EL SIMPLE PLACER DE COMER
Josep María lleva ya cincuenta años en este noble oficio de cocinero tocando todos los palos desde la cocina clásica (se formó en el Reno) hasta la mejor cocinera tradicional, en particular la que practicó durante los 10 años de su experiencia en Argentona. Estos últimos 5 años, se mantenía en un segundo plano en la casa madre de Barcelona, donde consiguió la estrella michelín en el 86, haciendo los panes y los petits fours. Aun recuerdo las comidas que hacía ahí hace 20 años, en la época «pre-revolucionaria» de la cocina catalana. Eran platos clásicos actualizados y catalanizados con pericia y buen gusto por el artesano-cocinero Josep María Freixa.
Pero hoy nace Freixa Tradició y el nuevo nombre del restaurante no deja lugar a dudas. Es un «revival» en toda regla hacia una cocina que había sido dejada de lado durante estos años de torbellino vanguardista y que reaparece, no por casualidad, en tiempos de crisis, para reconciliarnos con los sabores reconocibles y tranquilizadores de nuestra memoria gustativa. Es la clásica teoría del péndulo, en este caso reforzada por los momentos de incertidumbre económica que vivimos. La nueva clientela recela de los experimentos gastronómicos, a veces cansinos, a más de cien euros para refugiarse en el simple placer de comer y con precios más asequibles.
Pero, también hay que decirlo, la recesión anímica acompaña la económica y se podría correr el peligro de una cierta neofobia que alcanzaría de una manera indiscriminada a toda una generación de jóvenes cocineros, que no ha hecho otra cosa que renovar con prudencia y sentido de la responsabilidad el panorama gastronómico español.
Justamente la carta de Freixa Tradició responde perfectamente a esta nueva demanda de sosiego culinario. Y se agradece. Lo hemos dicho varias veces. ¡Qué triunfe la excelencia, en el estilo culinario que sea!
La comida podría empezar con una rústica y generosa tabla de embutidos del Ripollés.
No podía faltar la «escudella» con arroz, fideos y pelota,
De postre,
preocupar por el buen pan. En Barcelona: Turris, Baluarte o Barcelona –Reykjavik son algunos ejemplos.
FREIXA Tradició
c/Sant Elíes 22
08006 –Barcelona
93 209 75 59
Vacaciones:3 semanas en agosto y Semana Santa.
Desgraciadamente se permite fumar pero la extracción de aire es bastante buena.
Precio medio 50 €
Servicio atento y afable, como siempre dirigido por Dori Freixa y carta de vinos de nivel diseñada por Eduard Insua. Imagino que la bodega conservará muchas botellas de la época anterior.
