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COURE .nov.2012 (Barcelona)

Coure es un buen ejemplo de negocio. Desde que Albert Ventura abrió este pequeño restaurante hace unos ocho años, la cosa ha ido a más y a mejor. Con prudencia pero con determinación, Albert ha sabido avanzar a su ritmo, indiferente a las consignas que le mandaba la Guía Roja sobre la necesidad de hacer tal o tal reforma. La estrella no llegó en el momento que tenía que llegar pero hoy el restaurante está permanentemente lleno. La apertura de la Barra ha dinamizado la entrada del restaurante y generado unos ingresos que han servido para la remodelación del comedor de la planta inferior, con la agradable vista al patio. Mientras tanto, Albert se aseguraba un complemento de ingresos gracias a lo que llamo “asesoramiento de proximidad”, en el Wall 47 de Valldoreix , a unos kilómetros de Barcelona. Han sido una serie de pasos en los que se supo combinar riesgo y prudencia, basados en el trabajo, la constancia y el buen hacer. Hoy Albert se ríe de “michelinmanía”, demostrando que la dichosa estrellita podrá ser muy útil en muchos casos (que no vamos a recordar) pero también totalmente prescindible para los que han sabido crearse una clientela fiel basada en una inmejorable calidad-precio.

A sabiendas de que la Barra está considerada por muchos gourmets de Barcelona como la mejor propuesta de la ciudad, reservé en el comedor de la parte inferior, muy agradable con su amplio ventanal que da al exterior.

Menú degustación a 50 € o a 35 € (todo incluido).

Albert me hizo un mix entre platos de los dos menús y algunos de la barra como el cebiche.

Snacks.

Alcachofas, jamón y migas.

Anchoa, higos y yogur

Cebiche de lubina, aguacate y huevas de trucha. Muy bueno pero el cebiche necesita la presencia picante del chile o del ají. En nuestra cocina moderna seguimos demasiado prudentes con estos sabores.

Sopa de pescado anisada (tipo bullabesa) con moluscos, cigala.

 

Terrina de liebre con arándanos, nueces y un buen jugo de caza. Tal vez me sobraba la gelé de arándano.

Farcellet de col y perdiz con puré de garbanzos y llanegas. Toque ahumado de anguila, bastante inesperado en este plato de sabores tradicionales. Brutal.

Macarrones rellenos de pularda con trompetas. Más integración imposible. Jugo y bechamel. Muy goloso.

Lubina con cebolla rehogada, migas, cigala y piñones.

 

Pichón con salsifis, nabo y acelgas. De lo mejor del menú. Cocción impecable.

Postres reflexivos, de filosofía y de estética “butroniana”  del  Pastelero Albert DAVÍ

Yogur , sorbete de albaricoque, azafrán, pastel de avellana.

Bizcocho de almendras, cremoso de chocolate, sorbete de cereza, espuma de cerveza negra. Tal vez sería interesante emborrachar un poco el bizcocho para darle más melosidad, ya que se trata de una masa tipo tarta de Santiago, que tradicionalmente se empapa (o se acompaña) del vino “meus amores”.

Petits-fours. Macarrón de  limón y romero.

 

Vinos a la copa propuestos por Janina Rutia, la maitre-sommelier. Vinos tintos, uno fresco y ligero, de estricta temporada (“Le Beaujolais nouveau est arrivé!” se puede leer en las pizarras de todos los bistrós parisinos o de los “bouchons” lioneses) y un elegante borgoña. Ambos con poca graduación alcohólica, como me suelen gustar. Aun no entiendo por que los tintos gallegos (de mencía) no se suelen encontrar en los restaurantes de Cataluña…

(Cuenta “arreglada”. Hubiera costado normalmente unos 65 € por persona, con vino, agua y café)

COURE

Passatge Marimón nº 20

93 200 75 32

Cerrado domingo y lunes.

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