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SLOW & LOW . (Barcelona)

 

El cocinero Francesc Beltri con su pastelero a su derecha, Alejandro Santafe, su segundo Nicolás de la Vega y Claudia Palou, con el resto de su equipo

Francesc  Beltri es un joven cocinero barcelonés que acaba de abrir un restaurante de cocina viajera  en el animado barrio de Sant Antoni y a 200m de su renovado Mercado.

Hasta allí todo normal y hasta banal. Cocina de moda en un local de moda de un barrio de moda.

Pero creo que la cena que degusté la otra noche  va un poco más allá de lo habitual. Encontré una búsqueda de excelencia , de honestidad y de buen gusto destacables, tanto en el interiorismo del  local (realizado por Sánchez Guisado Arquitectos ), como  el atrevimiento de la cocina vista con su barra casi inmersa entre los fogones o la cocina de un nivel poco habitual.Y por su supuesto en los platos!

Francesc viajó durante  unos años por el mundo, con estancias largas en Londres o Bali, y reiteradas visitas a Singapur.  Abrió los ojos ante estos nuevos sabores y aprendió a dominarlos, domarlos e integrarlos al ADN de cocina mediterránea que reivindica.

Salvando todas las distancias, un poco un efecto “Dabiz Muñoz”…

Si  nos cuesta encontrar, al menos  en  Barcelona, algún restaurante de cocina thai de calidad y “creativa”, tenemos que aplaudir que un cocinero moderno  la refleje ahora  en una propuesta fresca y fuera de cualquier exotismo en el decorado.

Sus inicios tempranos, desde los 15 años, en restaurantes de menús, su paso por restaurantes como Els Tinars, Bodega 1900, o con Paco Pérez,  sus viajes y su curso en la Escuela Espai Sucre del año pasado, hacen  de la propuesta de este cocinero algo muy atractivo para un gourmet inquieto. Por 48€ tenemos producto, cocina estimulante y sabrosa con postres de alto nivel, un marco muy agradable y buen servicio.

Abrieron en agosto y su estreno pasó desapercibido. Pero creo que ahora es un buen momento para que se empiece a hablar de este SLOW&LOW, de nombre  un poco impracticable ( si nos hacemos adictos , iremos diciendo que vamos al “Slow”…) pero de innegable interés.

Existe también un menú del día a 18€ de martes a viernes!

Empezaremos sin embargo con una pequeña crítica para la persona que les diseña los cócteles. El de bienvenida del menú degustación, es poco aperitivo e excesivamente dulzón, lleva

mezcal,bergamota, jarabe de vainilla y aire de hibiscus

Tal vez sobre (del verbo «sobrar») el  azúcar del jarabe.

Ostra con caviar de aceite, licuado de jengibre, pepino, manzana verde, apio, hoja de alzina

Muy buena! A mí me hubiera gustado justamente un cóctel con estos sabores, que le sientan también perfecto al bivalvo.

Navajas en escabeche (suave) de galanga, zanahoria  y shiso

Mejillones del Delta con pimentón  de la Vera y gochujang

Potentes! Deliciosos!

“Mojama tierna” de atún, salsa de tomatillo verde y pepinillo fresco/encurtido de Murcia

Curada unas horas y secadas cuatro días.

Un gran bocado!

 Ensalada de tomates de Barbastro, con sablé bretona de Comté y helado de queso herreño (canario) ahumado

Excelente! Solo le pondría (aquí sí, creo que le iría bien) una gotas de un buen vinagre de Módena y cortaría el tomate en trozos algo más pequeños. Este plato es la prueba de que hay vida más allá del eterno parmesano.

Chilli Soft Crab sobre un fondo de bogavante, sofrito de tomate y  chile ancho y chile de árbol. Tempura de pimentón. Salsa huancaína. 

Un platazo a pesar del pequeño exceso de aceite de la fritura.

Un plato del nuevo menú como primicia:

Una papada  de cerdo ibérico con salsa cantonesa

que podría llegar a hacer la competencia a la de Dos Palillos. Le faltaría alguna pasta de arroz para redondear y hacer aun más golosa la degustación. Un 10!

 

Mollete de rabo de rubia gallega con pepino encurtido, kimchi y mahonesa de katuobushi

Rico aunque más previsible.

Cochinillo asado “babiguling”, con especias  sambal y praliné de cacahuete

Pequeña ensalada bien acidulada de papaya verde.   Un plato estrella de la cocina balinesa. Le quitaría el azúcar del praliné. Pero volvería a «Slow», solo para comer una ración entera…

 

Postre Viaje a Thailandia:

Espuma de mango, falso bizcocho de maracuyá, sorbete de lima y jengibre, compota de chile y mango, streusel  y tapioca de coco

Toda la complejidad de la filosofía Espai Sucre al servicio  de estos sabores asiáticos “tuneados” en clave moderna. Grandísmo postre al igual que el siguiente:

Postre empireumático:  

Bizcocho de cacao y molasa (moscovado),de buttertscotch (mantequilla salada), gel de café, crumble de cacao

A los que no habéis ido nunca a un restaurante de dos o tres estrellas y os preguntáis cómo pueden ser sus postres, aquí  tenéis unos ejemplos (incluso pueden llegar a ser mejores…)  en un menú de 48€…

Y hay otro menú a 36€. No hay carta.

Una pequeña crítica sobre el nivel (un poco alto ) de la música, que al final se bajó. Prefiero una buena conversación y «escuchar» los alimentos…

Cuenta de dos personas

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