Volver a ELS CASALS es siempre una excursión gastronómica muy agradable. Mi última visita se remonta al verano del 2012 y fue con Paco Marfull, cuando hicimos un reportaje para Apicius. No hice post entonces pero he hablado con profusión de esta casa que es más que un restaurante: el proyecto de vida de toda una familia, con el huerto y la cría de animales ( cerdos, pulardas…), de los que se encargan los tres hermanos Rovira.
Dije en su momento que este mundo de producción sostenible (aunque no ecológico del todo) también podía considerarse parte de una “vanguardia” ética. Y así lo entendió Dan Barber en su visita a esta casa, hace ya unos años.
Esta vez no tomamos el menú degustación, ni pedimos la pularda, plato icónico de la casa. Elegimos algunas medias raciones, alguna de las cuales había degustado en una de mis visitas. En efecto, aquí no se viene probar grandes novedades creativas, sino a reencontrase con productos poco manipulados y propuestas sencillas que se van repitiendo en la carta al ritmo de la estacionalidad.
Una experiencia que recomendaría, ahora que estamos en verano y que el restaurante está abierto prácticamente toda la semana, es reservar una habitación y disfrutar de la cena y del espléndido, generoso y rústico desayuno del día siguiente con los embutidos de Cal Rovira. Para completar la excursión (y aun no lo he hecho pero me gustaría hacerlo un día) iría a comer al Hostal Sant Maurici, una fonda de aldea de toda la vida que los Rovira gestionan desde hace sólo un par de años y que se encuentra a unos siete kilómetros de Els Casals : macarrones, fricandó y platillos muy populares pero muy bien hechos, como se explica en esta crónica.
La comida en Els Casals
“Aperitivos” : Unas lonchas de “llonganissa” con diminutas piparras (“bitxets”). La famosa sobresada con su (discreto) toque de miel y pan con tomate.
Surtido de tomates del huerto de Els Casals:
“Pit de monja” (en francés Téton de Venus, pero en castellano, no lo sé…) (este tomate de Els Casals es la foto de mi cuenta tuiter). Teta de cabra. Rosa de Mura. “Verd de marge”. Albaricoque. Y cherry negro. Son los primeros tomates de la temporada y llegan más tarde en la Cataluña Central, de clima mediterráneo/continental.
Ensalada de pollo escabechado con col. Coliflor encurtida. Chicharrón. Excelente con la col ni muy “raw” ni cocida.
Los macarrones con tomate y albahaca. Totalmente clásicos en su combinación gustativa, pero con una buena loncha de panceta como base. Casi una “amatriciana”. La pasta tal vez demasiado al dente para un paladar de aquí. En el fondo, (hablo por mí, lo reconozco) disfrutamos mejor con los macarrones ligeramente “pasados” (insisto: ligeramente), como los de Gaig o Freixa Tradició, que con la pasta “troppo al dente” como se suele hacer al sur de Roma. Pero el cocinero moderno tiene tanto miedo a que se le acuse de sobrecocer pasta, verduras y arroces que hace lo que he llamado a veces una “hipercorrección”.
Rebozuelos salteados con verduras, papada curada, flor de calabacín frita y un langostino de Sant Carles . Muy bueno, aunque se coman casi todos los componentes del plato por separado.
Arroz de boletus. Diré lo mismo que en el caso de la pasta. No me gusta el arroz con el punto blanco en su interior, a la italiana. Creo también que esta seta (como la amanita cesárea) se expresa mejor en aroma y en textura cuando recibe calor. Lo digo por las láminas de boletus crudo que adornaban el plato.
El mejor plato del menú: cordero con patata “al caliu”, chafada y dorada en mantequilla, chalota picada, hojas de menta y gotas de jugo. Brutal. La mejor carne de verano que se podía comer. ¡Repetimos! Un ejemplo de plato con sus componentes adecuadamente distribuidos e integrados para disfrutar perfectamente de la combinación de sabores.
Crema de lima, helado de chocolate blanco, granizado de apio y lima, y un poco de gelatina de chile. Muy bueno, sólo faltaba un poco más de granizado ya que, en estas proporciones, éste se queda en nada en unos segundos.
Muy buena crema de Sant Josep (crema catalana) con su fina capa de azúcar, sorbete de cítricos y melindros.
