Icono del sitio Observación Gastronómica 2

LA MAR SALADA feb 2017. (Barcelona)

20170218_182316

No era mi intención escribir otra vez sobre La Mar Salada, tal vez el mejor restaurante de cocina marinera de la Barceloneta. Hablar de este restaurante ya no es noticia. Lo es en estos días la apertura casi inmediata de La Barra de Carles Abellán a solo 50m , en el mismo Paseo Nacional (o Joan de Borbó). Pero me gusta ir a veces a contra corriente y como estaba de paso ayer a las 6 de la tarde por el barrio y aun no había comido…

Me presenté sin reserva, en un momento tranquilo en el que los cocineros acaban el servicio con algunos clientes rezagados mientras hacen la mise-en-place para el servicio de la noche. Sin embargo en este entre tiempo, el maître acoge a un par de mesas de japoneses, sin duda sorprendidos por este horario poco “spanish” o “catalán”.

Sí, realmente es un lujo poder acudir a comer los sábados (y domingos y festivos) por la tarde a sitios como La Mar Salada. Uno puede desayunar tarde el fin de semana y sabe que le atenderán para comer a las 17h, 18h…en sitios como este, Bodega 1900 o Bar de Vins de Moritz.. Seguro que hay más.

Cada vez que he visitado esta casa me encontré con Marc Singla presente en su puesto. Quien fue jefe de cocina del famoso Talaia de Ferran Adrià, en el puerto olímpico de los años 2000, se siguen encontrando muy a gusto al lado de Albert Enrich y Marta Cid, los propietarios, pastelero y jefa de sala respectivamente de lo que se ha convertido en el gran restaurante “clásico-moderno” de la Barceloneta. Un triunvirato perfecto que hace funcionar con profesionalidad y eterna sonrisa esta casa, llena por cierto en cada servicio.

¡Se nota tanto cuando un cocinero disfruta con su trabajo! Marc es uno de ellos. Ha conservado su savoir-faire de alta cocina pero lo ha aplicado con inteligencia a los grandes volúmenes de clientela de La Mar Salada. El resultado es una cocina marinera algo refinada pero que mantiene su autenticidad.

Los mejillones de roca, justo abiertos, llevan este aroma de romero que marca la diferencia,

la ostra del Delta del Ebro puede servirse al natural como en ceviche con semillas de tomate. Carnosas, espléndidas.

Boquerones marinados con toques cítricos y chiffonade de menta. Los degusto con un pan con tomate crujiente.

La bomba de butifarra de perol y negra también tiene su particularidad: poca patata, es como una croqueta redonda de fino rebozado crujiente que se abre sobre el sabroso relleno. Solo con alioli pero eché de menos un poco de picante. Muy diferente a la de la Cova Fumada vecina pero sobre todo, aquí se sirve bien caliente…

Al final llega la fideuà (en horas tranquilas se puede hacer para 1 persona, como los arroces).

Hacía tiempo que no comía una fideuà tan buena y hacía tiempo que lo estaba intentando… Tal vez lo de menos eran los filetes de araña, lubina y los pequeños langostinos de Sant Carles de encima. Simplemente el fideo, elástico y entero, empapado de un excelente fumet rojo y con algunos tropezones de sepia era más que suficiente. Ni pedí alioli…

Postres.

En el Talaia nació la espuma de crema catalana y Albert Enrich, en buen discípulo de Oriol Balaguer la hace impecable, con unos toques cítricos. Es cierto que a veces echo de menos una auténtica crema catalana bien hecha, pero esta espuma es un 10.

Marc insiste en hacerme probar un postre con dátil (realmente de textura muy especial), un requesón de cabra excelente (que reparte Pau Santamaría) y un delicioso helado de miel y romero (que es la aportación de Albert al postre).

Esta vez no me fijé si estaba en la carta la “tortilla deconstruida” que le animé a Marc a mantener en sus propuestas ya que fue su creador. No le veo nada nostálgico de aquella época. Parece disfrutar más en su día a día de cocinero “neo tradicional” que cuando flirteaba con la “vanguardia”.

En todo caso siempre da gusto ver a un gran cocinero pasárselo bien cocinando en su cocina (parece un trio lexical redundante pero cada palabra es, parar los tiempos que corren de “absentismo culinario” o de “presencias decorativas” …).

Ayer me di cuenta que tardo demasiado en volver a visitar La Mar Salada… La próxima vez, algún arroz…

La cuenta  llegó a 47€ con una copa de vino. Invitación a las ostras y al segundo postre.

LA MAR SALADA

WEB

Solo cierra los martes

Salir de la versión móvil