Renovarse o morir. Es lo que pensaron los hermanos Iglesias (Rías de Galicia, socios de Tickets) cuando decidieron, hace apenas tres meses, un cambio de orientación de La Cañota, su restaurante-taberna contiguo a las Rías. Esta “brasería” languidecía en su rutina con sus platos tradicionales y sus carnes a la brasa, cuando pensaron, a partir de la experiencia que habían tenido este último año en Tickets, que la tapa buena, divertida y puesta al día en un marco informal y desenfadado era, de ahora en adelante, la tendencia obligada para llegar al público. Buena influencia, sin duda.
Se toparon de casualidad con los dibujos cañí de Anna Pujadas (una diseñadora seguramente admiradora de Ibáñez) y se les ocurrió decorar las paredes externas del restaurante con unos murales/comics tan divertidos como ostentosamente llamativos.
Con este reclamo y el boca a oreja, los resultados no se hicieron esperar.
Pero la base real de este exitazo estriba evidentemente en la cocina. La renovación del estilo de carta y la actualización de los platos han sido las claves para fidelizar en un par de meses a una nueva clientela que tiene ganas de jugar y sobretodo de comer bien.
Para este cambio tan radical, los papeles de los cocineros de la casa han sido determinantes. Tanto el de Ever Cubillas del Rías como el de Liberio Martínez, el chef de La Cañota, quien se encarga de que todos los platos salgan con mucha regularidad.
Al final de la comida, se pasa una hoja al cliente donde se apuntan sus tapas preferidas, entrando en sorteos para diversos premios. Pronto se convocarán a cocineros amigos de la casa para que realicen un par de tapas durante una temporada y está previsto hasta un concurso de tapas. En fin, muchos proyectos por parte de Juan Carlos, Borja y Pedro que servirán para dinamizar aun más, si cabe, esta taberna totalmente irreconocible.
La carta conserva sin embargo el fondo gallego con sus empanadas, ostras, pulpo a feira y lacón, las tapas de toda la vida como la ensaladilla, las croquetas, el canelón de ternera y la papada y las patatas bravas (cocidas al caliu, y no fritas, con un buen allioli y la salsa brava comercializada por Albert Adrià), un par de buenos arroces (el caldoso de nécora es espectacular). Y evidentemente las carnes de Galicia a la piedra o a la brasa.
La atención especial, poco frecuente en los sitios de tapas, que se presta a los postres es digna de señalar. Son casi todos para compartir entre dos personas. Tacos de piña impregnada al anís (6 €)¡ encima de hielo pilé!. Brazo gitano al amaretto (6 €). Deliciosa la crema “catalana” gigante con mango y fresitas (6 €). Divertidas y buenísimas las “manzanas bravas” (cocidas pero enteras…), que simulan patatas, con nata y culís de frutas (6 €). El flan con nata de toda la vida (5,20 €).
Empezamos con unas anchoas Lolín, con un buen pan con tomate que cada uno se hace a su gusto (1,80 €), y unos grandísimos boquerones marinados (algo subidos de vinagre) (1,80 € los 2 filetes). Las bravas de patata gallega nos gustaron mucho (4,20 €). Rompe con la tradición de las dos frituras lo que me parece una buena idea. Se nota más el sabor de la patata.
Deliciosa la croqueta, algo diferente de la de las Rías (que también me gusta mucho). Algo más cremosa que cárnica, tal vez (1,20 €). Muy rica la ensaladilla rusa con huevas de trucha (4,80 €).
La noche del Aniversario de las Rías, devoré varios trozos de empanadilla de sardina. Esta vez me pareció que le faltaba un poco de jugosidad, en este caso de sofrito (1,80 € el corte).
Brutal el pulpo a la gallega servido con manual de instrucciones (1º en el ranking de los clientes): hay que chafar la patata para que se empape del aceite al pimentón y mezclarlo todo (10,50 €).
La Cajita de los Fritos. Fritura ejemplar. Los tacos de merluza son de una jugosidad increíble. Se sirve con un pil pil de rodaballo (15,20 €).
Muslitos de codornices en escabeche templado. Perfectamente equilibrado entre la acidez y el dulzor (5,80 €).
Siempre he preferido los arroces secos pero reconozco que el arroz caldoso de nécora está brutal. El grano perfecto (12,80 €).
Deliciosas también las costillitas de conejo al ajillo (10.80 €). Perfecta cocción de las gambitas de Palamós y ¡qué precio! (14,80 €).
Carrillera con patata (10,60 €). Cochinillo IGP con su piel crujiente y compota de manzana (14,60€).
Carro de helados del veterano Sandro Desii con posibilidad de pequeñas degustaciones en mini cucuruchos. Curioso y digestivo el sorbete de apio y lima (1 €).
Se toparon de casualidad con los dibujos cañí de Anna Pujadas (una diseñadora seguramente admiradora de Ibáñez) y se les ocurrió decorar las paredes externas del restaurante con unos murales/comics tan divertidos como ostentosamente llamativos.
Con este reclamo y el boca a oreja, los resultados no se hicieron esperar.
Pero la base real de este exitazo estriba evidentemente en la cocina. La renovación del estilo de carta y la actualización de los platos han sido las claves para fidelizar en un par de meses a una nueva clientela que tiene ganas de jugar y sobretodo de comer bien.
Para este cambio tan radical, los papeles de los cocineros de la casa han sido determinantes.
Al final de la comida, se pasa una hoja al cliente donde se apuntan sus tapas preferidas, entrando en sorteos para diversos premios. Pronto se convocarán a cocineros amigos de la casa para que realicen un par de tapas durante una temporada y está previsto hasta un concurso de tapas. En fin, muchos proyectos por parte de Juan Carlos, Borja y Pedro que servirán para dinamizar aun más, si cabe, esta taberna totalmente irreconocible.
La carta conserva sin embargo el fondo gallego con sus empanadas, ostras, pulpo a feira y lacón, las tapas de toda la vida como la ensaladilla, las croquetas, el canelón de ternera y la papada y las patatas bravas (cocidas al caliu, y no fritas, con un buen allioli y la salsa brava comercializada por Albert Adrià), un par de buenos arroces (el caldoso de nécora es espectacular). Y evidentemente las carnes de Galicia a la piedra o a la brasa.
La atención especial, poco frecuente en los sitios de tapas, que se presta a los postres es digna de señalar. Son casi todos para compartir entre dos personas.
Carro de helados del veterano Sandro Desii con posibilidad de pequeñas degustaciones en mini cucuruchos.
¿Se ha notado que me ha gustado la nueva Cañota? Es exactamente lo que pretendía…
CASA DE TAPAS CAÑOTA
c/ Lleida nº 7
93 325 91 71
Cerrado domingo noche y lunes, y noches de festivos.
Abierto el día de Navidad al mediodía y Nochevieja con un menú a 50 €. Primero de enero con un menú a 65 €.

