VERDURAS CON MUCHO SABOR
LA ALTA COCINA SOSTENIBLE DE JORDI GARRIDO
Jordi Garrido y su compañera, responsable de la sala, Lissy Santamargarita.
Rubén López, Lissy Santamargarita, Jordi Garrido,Víctor Rivera,Diego Gimeno, …
El huerto ecológico del cual hablamos en post anteriores es la auténtica fuente de vida de la cocina de Jordi pero no sería suficiente sin su acertada interpretación. Este cocinero sabe como realzar una simple zanahoria, potenciar una humilde remolacha asada con un untuoso caldo de carrillera o hacer contrastar un delicioso puré de habas con un jugo de sardinas saladas. Las esencias gustativas de la carne o del pescado salado están puestas al servicio del vegetal, auténtico protagonista de la cocina de este ecochef . Aquí la fibra de la carne lo entorpecería. Hasta la col lombarda sabe “colarse” con astucia en un postre con fresitas y queso de cabra.
En las estanterías del chef está el libro de Noma, como en la cocina de Adrià de los años 80 se encontraban los libros de Maximin, Guérard o Bras, llenos de recortes y garabatos.
Sólo he estado una vez en el restaurante de Copenhagen, pero me da la impresión que Jordi ha entendido perfectamente la filosofía de René Redzepi : territorio, proximidad, vegetales y sabor, mucho sabor. Huyendo de radicalismos y minimalismos a veces frustrantes, ambos dos, cada uno en su nivel de posibilidades como es normal, saben construir platos gustosos, amables y elegantes a la vez.
Entremos en la descripción de los platos y entenderán perfectamente lo que quiero expresar.
En la cocina de Jordi, el “paisaje” está en el plato, sin duda, como lo veremos a lo largo del menú, pero sin necesidad de transformarlo en una representación alegórica figurativa.
Mismo concepto (es decir la suma de esta idea + la construcción del plato) en el siguiente plato.
Se suele decir que los pueblos felices no tienen Historia. Añado: los platos ricos no necesitan a veces ningún comentario.
Chisposo y riquísimo el postre de col lombarda al vino (canela, azúcar etc…) con fresitas, nueces frescas, helado de queso de cabra y trocitos de bizcocho especiado-picante. Cuando Jordi resuelva el problema de la textura correosa del bizcocho, estaremos ante un muy muy buen postre. Con el de la berenjena ahumada del Hisop, uno de los mejores postres que he comido últimamente.
No eché de menos ni snacks ni petit fours, ni en absoluto la presencia de pescados o mariscos que a veces Jordi puede tener en su carta. (Acude él mismo a la lonja de Gandía para conseguirlos).
Pero en este menú, me ha gustado esta presencia sistemática de los productos de la tierra y los pescados tradicionales del interior (bacalao, sardinas saladas). No se trata aquí de practicar ningún integrismo con el producto, pero sí de revelar una simbiosis con el territorio y una incuestionable coherencia. A veces la complejidad gustativa de una cocina no depende de la cantidad de productos que se utilizan sino de cómo la personalidad del cocinero logra manejarlos.
Hiper activo, como un «nandu jubany» a la valenciana, Jordi tiene tiempo de crear platos como los que hemos visto pero también de dar de comer a precios más asequibles aun en su gastrobar de la planta superior o en su bar de bocadillos, Dubliners Mercat, a 200 mts del restaurant. Negocios con éxitos que permiten a este joven empresario-cocinero encarar el futuro con optimismo.
Pan de elaboración propia, mejorable…
PORTAL FÒSC
c/ Portal de València
962 288 237
Xátiva
Cerrado domingo noche y lunes.
Menús 38 € y 18 €
(Éste era un menú más largo de lo normal, pero la relación calidad/precio es sobresaliente).
