Iluminación perfecta (bajo consumo conseguido mediante leds), espejos oscuros que dan una impresión de amplitud y profundidad sin estridencia, calidez de la madera maciza de la barra son algunos de las características de este pequeño gastrobar de una decena de sillas.
Albert Ventura se ha olvidado de las promesas de estrella michelín incumplidas y ha emprendido otros derroteros. Las obras, que tanto les gusta a los de la michelín, Albert ha preferido destinarlas a una barra que el cliente encontrará nada más entrar antes de bajar al restaurante dicho “gastronómico”, que evidentemente se mantiene .
El gastrobar está destinado a la gente enamorada de la cocina de Albert pero que no siempre tiene tiempo de pasar 1h30 en una comida o a los comensales tempraneros que esperarán con un par de tapas al resto de la mesa.
Ayer era el primer día y estrené la carta.
En los postres, Albert ha ido a lo seguro y venderá la pastelería que elabora Joan Grimau , su antiguo pastelero.
Para el café una galleta de cookie especiada.
Janina, la sommelier del Coure ha sabido elegir una decena de vinos a la copa que va desde Penedès de Finca Els Camps (4 €) hasta un borgoña Cuvée Jeunesse del Domaine Jean-Jacques Confuron (5,5 €) pasando por un 12 Volts de Mallorca( 4,5 €) o un champagne Billecart-Salmon Brut Réserve( 6 €).
Calculo que por 25 € se puede comer y beber perfectamente.
Exitazo asegurado. No se harán reservas.
COURE
Pasaje Marimón, 20.
93 200 75 32
restaurantcoure@hotmail.com