Pero yo volví a degustar el flan con quenelle de nata a la vainilla. Creo que su textura es inmejorable. Mágica.( “ mayica” como diría Alguien…). En la foto se aprecia como forma unas curvas abombadas por la liviandad de su textura…
Los “petits” de la casa :
Carquiñolis
En unos pocos días volví a tomar un vino natural que me hizo perfectamente feliz durante toda la comida. Ya sé que los hay “difíciles” pero este Octobre del Rosellón me convino perfectamente. Una garnacha con 11º5 de alcohol, convenientemente refrescada. Gracias a David Gomis, el sommelier por la buena recomendación ( a la derecha en la foto). Entendió rápidamente lo que quería y no intentó venderme un vino de 13º5 “pero que tiene el alcohol muy bien integrado y que se bebe muy fácilmente etc etc…”.
Estoy en tuiter: @PhilippeRegol

Siempre esta bien recomendar Els Casals, yo he perdido la cuenta de veces que he comido ahi, me encanta.
Un apunte interesante para el que no haya estado nunca. Una manera mas economica de conocerlo es el «Menú del terrós», que se hace viernes y sabado noche, con 4-5 opciones de primero y 4-5 de segundo a unos 9-10 euros cada uno, y a unos 4-5 los postres. Te puede salir por unos 25 euros bebidas aparte la cena.
Y es absolutamente maravillosa, unos platos algo mas basicos que los de carta pero buenisimos: aquí tienes unas fotos de un par de comidas el año pasado: https://plus.google.com/photos/+RogerCompte/albums/5931892411501238449 i https://plus.google.com/photos/+RogerCompte/albums/5903120487137002065 (en esta con foto del menú con los precios)
Platos básicos, es lo que muchas veces deseamos…
Necesitamos lo nuevo por ser nuevo. O el recuerdo de un plato memorable al volver a probarlo y estando igual que la vez anterior es suficiente.
Esto biene en referencia al comentario de que la carta va canviando en funcion de la temporada y que encontraremos platos ya vistos.
En este aspecto creo que nosotros que tratamos con el comensal, nos encontramos con diferentes tipos de «comedores».
1 El que come muchas veces fuera de casa.
Este no quiere «bobadas», que este bueno, buen producto y raciones comedidas. Generalmente comen unos entrantes y un segundo. Si es mesa grande suelen pedir platos para compartir de entrada.
2 El que de vez en cuando se permite una fiesta
Al no soler ser habitual de restaurantes, el dia que va quiere que le sorprendan. Se suele decantar por un degustacion .
3 El snob
Que esta enterado de todas las novedades, y si no tienes alguna, no estas a la altura que el pretende.
4. El critico
Este nos lo comenta usted con los comentarios de los direfentes restaurantes a los que visita.
Es una simple opinion, pero creo que no voy muy desencaminado de la realidad que vivimos hoy dia.
Pd. Si es cierto que cada dia se come mejor en mejores sitios y que los clientes cada vez dominan mas del tema gastronomico.
Al final nosotros los cocineros intentamos hacer felices a la gente con nuestro trabajo, y a veces se consigue y otras no.
A ver que dia se deja caer por este barrio.
Jo,jo madre mía con los platos básicos,vaya pintón!!!
Els Casals es mi restaurante favorito, cada año suelo ir a principios de Agosto, y este año esta esperando ya que pensaba que todavía no tendrían tomates.
Voy a tener que remediarlo sin falta.
Si uno llega al alto Berguedá, y siguiendo en esta linea gastronómica, vale la pena comer en la fonda Pericas de La Pobla de Lillet. El joven cocinero Pep trabaja también con los productos de la tierra de una manera maravillosa. Vale la pena ir en época de bolets y saborear las combinaciones que estos ofrecen, pero unos peus de porc o un simple trinxat merecen una visita al lugar. Y un paseo por la montaña de paso…
Gracias piropos estas recomendaciones!
Querido Philippe: Gracias por recordarme Els Casals: un lugar en mi imaginario gastronómico (por muchas y variadas razones que puedes perfectamente intuir) al que debo visita. Te haré caso y aprovecharé para dormir allí y despertar con su suculento desayuno.
Por lo que respecta al punto de arroces y pastas, creo que tienes razón en la teoría de la hipercorrección.
Como siempre, un placer leerte.
De casualidad hace 2 días probé lo que podría ser un arroz perfecto en Skina y otro pasadísimo de cocción en El Ancla tb de Marbella.Un saludo!
Para nosotros fue pesimo con el menú degustación, platos con gustos repetidos de apio, nos intentaron engañar con el vino, pedimos uno de cosecha del 2009 y nos pusieron uno del 2011, y los postres no eran postres elaborados, eran primas y albaricoques, en total un desastre
Ay. Hace bastante tiempo que no voy…La última vez no me gustó que se repitieran los platos del menú anterior, que había hecho al menos 3 años antes…