rape.Para bien.
      Y no me importó no reconocer pepino, kefir y alga en el sandwich aquel de postre, ya q el resultado en boca era mucho mejor q la suma del sabor de estos 3 productos.Saludos!

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