Se suele decir que Rules es el restaurante más antiguo de Londres (1798) y su interiorismo no lo desmiente: estatuas, cuadros del siglo XVIII, sillones antiguos, moquetas mullidas . Parece que nada haya cambiado desde entonces. Ni la cocina, ni el estilo de los camareros que dan una y otra las mismas explicaciones a los guiris que concurren a este templo de la cocina inglesa clásica. Es divertido ver como escenifican en su propio cuerpo los cortes de las carnes que ofrece la carta.
Rodeado de franceses e italianos, me dispuse a degustar esta cocina de la cual algunos amigos forofos (o más bien morbosos) me habían hablado con cierto entusiasmo.
No era temporada de caza lo que restringía mi capacidad de elección, siendo este tipo de platos la especialidad de la casa.
Pedí de primero una ensalada de cangrejo con lentejas y pickles de coliflor. ¿ Cómo es posible hacer algo malo con esto? En Rules se consigue gracias a un polvo de curry invasivo y a este típico sabor a ajo pasado que tienen , a veces, algunos platos de cocina tradicional.
Me dejé aconsejar por el camarero y pedí de segundo el “pie” de carne de ternera estofada con riñones. El más genuino según su recomendación. Su aspecto prometía: un bonito pastel bien redondo, perfectamente moldeado y sugestivamente dorado. Al abrirlo, se desprendió un olor fuerte a riñones mal lavados que echaba para atrás. Tengo que decir que me encanta todo tipo de casquería, pero dentro de unos mínimos de exigencia gastronómica. Los trozos de carne tenían un sabor desagradable y sobretodo una textura fibrosa que los hacía casi inmasticables. Uno de los peores platos de mi vida. Tan mal que lo tuve que dejar. Para la salsa, que hubiera podido arreglar un poco el plato, aun estoy buscando palabras para poderla calificar…
Lo mejor de la cena un crumble con ruibarbo , servido acompañado de una buena crema inglesa.
Pensé entonces en Helston Blumenthal y en su trabajo en Dinner de recuperación de recetas antiguas de la cocina inglesa. Un poco como lo hace Ducasse con Benoît, Vieux Lyonnais, Rech, o Allard, Blumenthal podría cambiar el rumbo decadente de esta santa casa y hacerle un oportuno aggiornamento gastronómico, acompañado por un lifting en el “décor” para desempolvar un poco estás moquetas. No quiero ni imaginar el estado de las cocinas… Un tándem Blumenthal-Chicote podría, en este aspecto, hacer milagros…
RULES
35 Maiden Ln
Londres
TUITER: @PhilippeRegol
