Ravaleando.
«Guarri cocina» japo, la bistronomía de Cuatro, el alto tapeo del Cañete y delicatessen gabachas en la Perla de Oro
A veces , por circunstancias, amigos que te lleven, proximidad de un cine u otros motivos, uno va a comer a sitios que nunca hubiera elegido.
Había pasado varias veces delante del Bouzu, pequeño “japo” de la ronda Sant Antoni de Barcelona pero nunca me hubiera podido imaginar cenando en su pequeña terraza. Y eso, tres días antes de la cena kaiseki del Wagokoro.
Detrás nuestro, en medio de la Ronda, estaban los barracones provisionales del mercado Sant Antoni, cuya remodelación debería empezar en serio ya. Es el mercado más bonito de Barcelona, muy por encima del de la Boquería cuyo principal interés estriba en su privilegiada ubicación, en medio de La Rambla.
Pequeña terraza de 4 mesas, como lo decía, muy recomendable ya que en el interior el ruido y los fuertes olores de cocinas podrían entorpecer la degustación de su comida.
Realmente la cosa pintaba mal cuando nos trajeron la carta con las fotos de los platos numerados como en los “chinos”. Pero no era cuestión de hacerse el remilgado.
Los edamames del aperitivo (si, como en DiverXo)me tranquilizaron un momento
hasta que llegara el ubícuo tartar de atún con aguacate (y otras condimentaciones sospechosas y “enmascarantes”). Un poco parecido al que hizo Floren Domenzain al final del primer capítulo de “Un país para comérselo”( programa muy recomendable de TVE) pero sin los “hilillos” de la terrorífica reducción de vinagre de Módena por encima.
Lo que sí me sorprendió fue que la “pizza/tortilla japonesa” de cerdo (no recuerdo bien el nombre exacto del plato) tenía una textura y un sabor agradable a pesar del aspecto poco apetitoso. Un plato de “guarri cocina” según la expresión gráfica de la periodista Julia Pérez, pero que se dejaba comer perfectamente.
Pasaré por alto algún plato de arroz algo apelmazado y unos fideos pastosos, pero mencionaré el plato que más me gustó.
Unas albóndigas con un caldo a base de dashi muy intenso . Textura agradable de las bolitas y sobretodo con el caldo muy gustoso.
Evidentemente estábamos lejos de la cocina japo auténtica pero si uno se abstrae de cualquier condicionantes o prejuicios, puede llegar a disfrutar en las situaciones más inesperadas. De postre un mochi de vainilla con su interior helado, como me gusta. El de fresa y nata hubiera sido la guinda perfecta para esta “guarri cena” improvisada después de “un cine” en las salas Floridablanca vecinas.
BOUZOU
Tapas Japonesas
Ronda Sant Antoni nº 26
93 443 32 26 (reservas sólo a partir de 6 personas (¿?)…).
Abierto cada día, mediodía y noche. Los sábados y domingos a partir de las 19h30 hasta las 12h.Entre semana de las 20h30 hasta las 12h.
Precio medio, entre 15 y 20 €
BISTRONOMÍA Y COPAS EN «CUATRO»
Bajando por la Rambla del Raval hasta las Atarazanas (Drassanes) se llega al restaurante Cuatro. Acabo de hacer allí mi segunda visita. Sigue siendo un restaurante muy recomendable, sobretodo ahora que se ha convertido en espacio para no fumadores.
Me gustaron mucho su versión de los rollitos de primavera con una mayonesa de hierbas (menta etc…).
Me gustó menos su cocción de las sardinas y de su coca, casi quemada ¿Por que recocer las sardinas, con lo bueno que están apenas marinadas?
Mar y montaña de pollo y vieras, con puré de manzana. El arroz con mimolette rallado sigue estando perfecto.
Pie de cordero crujiente/meloso con calabaza y puré de limón. Delicioso pero habría que aliñar o encurtir la calabaza. Hacía falta más limón, más acidez. La torrija con falso bizcocho de parmesano sigue siendo el mejor postre. Esta vez con sorbete de melocotón, algo insípido. Mejor con la pera (binomio pera + parmesano).
También prefiero una buena pulpa de calidad que una fruta de la Boquería, un día verde u otra insulsa. En la sala, Jaume sirve todas las mesas sólo y encima atiende con enorme simpatía …
Menú degustación para 2 personas a 50 € (25 € por persona).
El Cañete (II y última parte…)
Salvador Galvez, el segundo de cocina del Cañete con el jarrete
Tercera visita al Cañete en una semana.”EL” Cañete. Ya ni se dice la palabra “Bar”.
Es el acontecimiento gastronómico de la “rentrée”. Éxito en toda regla.
Hoy comimos al lado de Ferran Adriá. (Le tenía que haber hecho una foto con Guillem Oliva). Parecía encantado de su visita. Dice que Barcelona está pletórica. Me recalca que “Ni en Londres, ni en Paris, ni en Nueva York se puede comer con esta relación calidad/precio”.
Enseñaré algunos platos de mis dos últimas comidas y le prometo que ya no les hablo más del Cañete por una larga temporada…No quiero ser pesado.
También existen algunas sombras en algunos platos. Están de rodaje y es normal.
Falta una mayonesa más “cañera”, justamente , en el bocadillito de calamar,
la berenjena con miel tiene que encontrar el justo punto de crujiente y dorado y evitar la fritura
excesiva,
el cap i pota (delicioso con su toque de acidez , a la lionesa, sin pimentón) podría estar más firme,
el buñuelo con bacalao ahumado (como una patata dauphine) ha mejorado mucho reduciendo su
exceso de azúcar
y la crêpe suzette debería servirse tibia ya que evidentemente no se puede hacer al momento. En cuanto al babá, Guillem ha decidido proponer al cliente un chorrito más de ron al momento. Está muy rico pero su almíbar peca de dulzón.
Estas son las pequeñas cosas que podrían mejorar. A parte de los platos que recomendé en el otro post ( la molleja imprescindible), son recomendables la fritura de congrio ligeramente marinado con una impresionantes patatas fritas ( un spanish fish and chips), el canelón,
las verduras encurtidas ( como una “ griega” ) con su toque de hinojo.
Tampoco os podéis ir sin probar la “cansalada” ibérica de Salamanca ( la llaman “Bombón”. Repetiréis…
Probar también la grandiosa tarta Sacher (2 €).
El jueves , de repente, apareció en la barra este pan de mantequilla con aceituna negra, recién horneado….
En fin, el Cañete… Y lo digo como si este bar estuviera allí, en la calle Unió, de toda la vida, rodeado de solera…cuando lleva a penas 15 días abierto.
Mejor hacer la sobremesa en una de las terrazas de la Rambla del Raval vecina, por ejemplo al lado del famoso “Gato” de Botero. Los taburetes del Cañete no permiten estancias muy prolongadas…
Justo enfrente hay una pequeña tienda de delicatessen francesas, embutidos y quesos . Buenas latas. Buenos bocadillos con pan de Baluard. Lo regentan una pareja de jóvenes franceses que han tenido el valor, hace más de un par de años, de clavar una pica en Flandes : un colmado de exquisiteces en pleno Raval. Es la Perla de Oro. Cerrado los domingos. c/ Unió nº 34
Nota: El blog descansará hasta el viernes 1 de octubre. No se publicarán comentario hasta esta fecha.
